La fuente principal de información de este blog es La Biblia. Todas las enseñanzas compartidas aquí, son y serán principalmente basadas en la Biblia Reyna Valera Versión de 1960

Quiero compartir una pequeña analogía entre la Palabra de Dios y los tiempos modernos. Algunas personas sostienen que la Biblia es un libro demasiado antiguo, que no aplica a nuestro estilo de vida moderno, pero yo pienso que están equivocados, los tiempos pueden cambiar, la gente puede cambiar, las situaciones pueden cambiar, pero la Palabra de Dios vive y permanece para siempre. La Biblia contiene la Palabra de Dios, y es el único libro del cual podemos seguir aprendiendo día tras día, no importa en qué período de tiempo la gente viva, no importa de qué país sean, no importa qué idioma hablen. Como dije antes, en esta enseñanza quiero mostrar una analogía, pero mientras, por favor toma tu Biblia y ve al libro de Efesios:

(Efesios 4: 1) Yo pues, preso en el Señor, os ruego que andéis como es digno de la vocación con que fuisteis llamados,{2} con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor,{3} solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz; {4} un cuerpo, y un Espíritu, como fuisteis también llamados en una misma esperanza de vuestra vocación; {5} un Señor, una fe, un bautismo,{6} un Dios y Padre de todos, el cual es sobre todos,  y por todos, y en todos. {7} Pero a cada uno de nosotros fue dada la gracia conforme a la medida del don de Cristo.

Lo que tenemos aquí son instrucciones sencillas sobre cómo debemos vivir nuestras vidas, todos tenemos la misma medida de fe, tenemos el “don” del espíritu santo, tenemos la gracia, hemos sido llamados, tenemos una vocación, y deberíamos andar y vivir de acuerdo a todo lo anterior. ¿Por cuánto tiempo se supone que debemos andar así?

(Efesios 4:13) hasta que todos llegamos a ser uno en la fe y en el conocimiento del Hijo de Dios, y lleguemos a ser perfectos (creyentes maduros, en carácter, mental y moralmente) conforme a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo. (Lamsa Biblia)

Esta es un gran meta para ponerla en nuestra mente, tenemos que llegar a ser creyentes maduros, en carácter, mental y moralmente, debemos ser solícitos en “guardar” la unidad del espíritu en el vínculo de la paz y el conocimiento del Hijo de Dios. La palabra “guardar” significa: evitar que se pierda o se lastime, al mantenernos vigilantes, no necesariamente para proteger, sino, para preservar. ¡Debemos estar prontos a preservar la unidad del espíritu en el vínculo de la paz, vigilar que esa unidad no se afecte o se fracture!

(Efesios 4:17)  Esto, pues, digo y requiero en el Señor: que ya no andéis como los otros gentiles, que andan en la vanidad de su mente,

Esto es lo que yo llamo una muy buena exhortación. Dios siempre da instrucciones claras y específicas; todo lo que tenemos que hacer es seguirlas. Veamos qué más obtenemos cuando seguimos sus instrucciones.

(2 Pedro 1: 2) Gracia y paz os sea multiplicadas en el conocimiento de Dios y de nuestro Señor Jesús,

Todos sabemos que vivimos en la era de gracia, pero la gracia de la que el versículo 2 está hablando, es el tipo de gracia que se puede multiplicar, así como la paz, cuando adquirimos el conocimiento de Dios y de nuestro Señor Jesucristo. ¡Y aún hay más!

(2 Pedro 1, 3) Como todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas por su divino poder, mediante el conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia,

Así de simple, si queremos entender todas las cosas que pertenecen a la vida, todo está disponible sólo a través del conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia. Y si queremos entender todas las cosas que pertenecen a la piedad, debemos hacer lo mismo.

“Piedad” es la palabra Griega eusébeia, que también es traducida como “santidad”, pero lo que  realmente significa es: "una relación vital y verdadera con Dios", y la única manera de tener esta verdadera y vital relación con Dios, es a través del conocimiento de él, mediante el estudio, aprendizaje y aplicación de la Palabra de Dios en nuestras vidas

(1 Timoteo 2: 1) Exhorto ante todo, a que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias, por todos los hombres; {2} por los reyes y por todos los que están en eminencia, para que vivamos quieta y reposadamente en toda piedad y honestidad. {3} Porque esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro Salvador, {4} el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad. {5} Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre.

Todo lo que Dios quiere es que seamos agradecidos, y que no nos metamos en problemas, que vivamos quieta y reposadamente en toda piedad y honestidad. Yo estoy plenamente convencido de que si mantenemos esa relación verdadera y vital con Dios, podemos vivir una vida quieta y reposada, lo que es agradable delante de Dios, cuya voluntad es que todos los hombres sean salvos, y lleguen al conocimiento de la verdad. ¡Esto también se puede lograr mediante el estudio de la Palabra de Dios!

Jesucristo, el único mediador entre Dios y el hombre, él murió por nosotros, él dio su vida para que tú y yo pudiéramos vivir libres  de la esclavitud del adversario. No se supone que nosotros ahora seamos colgados de un madero para que podamos renacer del espíritu de Dios. Nuestro Padre Celestial nunca nos pediría nada que no podamos llevar a cabo. Aunque quizás una de las cosas más difíciles para nosotros realizar, después de renacer del espíritu de Dios, es lo que Romanos 12: 1, 2, describen.

(Romanos 12, 1)  Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional. {2} No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta. {3} Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno.

Aquí tenemos otra gran exhortación. En Efesios era para un andar digno, y aquí para un sacrificio vivo, y creo que una cosa es muy similar a la otra. ¿Es esto demasiado difícil de hacer? Nuestro andar cristiano debe ser un andar digno, y agradable a Dios, para que podamos vivir una vida tranquila, quieta y reposadamente en toda piedad y honestidad.

Ahora, para exponer mi pequeña analogía, debo aclarar, que a falta de una traducción más exacta al español, tuve que usar la palabra en inglés “HARDAWARE”. La palabra “SOFTWARE” prácticamente significa “PROGRAMA”. Debo también hacer una pequeña introducción en el mundo de las computadoras.

Todo el mundo conoce y usa las computadoras, y al igual que yo, no todos somos conocedores ni expertos en el manejo de ellas,  aunque si conozco algunas cosas básicas al respecto.  El “HARDWARE”, es  la máquina en sí, con todo el cableado y todos los componentes físicos del aparato, incluyendo el teclado, el monitor, el ratón, la impresora, y todo lo que podamos conectar y usar con una computadora. El “SOFTWARE” es lo que comúnmente conocemos como “PROGRAMAS”, y son simplemente las instrucciones que se pueden ejecutar por medio del “HARDWARE”.

Ahora, hay dos tipos de “SOFTWARES” o “PROGRAMAS”, los “PROGRAMAS DE SYSTEMAS”, y los “PROGRAMAS DE APLICACIÓN”. Los “PROGRAMAS DE SISTEMAS” son conocidos comúnmente como “SISTEMA OPERATIVO”,  que es un programa o conjunto de programas que en un sistema informático gestionan los recursos y provee servicios a los “PROGRAMAS DE APLICACIÓN”.

Los “PROGRAMAS DE APLICACIÓN” son los programas que usamos en diferentes áreas y para varios propósitos en nuestras actividades diarias; para estudiar, investigar, informarnos, o simplemente, divertirnos. Para muchos, esa es la parte fácil, porque nosotros solo compramos el programa que queremos o necesitamos, lo instalamos en nuestras computadoras, y comenzamos a disfrutar de ellos. Pero no se puede ejecutar el “PROGRAMA” si el “HARDWARE” no está disponible.

Bueno, finalmente, aquí está mi analogía, Jesucristo se hizo cargo de una gran parte del “SISTEMA OPERATIVO”, y básicamente hizo el “PROGRAMA DE APLICACIÓN” disponible. ¡Todo lo que nosotros tenemos que hacer es instalar el programa, jugar y divertirnos!

En todo esto, Dios, el creador, es el diseñador. Se le ocurrió la idea de tener una familia, y creó el cielo y la tierra para que  el hombre pudiera  adorarle. Pero así como los virus entran en las computadoras, Satanás, quien quería también ser adorado como dios, vino a meter su cola trayendo el caos al engañar a Eva, y esta, al convencer a Adán a desobedecer a Dios. Pero Dios, nuestro Padre celestial tenía un plan de salvación para toda la humanidad. En 2 Timoteo 2:5 leímos que Jesucristo es el único  mediador entre Dios y los hombres.

Jesucristo se hizo cargo de una gran parte del “SISTEMA OPERATIVO”, y básicamente con su obra completa hizo el “PROGRAMA DE APLICACIÓN” disponible, pero  no lo hizo todo solo, pues todo eso tomó tiempo y mucha gente. Un papel muy importante fue desempeñado por María, que realmente llegó a ser una parte clave de todo esto. Ella fue la única mujer que se mantuvo firme y le creyó a Dios en su promesa. Ella no se amedrentó aunque su propia vida estuviera en peligro, ella le creyó a Dios y tuvo el valor de aceptar ser la madre del hijo de Dios aún siendo soltera y por sobre todas las cosas. No quiero quitar crédito a José y otros grandes creyentes, pero ella fue una gran mujer, y tuvo las agallas para desafiar su cultura, sus costumbres, sus tradiciones, y creerle a Dios. Grandes hombres y mujeres de Dios hicieron la parte difícil de todo el proceso, por lo que voy a comparar a esa parte con el “PROGRAMA DE SISTEMAS” o “SISTEMA OPERATIVO” de una computadora.

Después, Jesucristo dio su vida para llevar a cabo el plan de salvación de Dios, con su obra competa, Jesucristo mismo escribió el “PROGRAMA DE APLICACIÓN”.  A nosotros no se nos pide que hagamos nada de lo que toda esa gente hizo, Abraham, Moisés, Jacob, Salomón, David, Ruth, Ester, y varios hombres de Dios del Antiguo y Nuevo Testamento, Pablo y todos los apóstoles entre ellos.

Nosotros solo tenemos que hacer la parte fácil, instalar el “PROGRAMA”, ni siquiera tenemos que escribir el programa, Dios, junto con santos hombres y mujeres de Dios, y Jesucristo, lo hicieron todo, nosotros sólo tenemos que instalarlo y divertirnos. ¿No es eso lo que hacemos cuando tenemos un nuevo programa para nuestras computadoras? ¿Instalarlo, jugar con él y divertirnos? ¿Qué tal con aquellos que disfrutan de los juegos de video? ¿No es eso lo que hacen?
 Bueno, ¿por qué no hacemos lo mismo con la Palabra de Dios? ¿Instalarla, jugar con ella y divertirnos?

¿Recuerdas que en Efesios leímos las amorosas instrucciones sobre cómo vivir nuestras vidas? ¿Y 2 de Pedro nos instruye acerca de las cosas que obtenemos mediante la adquisición del conocimiento de Dios y de Jesucristo? ¡Todo lo que tenemos que hacer es instalar esas instrucciones y seguirlas!

¡Pero, un momento! ¿Dónde quedó el “HARDWARE”? ¡Porque lo necesitamos! ¡No podemos correr el “SOFTWARE” o “PROGRAMA” sin el “HARDWARE”!

Sabemos por Génesis que Dios formó, hizo, y creó al hombre del polvo de la tierra, y en el libro de Efesios dice:

(Efesios  1:3) Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo: {4} Según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él en amor: {5} habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad,

Después de habernos formado, hecho  y creado del polvo de la tierra, Dios nos escogió desde antes de la fundación del mundo. ¡Para que fuésemos santos y sin mancha delante de él en amor! El versículo 5 dice que Dios nos predestinó. ¿Recuerdan que la palabra Griega  eusébeia también significa santidad? ¡Así es como Dios nos predestinó! ¡A un andar digno, en santidad, a una vida quieta y reposada en toda santidad y honestidad!

¡Fuimos predestinados con un solo propósito!

(Efesios 2:10) Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.

¡Porque somos hechura suya; nuestras mentes están diseñadas para recibir y mantener la Palabra de Dios en ella! ¡NOSOTROS SOMOS EL HARDWARE! ¡Todo el cableado y la totalidad de los componentes ya están en su lugar! ¡Todo lo que tenemos que hacer es instalar el “PROGRAMA”, comenzar a jugar, y divertirnos!

(Efesios 2:11) Por tanto, acordaos de que en otro tiempo vosotros, los gentiles en cuanto a la carne, erais llamados incircuncisión por la llamada circuncisión hecha con mano en la carne. {12} En aquel tiempo estabais sin Cristo, alejados de la ciudadanía de Israel y ajenos a los pactos de la promesa, sin esperanza y sin Dios en el mundo.

Ahora entiendo mejor lo que Efesios 4:17  dice: "… que ya no andéis como los otros gentiles, que andan en la vanidad de su mente" ¡Dejemos de actuar, pensar y vivir, como si aún fuéramos incrédulos, ya no somos gentiles!

(Efesios 2:13) Pero ahora en Cristo Jesús, vosotros que en otro tiempo estabais lejos, habéis sido hechos cercanos por la sangre de Cristo. {14} Porque él es nuestra paz, que de ambos pueblos hizo uno, derribando la pared intermedia de separación, {15} aboliendo en su carne las enemistades, la ley de los mandamientos expresados en ordenanzas, para crear en sí mismo de los dos un solo y nuevo hombre, haciendo la paz, {16} y mediante la cruz reconciliar con Dios a ambos en un solo cuerpo, matando en ella las enemistades. {17} Y vino y anunció las buenas nuevas de paz a vosotros que estabais lejos, y a los que estaban cerca;  {18} porque por medio de él los unos y los otros tenemos entrada por un mismo Espíritu al Padre. {19} Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos de los santos, y miembros de la familia de Dios, {20} edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo, {21} en quien todo el edificio, bien coordinado, va creciendo para ser un templo santo en el Señor; {22} en quien vosotros también sois juntamente edificados para morada de Dios en el Espíritu.

Las instrucciones son claras, el programa está escrito, todo lo que tenemos que hacer es instalar las instrucciones en nuestra mente para que podamos crecer en el conocimiento de Dios y de su hijo Jesucristo,  y podamos ayudar a otros también a crecer, y llegar a la madurez espiritual que se requiere para un andar digno, y un sacrificio vivo agradable a Dios.

(1 Tesalonicenses 4:1) Por lo demás, hermanos, os rogamos y exhortamos en el Señor Jesús, que de la manera que aprendisteis de nosotros cómo os conviene conduciros y agradar a Dios, así abundéis más y más.

¡Nuestro andar debe ser para agradar a Dios, no al jefe, al amigo, al vecino, o al mundo, ni siquiera a nosotros mismos, sino a Dios! ¡Debemos aprender a conducirnos como conviene y agradar a Dios, más y más cada día!

(Filipenses 4:1) Así que, hermanos míos amados y deseados, gozo y corona mía, estad así firmes en el Señor, amados.

¿Acaso no somos capaces de entender esta simple instrucción, y mantenernos firmes en el señor y agradarle a él?

(Filipenses  4, 8) Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad.

Para pensar en estas cosas, tenemos que meter la información en nuestras mentes, como cuando instalamos un “PROGRAMA” en la computadora. Pero no solo debemos pensar las cosas, debemos hacerlas, como nos exhorta el siguiente versículo.

(Filipenses 4:9)Lo que aprendisteis y recibisteis y oísteis y visteis en mí, esto haced; y el Dios de paz estará con vosotros.

Ahora vean las instrucciones que están escritas unos versículos antes.

(Filipenses 4:4) Regocijaos en el Señor siempre. Otra vez digo: ¡Regocijaos! {5} Vuestra gentileza sea conocida de todos los hombres. El Señor está cerca. {6} Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. {7} Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.

¿Ves ahora por qué dije antes, que tenemos grandes instrucciones sobre la manera de un andar digno de acuerdo al llamado de nuestra vocación?

Dios es el creador, el diseñador de esta compleja maquinaria llamada vida. Jesucristo.

María, José, Moisés, David, Abraham, y muchos otros creyentes maravillosos del Antiguo Testamento trabajaron y creyeron para  hacer disponible el “PROGRAMA DE SISTEMAS”.

La obra completa de nuestro señor Jesucristo hizo el “PROGRAMA DE APLICACIÓN” listo para ser instalado.

¡Nosotros somos el HARDWARE! Y también tenemos la ventaja de que podemos instalar el programa.

Muchas veces, cuando operas una computadora, no te importa quién la inventó, o ni siquiera sabes  quien  desarrolló el “PROGRAMA”, lo único que te importa es obtener el programa, instalarlo, jugar y divertirte con él, y aunque tú no conoces a toda esa gente, tú estás agradecido por tener algo que te hace la vida mucho más fácil.

¿Que la Biblia es un libro muy antiguo? ¡Sí, pero no tiene fecha de expiración, está tan vigente como el primer día! Tanto así, que el adversario, y hasta el hombre mismo, siempre han querido imitar, todo lo que el Dios todopoderoso ha creado. ¿Nos asombran los grandes avances científicos y tecnológicos del mundo moderno? Ellos solo pueden ayudarnos a mejorar nuestra vida en lo físico o material, y muy difícilmente en lo emocional, Pero, Dios, Jesucristo, y todos los grandes creyentes del Antiguo y del Nuevo Testamento hicieron el mejor programa que está disponible, no solo para mejorar nuestras vidas en lo material o físico, sino, en lo espiritual, que es mucho, mucho, mucho más sublime que cualquier cosa que este mundo pudiera ofrecer a la humanidad.

(2 Corintios 6: 1) Así, pues, nosotros, como colaboradores suyos, os exhortamos también a que no recibáis en vano la gracia de Dios.

¡Es tiempo de hacer nuestra parte, de instalar las instrucciones de la Palabra de Dios en nuestras mentes, para aprender a conducirnos en un andar digno, y en sacrificio vivo agradable a Dios!

Es tiempo de llegar al punto de crecer en el conocimiento de Dios y de su hijo Jesucristo para madurar en carácter, mental y moralmente, conforme a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo, y ser solícitos para preservar la unidad del espíritu en el vínculo de la paz.

¡Es tiempo de colaborar, y tomar parte en la edificación del cuerpo de Cristo!

¡Dios te bendiga!

E.S.N.

J.E.R.S.
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Hoy voy a compartir acerca de  diligencia, pero vamos a comenzar con un pequeño relato en el libro de Lucas.

(Lucas 12: 16) También les refirió una parábola, diciendo: La heredad de un hombre rico había producido mucho. {17} Y él pensaba dentro de sí, diciendo: ¿Qué haré, porque no tengo dónde guardar mis frutos? {18} Y dijo: Esto haré: derribaré mis graneros, y los edificaré mayores, y allí guardaré todos mis frutos y mis bienes; {19} y diré a mi alma: Alma, muchos bienes tienes guardados para muchos años; repósate, come, bebe, regocíjate. {20} Pero Dios le dijo: Necio, esta noche vienen a pedirte tu alma; y lo que has provisto, ¿de quién será? {21} Así es el que hace para sí tesoro, y no es rico para con Dios.

Recuerda que esto es solo una parábola, donde  se nos exhorta a ser ricos para Dios, y a poner la mira en las cosas de arriba. Vean el versículo 22:

(Lucas 12:22) Dijo luego a sus discípulos: Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué comeréis; ni por el cuerpo, qué vestiréis.

Como seres humanos, siempre estamos pensando en las necesidades básicas de la vida; el sustento, el vestido, y el techo. Vean el versículo 29:

(Lucas 12:29) Vosotros, pues, no os preocupéis por lo que habéis de comer, ni por lo que habéis de beber, ni estéis en ansiosa inquietud. {30} Porque todas estas cosas buscan las gentes del mundo; pero vuestro Padre sabe que tenéis necesidad de estas cosas.

Dios sabe y conoce nuestras necesidades, y él dice que tomará cuidado de cada una de ellas, si hacemos una sola cosa.

(Lucas 12:31) Mas buscad el reino de Dios, y todas estas cosas os serán añadidas. {32}  No temáis, manada pequeña, porque a vuestro Padre le ha placido daros el reino.

Así como Jesús les dijo a sus discípulos que no se preocuparan por las necesidades de la vida, Dios tampoco quiere que nosotros, sus hijos, estemos afanados por lo mismo, él quiere que establezcamos prioridades, que primero busquemos su Palabra y hagamos su voluntad, él se encargará de suplir cada necesidad en nuestras vidas. Los versículos 31 y 32 hablan de un reino que estaba disponible cuando el rey estaba presente aquí en la tierra, ahora ese reino ya no está disponible, pero la Palabra de Dios y las bendiciones de Dios si están disponibles hoy.

(Lucas 12:34) Porque donde está vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.

En la enseñanza que compartí anterior a esta, hable acerca de lo importante que nuestro corazón es para Dios, y nuevamente aquí, en Lucas 12:34 se resalta la importancia del corazón para nuestro andar como creyentes cristianos renacidos del espíritu de Dios.

¿Cuál es tu prioridad? ¿Dónde está tu tesoro? ¡Porque ahí es donde  tu corazón está! ¿Está tu corazón tratando de almacenar todo lo que tu suelo produce, como el hombre rico de la parábola? ¿O estás afanado pensando lo que vas a comer, beber, o vestir? ¿Tal como las naciones del mundo ansían y exigen todas esas cosas? ¿Dónde pues está tu corazón? Porque el corazón de la mente, espiritualmente, es la parte más importante de nuestro ser.

(Proverbios 4:23)  Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; Porque de él mana la vida.

E. W. Bullinger resalta la idea, de que "Por encima de todo, debemos proteger nuestro corazón, como una gran ciudadela, como una fortaleza, como el último lugar seguro para nuestra supervivencia.

¡Nuestro corazón es el lugar más seguro para nuestra supervivencia, porque de él mana la vida!

(Romanos  12:5)  así nosotros, siendo muchos, somos un cuerpo en Cristo, y todos miembros los unos de los otros. {6} De manera que, teniendo diferentes dones, según la gracia que nos es dada, si el de profecía, úsese conforme a la medida de la fe; {7} o si de servicio, en servir; o el que enseña, en la enseñanza; {8} el que exhorta, en la exhortación; el que reparte, con liberalidad; el que preside, con solicitud; el que hace misericordia, con alegría. {9} El amor sea sin fingimiento. Aborreced lo malo, seguid lo bueno. {10} Amaos los unos a los otros con amor fraternal; en cuanto a honra, prefiriéndoos los unos a los otros. {11} En lo que requiere diligencia, no perezosos; fervientes en espíritu, sirviendo al Señor

Este pasaje de Romanos 12 habla de solicitud, de diligencia, ambas palabras son sinónimas y son traducidas de la palabra Griega spoudé.

¿Es esta diligencia o solicitud, exigida únicamente para los creyentes en posición de liderazgo? ¡No! Todos los creyentes cristianos somos parte del cuerpo de Cristo, y miembros los unos de los otros. ¡Todos debemos servir al Señor con diligencia, en todo lo que hagamos, y no ser perezosos!

¿Qué es la diligencia? En términos legales significa: prisa o premura, es la atención y el cuidado legal que se espera de una persona como parte de un contrato. Pero lo que la diligencia representa, básicamente es: " Tomar pronta acción con relación a la brevedad del tiempo" (No sabemos cuándo Jesucristo retorne)

Así que, esa es la manera en que cada creyente cristiano debe servir a nuestro Padre Celestial. Con la prisa, con la atención y cuidado que se espera de nosotros como hijos de Dios, no siendo perezosos (arrastrando los pies) en la obra del ministerio, sirviéndole a él.

Espiritualmente hablando, deberíamos resplandecer, y con ardiente celo hablar y compartir todo lo  relacionado con el movimiento de la Palabra de Dios.

(2 Corintios 8:7) Por tanto, como en todo abundáis, en fe, en palabra, en ciencia, en toda solicitud, y en vuestro amor para con nosotros, abundad también en esta gracia                                      

Dios quiere que abundemos en todo y seamos diligentes en toda gracia.

(Hebreos 6:9) Pero en cuanto a vosotros, oh amados, estamos persuadidos de cosas mejores, y que pertenecen a la salvación, aunque hablamos así. {10} Porque Dios no es injusto para olvidar vuestra obra y el trabajo de amor que habéis mostrado hacia su nombre, habiendo servido a los santos y sirviéndoles aún.

Cualquier cosa que hagamos, no pasará desapercibida para Dios, Él sabe lo que hacemos y conoce nuestro trabajo.

(Hebreos 6:11) Pero deseamos que cada uno de vosotros muestre la misma solicitud hasta el fin, para plena certeza de la esperanza, {12} a fin de que no os hagáis perezosos, sino imitadores de aquellos que por la fe y la paciencia heredan las promesas.

Una vez más nos encontramos con la advertencia de no ser perezosos, sino solícitos hasta el fin, ser perezosos es justo lo contrario a ser diligentes. La pereza nos hace infructuosos, y todo el conocimiento que tenemos no tiene ningún efecto, si no lo aplicamos.


(2 Pedro 1:1)  Simón Pedro, siervo y apóstol de Jesucristo, a los que habéis alcanzado, por la justicia de nuestro Dios y Salvador Jesucristo, una fe igualmente preciosa que la nuestra: {2} Gracia y paz os sean multiplicadas, en el conocimiento de Dios y de nuestro Señor Jesús. {3} Como todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas por su divino poder, mediante el conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia, {4} por medio de las cuales nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas llegaseis a ser participantes de la naturaleza divina, habiendo huido de la corrupción que hay en el mundo a causa de la concupiscencia

¿Recuerdas que en Lucas 12, Jesús estaba hablando acerca del reino? Bueno, eso no está disponible en la actualidad, ¡pero las promesas de Dios si lo están! ¡Y la Palabra de Dios dice, que Dios no sólo nos dio todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad, sino preciosas y grandísimas promesas!

La diligencia es una característica que debemos practicamos todos los días, hasta la venida de nuestro Señor Jesucristo. Pero la diligencia no trabaja sola, hay otras características que deben acompañar a la diligencia, y debemos incluir también en nuestro  andar.

(2 Pedro 1:5) vosotros también, poniendo toda diligencia por esto mismo, añadid a vuestra fe virtud; a la virtud, conocimiento; {6} al conocimiento, dominio propio; al dominio propio, paciencia; a la paciencia, piedad; {7} a la piedad, afecto fraternal; y al afecto fraternal, amor.

Estos versículos nos muestran las características compañeras de la diligencia, y nos exhortan,  a añadir cada una de ellas a nuestra fe (creencia) en nuestro diario andar.


La palabra virtud aquí significa excelencia, valor, hombría;  básicamente, tiene que ver con tener  el valor o la hombría de anunciar con excelencia, el evangelio de la Palabra de Dios.

El conocimiento se refiere al entendimiento de la Palabra de Dios, correctamente dividida, saber qué es lo que la Biblia dice, porqué lo dice, dónde lo dice, cómo lo dice y a quién se lo dice. No tiene nada que ver con el conocimiento de las cosas del mundo.

El dominio propio es la templanza, que a su vez es un fruto del espíritu. Esta característica nos enseña, que somos nosotros los que debemos controlar nuestras vidas, nuestro carácter, nuestras pasiones,  nuestros deseos, y nuestras emociones. Nos enseña que nosotros debemos dominar todo eso y no permitir que todo eso nos domine a nosotros.

La paciencia es la característica incansable de saber esperar, de ser constantes y perseverar, de no rendirse a los deseos de la desesperación y la ansiedad, es la característica fundamental  que nos ayuda a no estar afanados por nada.

La piedad es la característica hermana de la misericordia y la compasión, nos ayuda a considerar a los indefensos, a los humildes, y a los que nos ofenden.

El afecto fraternal es simplemente amor fraternal,  es el afecto que podemos sentir por nuestros padres, hermanos, hijos, familiares y amigos, es el amor por la humanidad.

El amor, se refiere específicamente al amor de Dios en la mente renovada en práctica, al más grande amor, al código de conducta del creyente cristiano, que describe cada una de sus características en 1 Corintios 13.

La diligencia tiene que ir acompañada de todas estas características, y más aún, todas ellas deben abundar en nuestro andar para que nuestro trabajo no sea infructuoso.

(2 Pedro 1:8) Porque si estas cosas están en vosotros, y abundan, no os dejarán estar ociosos ni sin fruto en cuanto al conocimiento de nuestro Señor Jesucristo. {9} Pero el que no tiene estas cosas tiene la vista muy corta; es ciego, habiendo olvidado la purificación de sus antiguos pecados. {10} Por lo cual, hermanos, tanto más procurad hacer firme vuestra vocación y elección; porque haciendo estas cosas, no caeréis jamás

Yo quiero hacer firme mi vocación y mi elección,  yo no quiero caer. ¿Qué quieres tú?

¡No debemos  ser no perezosos sino diligentes en la obra de Dios! ¿Queremos abundancia y no estar afanados por las necesidades básicas de la vida? ¿Qué pasa con las preciosas y grandísimas promesas de Dios? ¡Ya las tenemos! ¡Dios nos ha dado todas las cosas que pertenecen a la vida ya la piedad!

Debemos ser diligentes, debemos tomar acción con respecto a la brevedad del tiempo en todo lo que hagamos, sirviendo al Señor, debemos resplandecer espiritualmente, y hablar con vehemencia el ministerio de la reconciliación. ¡No solo debemos hacerlo, necesitamos hacerlo!

El mundo de hoy es un caos total,  y el adversario continúa atacándonos tratando de impedir que hablemos la Palabra de Dios. ¿Dónde está tu tesoro? ¡Porque ahí está también tu corazón!

¿Quieres tener una vida real?!No hagas tesoros aquí en la tierra, se rico para Dios! ¡Cualquiera que sea tu ministerio, o tu función en el cuerpo de Cristo, no arrastres los pies! ¡Se diligente en todo lo que hagas!

Para terminar, solo quiero leer una traducción literal del hebreo de  Proverbios 4:23, porque además de comunicar la premura que debemos aplicar al movimiento de la Palabra de Dios, también nos enseña  porqué es importante nuestro corazón para Dios nuestro Padre Celestial, y muestra la recomendación que él en su amor, en su misericordia, y su gracia nos ofrece.

Traducción literal del hebreo:

(Proverbios 4:23)  Guardada tu corazón con toda diligencia, Porque de él mana la vida.

La versión Reina-Valera nos dice que sobre toda cosa guardada guardemos nuestro corazón, lo que significa que antes que nada, antes que cualquier cosa, protejamos nuestro corazón, porque es el lugar más seguro para nuestra supervivencia, pues de él mana la vida. La versión en hebreo simplemente agrega, que para proteger nuestro corazón, debemos también ser diligentes.
¡Pon atención a tu vida y protege diligentemente lo más importante de tu ser, la Palabra de Dios, y tu corazón!

I.H.N.

J.E.R.S.
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Hoy quiero compartir  un poco acerca del corazón, pero no de la bomba que físicamente hace fluir la sangre a través de nuestro cuerpo, sino, del  corazón de la mente, del centro mismo de nuestra existencia. La versión Reina-Valera dice en romanos 10:9,10:

(Romanos 10:9) que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. {10} Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación.

Déjame mostrarte algo que compartí en una enseñanza anterior titulada “Una Vida Nueva”, donde leí esos mismos versículos del Interlineal Griego–Español.

(Romanos 10:9) Que si confesares con la boca de ti (como) señor a Jesús, y crees en el corazón de ti que Dios le levantó de entre (los) muertos, serás salvo; porque con (el) corazón se cree para justicia, y con (la) boca se confiesa para salvación.  (Interlineal Griego-Español)

Poniendo esta traducción de Romanos10:9 en un castellano más claro, dice:

(Romanos 10:9) Que si confesares con la boca a Jesús como tu señor, y crees en tu corazón que Dios le levantó de entre los muertos serás salvo.

Como puedes ver, el texto Griego lee un poco diferente que la versión en español que todo mundo lee. ¿Notas la diferencia entre: “confesar que Jesús es el señor” y “confesar a Jesús como tu señor”?

La diferencia está en que;  al confesar que Jesús “es el señor” muchos creen que como en el antiguo testamento la palabra “señor” se usa en referencia a Dios, asumen, que Jesús es Dios, lo cual no es así, Dios todopoderoso es el creador de los cielos y la tierra, y Jesucristo es el hijo de Dios. Por otro lado, al confesar a Jesús “cómo tu señor” no lo convierte automáticamente en Dios, sino en señor personal de tu vida, y como dice 2 Corintios 10:12 debemos llevar cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo, como señor personal de nuestras vidas.

Ahora, romanos 10:9  nos enseña, un principio fundamental, establecido y enseñado por Jesús, nuestro señor, a sus discípulos una y otra vez; confesar y creer. ¿Recuerdas el pasaje cuando Jesús maldijo una higuera?

(Mateo 21:18) Por la mañana, volviendo a la ciudad, tuvo hambre. {19} Y viendo una higuera cerca del camino, vino a ella, y no halló nada en ella, sino hojas solamente; y le dijo: Nunca jamás nazca de ti fruto. Y luego se secó la higuera. {20} Viendo esto los discípulos, decían maravillados: ¿Cómo es que se secó en seguida la higuera? {21} Respondiendo Jesús, les dijo: De cierto os digo, que si tuviereis fe, y no dudareis, no sólo haréis esto de la higuera, sino que si a este monte dijereis: Quítate y échate en el mar, será hecho. {22} Y todo lo que pidiereis en oración, creyendo, lo recibiréis.

Confesar y creer son dos sencillos pasos para ser salvo, y  renacer del espíritu de Dios. Confesar con la boca es algo que básicamente hacemos para con nosotros o quienes nos oyen, pero creer en el corazón es para con Dios; porque sólo Dios conoce el corazón del hombre.

Hoy quiero enfocarme precisamente en la palabra corazón, así que vamos a ver la primera vez que esta palabra es usada en la Biblia.

(Génesis 6:5) Y vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal

La palabra corazón es la palabra hebrea "leb" que es traducida como: sentimientos, voluntad, intelecto,  básicamente, el centro de todo. En este caso, se refiere concretamente al corazón de la mente.

De Génesis 6:5 podemos decir, que en esos tiempos, el centro de la vida del hombre, sus sentimientos, su inteligencia, su voluntad, era de continuo el mal. ¿Diseñó Dios al hombre para ser malo? ¡No! Pero Dios le dio al hombre libre albedrío, el privilegio de decidir libremente, y sabemos que desde que Adán y Eva por voluntad propia, decidieron desobedecer a Dios y seguir el consejo del adversario, el caos llegó a la vida de los hombres. Ahora, desde los tiempos de Adán y Eva, hasta los tiempo en que los pensamientos del corazón de los hombres eran de continuo el mal, habían pasado muchos, muchos, muchos años.

(Génesis 6:6) Y se arrepintió Jehová de haber hecho hombre en la tierra, y le dolió en su corazón.

Dios no es un ser humano, no tiene un corazón como nosotros, ni se arrepiente como nosotros,  pero usa las características humanas para que podamos entender su Palabra. La palabra traducida como “arrepintió” también se traduce como "Sentir, pena, piedad, o lástima”. Lo que Génesis 6:6 realmente dice, es que Dios se compadeció de los hombres, sintió pena por ellos, por el hecho de que todo designio de  los pensamientos del corazón del hombre era de continuo el mal. Dios no se arrepiente de su creación, no es hombre para que mienta; ni hijo de hombre para que se arrepienta ... "(Números 23:19)  Pero le dolió grandemente lo acontecido a la humanidad.

Ahora, cité este versículo para mostrar cuán importante para Dios es el corazón del hombre, y nuestros corazones deben estar siempre listos para buscar a nuestro padre celestial. Ve al libro de Salmos.

(Salmo 119: 2) Bienaventurados los que guardan sus testimonios, Y con todo el corazón le buscan;

Para Dios nuestro corazón es importante.

(Salmo 119: 10) Con todo mi corazón te he buscado; No me dejes desviarme de tus mandamientos. {11} En mi corazón he guardado tus dichos, para no pecar contra ti.

Estos son los deseos de Dios, que le busquemos de todo corazón,  y que en nuestro corazón guardemos sus mandamientos.

Eso es lo que se supone que debemos hacer, guardar la Palabra de Dios en nuestros corazones. No he oídode nadie, que haya tenido un ataque al corazón, por guardar la Palabra de Dios en él. Recuerda que no estamos hablando de la bomba que tenemos en el pecho, para empujar la sangre a través de nuestro cuerpo. Estamos hablando del centro mismo de nuestra vida; es ahí, donde debemos guardar la Palabra de Dios.

(Proverbios. 3:1) Hijo mío, no te olvides de mi ley, Y tu corazón guarde mis mandamientos; {2} Porque largura de días y años de vida Y paz te aumentarán.  {3} Nunca se aparten de ti la misericordia y la verdad; Átalas a tu cuello, Escríbelas en la tabla de tu corazón; {4} Y hallarás gracia y buena opinión Ante los ojos de Dios y de los hombres. {5} Fíate de Jehová de todo tu corazón, Y no te apoyes en tu propia prudencia

Mira en el capítulo 4.

(Proverbios 4:20) Hijo mío, está atento a mis palabras; Inclina tu oído a mis razones.  {21} No se aparten de tus ojos; Guárdalas en medio de tu corazón; {22} Porque son vida a los que las hallan, Y medicina a todo su cuerpo. {23} Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; Porque de él mana la vida.

Podríamos leer  versículo tras versículo acerca del corazón, pero creo  que entiendes a que me refiero. El corazón es la parte más importante de nuestro ser, así como el corazón físico es  uno de los órganos vitales de nuestro cuerpo, el corazón que Dios busca, es el centro de nuestro razonamiento, el lugar de donde mana la vida. Este corazón juega un papel muy importante en el más grande mandamiento.

(Marcos 12:28) Acercándose uno de los escribas, que los había oído disputar, y sabía que les había respondido bien, le preguntó: ¿Cuál es el primer mandamiento de todos? {29} Jesús le respondió: El primer mandamiento de todos es: Oye, Israel; el Señor nuestro Dios, el Señor uno es. {30} Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas. Este es el principal mandamiento. {31} Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. No hay otro mandamiento mayor que éstos.

Por eso, la segunda parte de romanos 10: 9; la que dice: "si creyeres en tu corazón" es crucial. Claro que no debes olvidarte de la confesión, que también es muy importante. Creo que todos sabemos acerca del poder de las palabras, la confesión juega un papel muy importante en nuestro andar, y por eso es también  muy importante y necesario, confesar lo que somos, lo que tenemos, lo que podemos hacer, cada día de nuestras vidas. Mira a:

(Lucas 6:43) No es buen árbol el que da malos frutos, ni árbol malo el que da buen fruto. {44} Porque cada árbol se conoce por su fruto; pues no se cosechan higos de los espinos, ni de las zarzas se vendimian uvas. {45} El hombre bueno, del buen tesoro de su corazón saca lo bueno; y el hombre malo, del mal tesoro de su corazón saca lo malo; porque de la abundancia del corazón habla la boca.

La Palabra de Dios dice que si haces las dos cosas: confiesas con tu boca, y crees en tu corazón, serás salvo. Pero no sólo la salvación viene cuando aplicamos este principio, la boca y el corazón son fuertes socios en nuestros cuerpos como ya vimos en el libro de Salmos, por lo que la confesión y la creencia deben ir de la mano.  Muchos creyentes cristianos son muy buenos confesando cosas, pero algunos tienen problemas con la parte de  "creer en el corazón". Déjame mostrarte algunos ejemplos de lo que eso significa.

(Mat 9:20) Y he aquí una mujer enferma de flujo de sangre desde hacía doce años, se le acercó por detrás y tocó el borde de su manto; {21} porque decía dentro de sí: Si tocare solamente su manto, seré salva. {22} Pero Jesús, volviéndose y mirándola, dijo: Ten ánimo, hija; tu fe te ha salvado. Y la mujer fue salva desde aquella hora.

Esta mujer aplicó este principio de confesar y creer; el versículo 21 dice que ella decía dentro de sí: "Si tocare solamente el borde de su manto, seré salva" Esa era su confesión, y no tenía que decirlo en voz alta para que todos lo oyeran. Ella lo había confesado para ella misma, era ella la principal persona que tenía que estar convencida, completamente persuadida, y actuar sobre esa confesión. Sabemos por el resultado y por lo que Jesús le dijo, que ella creyó en su corazón. Aquí podemos ver  lo poderoso que es este principio cuando lo aplicamos. Todo lo que esta mujer confesó era, tan sólo poder tocar el borde del manto de Jesús, ni siquiera tocarlo a él físicamente, ni siquiera mirarle a la cara, ni siquiera hablar con  él al respecto, sino tan solo tocar el borde de su manto y ella sería sana. Y mira lo que pasó, el mismo Señor se volvió y la vio, y le habló diciendo: "Ten ánimo, (que también puede traducirse como: [“no temas”], tu creencia te ha salvado" ¡Eso es creer en el corazón! Esa mujer no tenía una sola sombra de duda, estaba completamente persuadida que su confesión y su creencia la sanarían.

Veamos otro maravilloso ejemplo:

(Mat 15:22) Y he aquí una mujer cananea que había salido de aquella región clamaba, diciéndole: ¡Señor, Hijo de David, ten misericordia de mí! Mi hija es gravemente atormentada por un demonio. {23} Pero Jesús no le respondió palabra. Entonces acercándose sus discípulos, le rogaron, diciendo: Despídela, pues da voces tras nosotros. {24} El respondiendo, dijo: No soy enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel. {25} Entonces ella vino y se postró ante él, diciendo: ¡Señor, socórreme! {26} Respondiendo él, dijo: No está bien tomar el pan de los hijos, y echarlo a los perrillos. {27} Y ella dijo: Sí, Señor; pero aun los perrillos comen de las migajas que caen de la mesa de sus amos. {28} Entonces respondiendo Jesús, dijo: Oh mujer, grande es tu fe; hágase contigo como quieres. Y su hija fue sanada desde aquella hora.

En este caso, tenemos a otra mujer, alguien que ni siquiera era judía, era cananea. Sabemos que los judíos consideraban el resto de la gente como perros, por eso es que el Señor responde a ella de esa manera. Pero ella no se intimidó, y no aceptó un “no” por respuesta.  La palabra que quiero destacar aquí es la palabra "grande", que es la palabra griega "mégas" que significa " grande" en un grado superlativo, queriendo decir: “muy grande, enormemente grande, o grande en extremo”.  Esa era la clase de creencia que esta mujer tenía. El Señor la vio, y le concedió, su petición. Esa es la clase de creencia que debemos tener, cuando creemos en nuestro corazón. Con ese tipo de creencia podemos operar todas las manifestaciones del espíritu santo.

Muchas veces nos quejamos porque oramos, y oramos, y oramos, para apenas recibir algo. Pero no es Dios quien no escucha o no responder a nuestras oraciones. Claro, todos sabemos que hay un diablo, pero generalmente, no es culpa de Dios, y tampoco es siempre la culpa del adversario.

¿Guardamos realmente la Palabra de Dios en nuestros corazones?

¿Realmente creemos en nuestros corazones con esa creencia grande en extremo para recibir lo que pedimos?

Si no lo hacemos, mi exhortación es que lo hagamos. Ve nuevamente al libro de romanos.

(Romanos 12: 1) Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional. {2} No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta

La mente renovada es también conocida como la clave al poder, pero no hay poder cuando no tenemos la Palabra de Dios en nuestros corazones, no hay poder cuando confesamos pero no creemos. Y no me refiero sólo a "asentir mentalmente" sino, a creer realmente en lo más profundo dentro de nuestros corazones, de la manera en que Dios quiere que creamos, como la mujer con el flujo de sangre, plenamente convencidos de lo que confesemos, sin una sola sombra de duda, o como la mujer cananea, que no aceptó un “no” como respuesta y mostró su creencia en extremo.

Hay muchos otros ejemplos en la Biblia que pudiéramos citar, pero lo que realmente me gustaría ver, es confesar y creer, al punto de que no tengamos una sola sombra de duda, así como Jesús dijo a sus discípulos, y ser capaces de decir a este monte: Quítate y échate en el mar, y ver que eso suceda.

Guardemos la Palabra de Dios en nuestros corazones, amemos a nuestro Dios y Padre con todo el corazón, reclamemos sus promesas y sus bendiciones, sin fluctuar, sabiendo que él es fiel y capaz, y siempre está dispuesto a cumplir sus promesas.

Pidámosle a él con esa creencia grande en extremo.

(Hebreos 10:22) acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua pura. {23} Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza, porque fiel es el que prometió.

(Mateo 21:22) Y todo lo que pidiereis en oración, creyendo, lo recibiréis.

I.H.N.

J.E.R.S.
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El libro de los romanos es un libro doctrinal, y una doctrina, básicamente describe un sistema de creencias, contiene las enseñanzas fundamentales, o las instrucciones básicas que deben seguirse. El libro de los romanos establece las enseñanzas fundamentales para la Iglesia cristiana. Romanos 12:1,2 muestra las instrucciones que debemos aplicar en nuestra vida cristiana en nuestra búsqueda para comprobar la buena, agradable y perfecta voluntad de Dios.

El mes pasado compartí el versículo 1 de Romanos 12, y expliqué  que para “presentar” nuestros cuerpos como sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, nuestro culto racional a Dios tiene que ser un servicio verdaderamente espiritual, porque Dios es espíritu y sus leyes son espirituales. No hay nada que podamos hacer en la carne, basado en los sentidos que pueda agradar a Dios. Compartí con ustedes, Romanos 12:1 de la versión estándar de la Biblia en Inglés, que dice:

(Romanos 12:1) apelo (como una petición muy seria) a ustedes, por lo tanto, hermanos (hermanos y hermanas), por las misericordias de Dios que presentéis vuestros cuerpos como sacrificio vivo, santo y agradable (bien agradable) a Dios, que es vuestra adoración espiritual (VEI)

También mencioné que el versículo 1 sólo es la primera parte de la ecuación,  Romanos 12: 2 completa el rompecabezas en la búsqueda del creyente cristiano por comprobar cuál es la buena, agradable y perfecta voluntad de Dios. El versículo 2 es lo que vamos a estudiar hoy, pero para comenzar con el pie derecho, leeremos Romanos 12:1,2, del texto Griego, literalmente, del Interlineal Griego-Español.

(Romanos 12:1,2) Exhorto pues, os, hermanos, por las misericordias de Dios, a presentar los cuerpos de vosotros como sacrificio vivo, santo, a Dios agradable, (que es) el razonable (espiritual) servicio cultual de vosotros;  {2} y no os adaptéis a la forma del mundo este, sino transformaos por la renovación de la mente, para que comprobéis vosotros cual (es) la voluntad de Dios, buena y agradable y perfecta. (IGE)

El versículo 2 comienza con la palabra "y", una conjunción que une los versículos 1 y 2 en correlación directa; haciendo de esta búsqueda de la comprobación de la buena, agradable y perfecta voluntad de Dios una declaración de dos fases.

1. Presentar nuestros cuerpos como sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, por medio de un servicio verdaderamente espiritual.

"Y"

2. No adaptarnos a este siglo, sino transformarnos mediante la renovación de la mente.

La palabra "no" en el versículo 2 es la palabra griega mé; que expresa negación condicional, dependiendo de los sentimientos, de alguna idea, concepción o hipótesis. No expresa una negación absoluta, lo que significa que no está en las manos de Dios, que nos adaptemos o no a este mundo, depende de nosotros  hacer eso. La maravillosa gracia de Dios nos permite hacer uso de nuestro libre albedrío. Así que, somos tú y yo quienes decidimos qué hacer, adaptarnos a este mundo o no.

(Romanos 12:2) y no os adaptéis a la forma del mundo este, sino transformaos por la renovación de la mente, para que comprobéis vosotros cual (es) la voluntad de Dios, buena y agradable y perfecta.


La palabra "adaptarnos” o “conformarnos”, como se lee en la mayoría de las versiones Bíblicas, significa “moldearnos de acuerdo a”, o “llegar a ser”. El diccionario define “conformar” como: actuar de acuerdo con las normas vigentes, actitudes, prácticas, etc., de la sociedad o de un grupo.

(Romanos 12:2) y no os adaptéis a la forma del mundo este, sino transformaos por la renovación de la mente, para que comprobéis vosotros cual (es) la voluntad de Dios, buena y agradable y perfecta.

Ahora la palabra "mundo" no se utiliza en referencia al mundo creado, como si fuera el planeta tierra, sino, en referencia a los tiempos o la era en que vivimos hoy, donde las culturas, las tradiciones y las costumbres, junto  con las actitudes, los estándares, y las prácticas que predominan, son contrarias a la voluntad de Dios.

(Romanos 12:2) y no os adaptéis a la forma del mundo este, sino transformaos por la renovación de la mente, para que comprobéis vosotros cual (es) la voluntad de Dios, buena y agradable y perfecta.

La palabra "sino" establece un contraste entre "No os conforméis a este mundo" y "transformaos". La palabra "transformaos" es la palabra griega metamorfóo: es decir: una transformación total. Como cuando una oruga se convierte en mariposa. ¡Ese tipo de transformación! De estar inmerso en la cultura, las tradiciones y las costumbres conforme a los deseos engañosos de los tiempos, los estándares, y las practicas que predominan en la  liberal y permisiva sociedad actual, como una horrible oruga que se arrastra, hasta transformarse en una bella y majestuosa mariposa.

Pero esa transformación no va a suceder a menos que renovemos nuestra mente. Millones de creyentes cristianos nunca renuevan su mente, es por eso que siguen arrastrándose como orugas, y se mantienen alimentándose con las toxicas hojas de las tradiciones, la religión y las costumbres, incapaces de someterse a la metamorfosis y dejar que sus alas crezcan para volar como mariposa y disfrutar de la dulzura del néctar puro de las promesas y las bendiciones de Dios.

(Romanos 12:2) y no os adaptéis a la forma del mundo este, sino transformaos por la renovación de la mente, para que comprobéis vosotros cual (es) la voluntad de Dios, buena y agradable y perfecta.

Un punto clave aquí es la palabra "mente". ¿Qué es la mente? En un sentido más amplio significa entendimiento. Nuestro entendimiento tiene que ser renovado, y la palabra “renovación” significa “hacer nuevo”, y para hacer algo nuevo, básicamente tenemos que deshacernos de lo viejo. Pero Dios usó una interesante palabra para el tipo de “renovación” que necesitamos llevar a cabo. La raíz de la palabra de donde proviene la renovación es la palabra griega kainos; significa: nuevo en cuanto a calidad y carácter, no algo  recién hecho. Las cosas que necesitamos para alimentar nuestra mente a partir de ahora deben ser nuevas en calidad y carácter, y eso es lo que la Palabra de Dios trae a nuestras vidas.

(Mateo 26:28) Porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada para remisión de los pecados.

El pacto del que Jesús está hablando aquí en el versículo 28, a diferencia del Antiguo Testamento, es nuevo, nuevo en calidad y carácter, no sigue los mismos lineamientos del Antiguo Testamento, ni se sujeta a los mismos estándares.  La gente del Antiguo Testamento eran siervos de Dios, nosotros somos hijos e hijas de Dios, en el Antiguo Testamento, tanto los lideres como los profetas, tenían el espíritu santo sobre ellos temporalmente, nosotros lo tenemos en nuestro interior, para siempre, ellos estaban viviendo en esclavitud, bajo la ley, nosotros somos libres y vivimos bajo la gracia, ellos temían a Dios, nosotros amamos a Dios.

Así que esta palabra “nuevo”, no necesariamente significa algo recién hecho, sino algo que nunca se ha utilizado, es nuevo en calidad y carácter.

(Mat 27:59) Y tomando José el cuerpo, lo envolvió en una sábana limpia, {60} y lo puso en su sepulcro nuevo, que había labrado en la peña; y después de hacer rodar una gran piedra a la entrada del sepulcro, se fue.

Tal vez José labró ese sepulcro para el mismo, pero lo utilizó para Jesús. José no corrió a su casa, a coger su pico y su pala y se fue a la peña a escarbar un sepulcro nuevo para Jesús en el momento en que Jesús murió. Este lugar ya estaba preparado, era nuevo en calidad, ya que nunca había sido utilizado, como se menciona en el evangelio de Lucas.

(Lucas 23:53) Y quitándolo, lo envolvió en una sábana, y lo puso en un sepulcro abierto en una peña, en el cual aún no se había puesto a nadie.

Así que, la única forma de renovar nuestra mente es desechando los viejos hábitos, las viejas costumbres, tradiciones, y todos los trucos y artimañas que el mundo ofrece, por medio del aprendizaje y la aplicación de la Palabra de Dios en nuestro diario andar, siguiendo las instrucciones escritas en las epístolas a la Iglesia de Dios, principalmente, los libros de Romanos y Efesios, donde se encuentran las bases fundamentales de la  doctrina cristiana reveladas a la Iglesia de hoy.

(Efesios 4:1) 4:1 Yo pues, preso en el Señor, os ruego que andéis como es digno de la vocación con que fuisteis llamados, {2} con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor, {3} solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz;

El andar de un creyente cristiano de hoy, debe ser digno de la vocación de nuestro llamamiento, con humildad, con mansedumbre, con paciencia. El andar de un creyente cristiano de hoy debe ser un andar en amor, siempre listo para proteger la unidad del espíritu en el vínculo de la paz.

(Efesios 4:17) 4:17 Esto, pues, digo y requiero en el Señor: que ya no andéis como los otros gentiles, que andan en la vanidad de su mente,

La palabra "no" aquí en Efesios 4:17 es la palabra griega meketi;  que quiere decir: “ya no”, lo que prácticamente significa que: “a partir de este momento, desde hoy”. Así, que, desde el momento en que un creyente cristiano acepta a Jesucristo como su Señor, y como salvador personal de su vida, debe abandonar su viejo estilo de vida, y debe comenzar a estudiar, aprender y aplicar la palabra de Dios en su diario andar. Después de renacer del espíritu de Dios, ya no estamos para andar en la vanidad de la mente, y a medida que adquirimos el nuevo conocimiento de la Palabra de Dios, renovamos nuestras mentes. Depende del creyente cristiano desechar los viejos hábitos y costumbres, y renovar su mente, al incorporar en su vida los nuevos valores, principios, estatutos y mandamiento escritos en las epístolas a la iglesia.

(Efesios 4:20)  Mas vosotros no habéis aprendido así a Cristo, {21} si en verdad le habéis oído, y habéis sido por él enseñados, conforme a la verdad que está en Jesús. {22} En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos,  {23} y renovaos en el espíritu de vuestra mente, {24} y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad.

Efesios nos dice que debemos despojarnos del viejo modo de vida que es corrupto, y está viciado conforme a los deseos engañosos. En contraste, nos exhorta a renovar nuestra mente en el aspecto espiritual y a vestirnos del nuevo hombre, que es creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad.

(1 Pedro 1:13) Por tanto, ceñid los lomos de vuestro entendimiento, sed sobrios, y esperad por completo en la gracia que se os traerá cuando Jesucristo sea manifestado;  {14} como hijos obedientes, no os conforméis a los deseos que antes teníais estando en vuestra ignorancia;

La frase “ceñid los lomos” en sentido figurado significa: “estar preparados”. El uso de la palabra griega para “entendimiento”, aquí, se refiere a los pensamientos más profundos, pero también tiene que ver con estar mentalmente dispuesto. La Palabra de Dios nos exhorta a estar mentalmente dispuesto a actuar como hijos obedientes, y a no moldearnos de acuerdo a los deseos engañosos que antes teníamos, eso  depende de nosotros.  La palabra "ceñir" significa: sujetar, asegurar. La palabra "lomos" tanto en hebreo, como en griego, se refiere a la parte del cuerpo entre las caderas y las costillas inferiores, que es considerada sobre todo, como la sede de la fuerza y el poder generativo. Y aquí  en 1 Pedro 1:13, está hablando en referencia a la parte más fuerte de nuestra mente, nuestros pensamientos más profundos. Así que la frase ceñir los lomos literalmente significa:

Capacitarse uno mismo para algo que requiere de preparación, de fuerza, o de resistencia. ¿No te parece que la renovación de nuestra mente necesita de todo eso? ¡Yo sí! ¿No te parece que no adherirse o conformarse al mundo requiere de todo eso? ¡Yo sí! ¿No te parece que el no conformarse de nuevo a los deseos engañosos requiere de todo eso? ¡Yo sí!

Después de renacer del espíritu de Dios, la voluntad de Dios para nosotros, no es, volver a los viejos deseos engañosos, o estar de acuerdo con las normas vigentes, con los estándares, actitudes y prácticas de la sociedad actual. Además, como un Padre amoroso y lleno de gracia, Dios nos permite hacer uso de nuestra libre voluntad de decidir, Él no nos obliga a obedecer y  a no conformarnos a este mundo, es nuestra decisión.

Para que nosotros podamos renovar nuestra mente, o nuestro entendimiento, debemos andar dignamente, conforme a la vocación de nuestro llamado, solícitos en guardar la unidad del Espíritu, no andando ya  como los demás, en la vanidad de nuestro entendimiento, debemos  abandonar nuestra pasada manera  de vivir (forma de vida) y vestirnos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad.

(Romanos 12:2) y no os adaptéis a la forma del mundo este, sino transformaos por la renovación de la mente, para que comprobéis vosotros cual (es) la voluntad de Dios, buena y agradable y perfecta.

Para terminar, demos un vistazo a la palabra “comprobéis”. Es la palabra griega dokimázo;  traducida como: probar, aprobar, discernir, examinar, aceptar. En este caso, significa poner a prueba o probar.

(Hebreos 3:7)  Por lo cual, como dice el Espíritu Santo: Si oyereis hoy su voz, {8} No endurezcáis vuestros corazones, Como en la provocación, en el día de la tentación en el desierto, {9} Donde me tentaron vuestros padres; me probaron, Y vieron mis obras cuarenta años.

¡El pueblo hebreo pus a Dios aprueba, y vieron sus obras, maravillas y señales!

(1 Tesalonicenses 5:18) Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús. {19} No apaguéis al Espíritu. {20} No menospreciéis las profecías. {21} Examinadlo todo; retened lo bueno. {22} Absteneos de toda especie de mal

(Efesios 5:6)  Nadie os engañe con palabras vanas, porque por estas cosas viene la ira de Dios sobre los hijos de desobediencia. {7} No seáis, pues, partícipes con ellos. {8} Porque en otro tiempo erais tinieblas, mas ahora sois luz en el Señor; andad como hijos de luz {9} (porque el fruto del Espíritu es en toda bondad, justicia y verdad), {10} comprobando lo que es agradable al Señor. {11} Y no participéis en las obras infructuosas de las tinieblas, sino más bien reprendedlas;

La palabra de Dios es la voluntad de Dios, y como la gente del Antiguo Testamento pusieron a Dios a prueba, y vieron sus obras durante cuarenta años, la voluntad de Dios para nosotros es que pongamos también a prueba todas las cosas, que retengamos lo bueno y nos abstengamos de toda especie de mal. Él quiere que probemos lo que es aceptable a él, y que no tengamos comunión con las tinieblas. ¡Ese hombre viejo, viciado conforme a los deseos engañosos era tiniebla, pero ahora somos  luz en el Señor y debemos andar como hijos de luz!

¿Cómo podemos renovar la mente, o renovar nuestro entendimiento? Sepultando ese hombre viejo con sus hábitos, sus costumbres, sus tradiciones, su religión, su estilo de vida mundana, y permitiendo que el hombre nuevo surja de nuestro interior.

(Romanos 12:3) Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno.

No debemos pensar que somos más que nadie, sino tener sentido común, tener cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno.

(2 Corintios3:4) Y tal confianza tenemos mediante Cristo para con Dios; {5} no que seamos competentes por nosotros mismos para pensar algo como de nosotros mismos, sino que nuestra competencia proviene de Dios,

Saber quiénes somos en Cristo Jesús, y reconocer que nuestra competencia proviene de Dios.

(Filipenses4:5) Vuestra gentileza sea conocida de todos los hombres. El Señor está cerca. {6} Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. {7} Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús. {8} Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad. {9} Lo que aprendisteis y recibisteis y oísteis y visteis en mí, esto haced; y el Dios de paz estará con vosotros.

¿Cómo sabemos si estamos renovando nuestra mente? Cuando nuestra gentileza comienza a ser reconocida por los demás, cuando dejamos de estar afanosos y oramos a Dios por todo con una actitud de gratitud, cuando en nuestro andar, tenemos la paz de Dios que protege nuestros corazones y mentes, y cuando pensamos como Jesucristo; en todo lo honesto, en todo lo justo, en todo lo puro, en todo lo amable, en todo lo de buen nombre, cuando aprendemos, recibimos, oímos, vemos y hacemos la voluntad de Dios.

Una vez que confesamos a Jesucristo como nuestro señor, y salvador personal de nuestras vidas, renacemos del espíritu de Dios, y en ese mismo instante Dios nos da de su espíritu. Es desde ese momento que debemos sepultar al hombre viejo, y comenzar a vestir el hombre nuevo, al aprender a exhibir nuestros cuerpos como sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, por medio de un servicio  verdaderamente espiritual, y a deshacer las ataduras del mundo por medio de la renovación de nuestras mentes, y transformarnos, como esa horrible oruga que llega a ser una bella y majestuosa mariposa. Entonces podemos poner a Dios a prueba, y conocer cuál es la buena y agradable, y perfecta voluntad de Dios.
¡Que Dios los bendiga!

J.E.R.S.
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(Romanos 12:1) Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional. {2} No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.

A la mayoría de los creyentes cristianos les gustaría comprobar cuál es la buena, agradable y perfecta voluntad de Dios. Estos dos versículos en el libro de romanos son la clave para ello, aunque hoy quiero centrarme principalmente en el versículo 1, específicamente en la palabra “racional”.

La palabra “racional”, para mi suena muy “racional”. El diccionario define esta palabra de dos maneras.

a). Estar en conformidad con la razón; no ser extremadamente o excesivo, ser moderado, justo, incluso flexibles.

b). Tener la facultad de la razón, o la posesión de la sana crítica.

Personalmente, me agrada más la segunda definición, pero independientemente de la definición que adoptemos, (a), o (b) así será de aceptable ante Dios nuestro servicio o culto.

La palabra “racional” es traducida de la palabra griega logikos; que significa: "racional", "inteligente", " lógico". De aquí es de donde proviene la palabra "lógica", y la "lógica " es la ciencia de los principios formales del razonamiento. Logikos proviene de la palabra griega logos, que significa: "decir algo; literalmente, palabras¸ (incluyendo los pensamientos) y el razonamiento  (la facultad mental)" ¡Recuerda eso!

Logos, a su vez, proviene de la palabra lego; que significa: "exponer a otros, relacionarse (en palabras)". ¿Tiene todo esto, algo de sentido?  ¿Puedes ver la lógica en esto? Quizás no aún, pero, en resumidas cuentas, “lógica” es, sentido común, pero implica el razonamiento, o sea, la capacidad de utilizar nuestra facultad mental, la inteligencia. Es el poder de saber, a diferencia del poder de sentir y desear. Nosotros como seres humanos tenemos la capacidad de adquirir conocimiento, lo que nos diferencia del resto de la creación.

En  la mayoría de las diferentes  versiones de la  Biblias, la parte final de romanos12:1 leen: "vuestro culto racional", pero encontré algunas traducciones muy interesantes; por ejemplo: El Interlineal Griego- Inglés dice: "vuestro servicio inteligente". ¡Ajaaaa! El interlineal Griego- Español dice: "vuestro culto razonable, o espiritual". Pero algunas versiones leen: "vuestro servicio religioso". ¡Hummm! Me agradan más las palabras “racional, razonable, o inteligente”, que la palabra “religioso”, tienen más sentido para mí, tienen más lógica. Porque si vamos a presentar o exhibir (es lo que la palabra “presentar” realmente significa) nuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, nuestro servicio a él tiene que ser razonable o racional, tiene que ser inteligente, y si usamos la lógica aquí; nuestro servicio tiene que ser espiritual, no religioso, nuestro servicio a Dios debe tener sentido. Te voy a mostrar un par de cosas que no tienen sentido.

(Mateo 28,19) Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

No tiene sentido, cuando la  llamada, "santa trinidad", se enseña en todas las iglesias cristianas del mundo. La “trinidad” solamente es mencionada como tal en el libro de Mateo, como acabamos de leer. En alguna ocasión leí que alguien decía que un solo versículo no hace una doctrina, y es verdad, no debemos enseñar algo que no tiene un fundamento sólido en la Palabra de Dios, porque la “trinidad” no se menciona en ningún otro lugar en toda la Biblia, no es mencionada siquiera por error por Pablo, o Pedro o Juan. Ni siquiera Apolo, varón elocuente, poderoso en las Escrituras hace mención de ella. No antes, ni siquiera después que Aquila y Priscila le enseñaran correctamente la Palabra de Dios. No puedo creer que a esta maravillosa pareja de creyentes cristianos, se hayan olvidado de enseñar a Apolo, sobre una doctrina tan importante como la “trinidad,” si es que esta verdaderamente existiera. Dios es un Dios racional, un Dios de lógica, y la doctrina de tres Dioses en uno, no tiene lógica en absoluto, simplemente no tiene sentido. ¿Por qué tendría Dios que dividirse en tres entidades diferentes? ¡Vamos! ¡El mundo no es capaz siquiera de lidiar con un solo Dios, mucho menos tres en uno! ¿Qué hay de inteligente acerca de la Trinidad?

(Filipenses 2:6) el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, {7} sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; {8} y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.

No tiene sentido que las iglesias del mundo estén enseñando que Jesús es Dios, viendo claramente aquí que ni siquiera el mismo Jesús pensó ser igual a Dios. El versículo 6 dice: “el cual siendo en forma de Dios…” Pero eso no significa que Jesús es Dios, por supuesto que él era en forma de Dios para el pueblo de Israel.

(Éxodos 4:10) Entonces dijo Moisés a Jehová: ¡Ay, Señor! nunca he sido hombre de fácil palabra, ni antes, ni desde que tú hablas a tu siervo; porque soy tardo en el habla y torpe de lengua. {11} Y Jehová le respondió: ¿Quién dio la boca al hombre? ¿o quién hizo al mudo y al sordo, al que ve y al ciego? ¿No soy yo Jehová? {12} Ahora pues, ve, y yo estaré con tu boca, y te enseñaré lo que hayas de hablar. {13} Y él dijo: ¡Ay, Señor! envía, te ruego, por medio del que debes enviar. {14} Entonces Jehová se enojó contra Moisés, y dijo: ¿No conozco yo a tu hermano Aarón, levita, y que él habla bien? Y he aquí que él saldrá a recibirte, y al verte se alegrará en su corazón. {15} Tú hablarás a él, y pondrás en su boca las palabras, y yo estaré con tu boca y con la suya, y os enseñaré lo que hayáis de hacer. {16} Y él hablará por ti al pueblo; él te será a ti en lugar de boca, y tú serás para él en lugar de Dios.

Moisés era en lugar de Dios para Aarón su hermano, pero eso no hacía a Moisés Dios el creador de los cielos y la tierra. Así como Moisés era en lugar de Dios para su hermano Aarón, Jesús era en forma de Dios para Israel. Jesús era en forma de Dios, porque siendo el unigénito de Dios era el único representante legítimo de Dios aquí en la tierra ¿Por qué querría Dios transformarse en un hombre, tomar forma de siervo, y permitir que el mundo le colgara en un madero y morir? ¡Muéstrame la lógica en eso! ¡Dios es un Dios de lógica! ¡Y el pueblo de Dios debería  ser más inteligente como para creer lo que la religión enseña!

(1Tim 2:5) Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre

¿Notas que dice un solo Dios? No dice: "uno, pero en realidad son tres en uno". Y también dice un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre. ¡Tampoco dice aquí que Jesucristo es Dios, dice que Jesús es el único mediador! Si Jesús fuera Dios ¿Por qué razón necesitaríamos un mediador? Ve el siguiente versículo.

(1 Juan 2:1) Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis. Y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo;

La misma historia aquí, ¿para qué necesitamos un abogado si Jesús es Dios? Ahora, si Jesucristo es nuestro abogado, ¿por qué algunas denominaciones enseñan que es María quien intercede por nosotros? ¡Eso simplemente no tiene ningún sentido! Y como estos ejemplos podemos encontrar tantos otros que el mundo religioso enseña en el mundo cristiano de hoy. Mentiras, fábulas de viejas, y doctrinas de demonios. No es de extrañar por qué muchos cristianos no saben cómo presentar o exhibir sus cuerpos como sacrificio vivo, santo y agradable a Dios, por medio de un servicio o culto inteligente o espiritual.

Ahora déjame mostrarte las cosas que si tienen sentido.

(Juan 4:24) Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren.

¡Esto si tiene sentido para mí, Dios es espíritu, y debemos adorarle en espíritu y en verdad! La Versión estándar en Inglés traduce Romanos 12:1  de una manera muy interesante.

(Romanos 12:1) apelo (como una petición muy seria) a ustedes, por lo tanto, hermanos (hermanos y hermanas), por las misericordias de Dios que presentéis vuestros cuerpos como sacrificio vivo, santo y agradable (bien agradable) a Dios, que es vuestra adoración espiritual (VEI)

Esta traducción tiene mucho más sentido para mí, que la que dice: "servicio religioso".

Nuestra única manera de presentar nuestros cuerpos como sacrificio vivo, santo, agradable a Dios es por medio de ser creyentes cristianos verdaderamente espirituales, no cristianos religiosos.

(Romanos 7:25) Gracias doy a Dios, por Jesucristo Señor nuestro. Así que, yo mismo con la mente sirvo a la ley de Dios, mas con la carne a la ley del pecado.

Pablo por revelación está mostrando aquí lo que Dios ya sabe acerca de nuestra naturaleza humana, él sabe que somos muy capaces de fallar, tropezar y fracasar. Por eso envió a su hijo Jesucristo, para hacernos más fuertes, para salvarnos, para hacernos completos. Para que podamos presentar nuestros cuerpos como sacrificio vivo, debemos estar dispuestos a servir a la ley de Dios, y las leyes de Dios son leyes espirituales. ¿Se puede ver la lógica ahora? Nuestro servicio razonable a Dios es un servicio espiritual, y nosotros como creyentes renacidos del espíritu de Dios, como hijos de Dios, tenemos esa capacidad.

(Romanos.8:1) Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu. {2} Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte.

Es por eso que Jesucristo vino, para que cuando tropecemos o caigamos, podamos levantarnos, porque, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, ¡y si queremos estar en Cristo debemos seguir su ejemplo y hacer la voluntad de Dios!

(Romanos 8:3) Porque lo que era imposible para la ley, por cuanto era débil por la carne, Dios, enviando a su Hijo en semejanza de carne de pecado y a causa del pecado, condenó al pecado en la carne; {4} para que la justicia de la ley se cumpliese en nosotros, que no andamos conforme a la carne, sino conforme al Espíritu. {5} Porque los que son de la carne piensan en las cosas de la carne; pero los que son del Espíritu, en las cosas del Espíritu. [6]Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz.

¿Queremos vida y paz? ¡Piensa en las cosas del espíritu! ¿Queremos agradar a Dios? ¡No te ocupes de la carne! ¡Debemos abandonar la vieja naturaleza, el viejo hombre, que es enemistad contra Dios!

(Romanos 8:7) Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden; {8} y los que viven según la carne no pueden agradar a Dios. {9} Más vosotros no vivís según la carne, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de él.

(Romanos 8:14)  Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios. {15} Pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre!

¿Puedes ver la lógica ahora? ¿Tiene todo esto sentido para ti, ahora? ¿Por qué entonces no tiene sentido para el resto del mundo cristiano? Si queremos presentar nuestros cuerpos como sacrificio vivo, santo y agradable a Dios, debemos saber que nuestro servicio o culto hacia él, tiene que ser racional, inteligente,  lógico, y como sabemos que  Dios es espíritu, nuestro culto, adoración, o servicio, tiene que ser única y exclusivamente espiritual. Dios es espíritu, y sus leyes son leyes espirituales, y no hay nada espiritual que pueda cumplirse con la carne, ni con las obras de nuestra vieja naturaleza.

Ahora bien, si de verdad queremos comprobar la buena, agradable y perfecta voluntad de Dios, de romanos 12, el versículo 2 muestra la otra parte de la ecuación, pero ese es tema para otro día.

Por ahora, solo ten un poco de sentido común. Recuerda que para presentar o exhibir tu cuerpo como sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, debes tener la facultad de la razón, o sea, ser racional, inteligente, y adorar o servir a Dios siendo verdaderamente espiritual, o espiritualmente verdadero. No te dejes llevar por las fábulas de viejas ni las doctrinas de demonios. Piensa en las cosas espirituales y no te ocupes de la carne. Debemos ser, como lo expresa la misma palabra griega; ¡Lógikos!

¡Dios te bendiga!

E.S.N.

J.E.R.S.
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Dios los bendiga a todos, y gracias por darme la oportunidad de compartir un poco de la Palabra de Dios con ustedes. Hoy quiero compartir acerca de una de las oraciones más dramática y conmovedora, que Dios dejó escrita en su santa Palabra. Todos sabemos acerca del profeta Samuel, quien fue un hombre de Dios, un gran profeta, pero era también un hombre como nosotros, y tenía una familia, de la que algunos de nosotros sabemos poco o nada. Ve por favor al primer libro de Samuel para conocer acerca de “La Promesa de Ana”

(1 Samuel 1:1-5) Hubo un varón de Ramataim de Zofim, del monte de Efraín, que se llamaba Elcana hijo de Jeroham, hijo de Eliú, hijo de Tohu, hijo de Zuf, efrateo. {2} Y tenía él dos mujeres; el nombre de una era Ana, y el de la otra, Penina. Y Penina tenía hijos, mas Ana no los tenía. {3} Y todos los años aquel varón subía de su ciudad para adorar y para ofrecer sacrificios a Jehová de los ejércitos en Silo, donde estaban dos hijos de Elí, Ofni y Finees, sacerdotes de Jehová. {4} Y cuando llegaba el día en que Elcana ofrecía sacrificio, daba a Penina su mujer, a todos sus hijos y a todas sus hijas, a cada uno su parte. {5} Pero a Ana daba una parte escogida; porque amaba a Ana, aunque Jehová no le había concedido tener hijos.

Los niños siempre han sido muy importantes para la familia, y en esos tiempos, eran considerados como una prueba del amor de Dios, pero, Ana era estéril, no podía tener hijos, y Elcana, su esposo, la amaba tanto que cada año que subían de su ciudad para ofrecer sacrificios a Jehová, le daba a Ana una "parte escogida". La frase “parte escogida” del hebreo, también significa “doble porción”, así que Elcana le dio a Ana una porción “doble” de lo que le dio a su otra mujer y a sus hijos.

(1 Samuel 1:6-10) Y su rival la irritaba, enojándola y entristeciéndola, porque Jehová no le había concedido tener hijos. {7} Así hacía cada año; cuando subía a la casa de Jehová, la irritaba así; por lo cual Ana lloraba, y no comía. {8} Y Elcana su marido le dijo: Ana, ¿por qué lloras? ¿por qué no comes? ¿y por qué está afligido tu corazón? ¿No te soy yo mejor que diez hijos? {9} Y se levantó Ana después que hubo comido y bebido en Silo; y mientras el sacerdote Elí estaba sentado en una silla junto a un pilar del templo de Jehová, {10} ella con amargura de alma oró a Jehová, y lloró abundantemente.

Ana estaba realmente desolada. El versículo 10 dice que ella, con amargura de alma oró a Dios y lloró abundantemente. Quizás al leer estas palabras, no podemos realmente percibir, el torrente de emociones, sentimientos, dolor y pesadez que inundaban el interior del corazón de Ana. Pero Ana no confrontó a su rival con griterías e insultos, ni la atacó violentamente, tampoco se escondió en su cuarto a llorar su amargura, ella fue al único lugar donde podía recibir la ayuda necesaria, subió al templo a orar al Señor.

(1 Samuel 1:11) E hizo voto, diciendo: Jehová de los ejércitos, si te dignares mirar a la aflicción de tu sierva, y te acordares de mí, y no te olvidares de tu sierva, sino que dieres a tu sierva un hijo varón, yo lo dedicaré a Jehová todos los días de su vida, y no pasará navaja sobre su cabeza.

El versículo 11 dice que ella “hizo voto”, lo que significa que hizo una promesa solemne a Dios. Podemos ver en sus palabras el compromiso y la creencia que tenía, para llevar a cabo lo que estaba prometiendo a Dios. Ella no sólo estaba pidiendo recibir algo de Dios, ella se comprometió a dar algo a cambio. ¿Recuerdan cuando Salomón pidió a Dios sabiduría? No lo hizo solamente para ser el hombre más sabio y más rico de todo el mundo, sino para servir mejor al pueblo de Dios. ¡Cuando le pedimos algo a Dios, también debemos estar dispuestos a dar! ¡Lo que sea necesario, tiempo, dinero, esfuerzo!
(1 Samuel 1:12-14) Mientras ella oraba largamente delante de Jehová, Elí estaba observando la boca de ella. {13} Pero Ana hablaba en su corazón, y solamente se movían sus labios, y su voz no se oía; y Elí la tuvo por ebria. {14} Entonces le dijo Elí: ¿Hasta cuándo estarás ebria? Digiere tu vino.
Recuerden que ella estaba orando, pero todo eso fue entre Ana y Dios. Así es también cuando oramos a Dios, es entre él cada uno de nosotros individualmente, entre Dios y yo, entre Dios y cada uno de ustedes. En el caso de Ana, el sacerdote Elí, pensó que ella estaba ebria y trató de reprenderla. Pero Ana le abrió su corazón y le compartió lo que estaba haciendo.

(1 Samuel 1:15-16) Y Ana le respondió diciendo: No, señor mío; yo soy una mujer atribulada de espíritu; no he bebido vino ni sidra, sino que he derramado mi alma delante de Jehová. {16} No tengas a tu sierva por una mujer impía; porque por la magnitud de mis congojas y de mi aflicción he hablado hasta ahora.

¿Alguna vez te has sentido así? ¿Alguna vez has ido al Padre, y derramado tu alma en oración ferviente, cuando estas espiritualmente abatido? ¡Yo sí! Quizás por eso es que esta historia es tan dramáticamente real para mí. No quiero decir que tienes que llorar cada vez que oras, pero sabes con toda seguridad que Dios, y sólo Dios, por medio de Jesucristo, su hijo, su Palabra y su gente, son la única ayuda que como creyentes cristianos, tenemos aquí en la Tierra.

(1 Samuel 1:17,18) Elí respondió y dijo: Ve en paz, y el Dios de Israel te otorgue la petición que le has hecho. {18} Y ella dijo: Halle tu sierva gracia delante de tus ojos. Y se fue la mujer por su camino, y comió, y no estuvo más triste.

El versículo 18 dice: “…y no estuvo triste más”. ¡Qué gran alivio! Y todo con sólo orar a Dios, todos sabemos que la oración tiene poder, pero la oración, funciona también es como una maravillosa válvula de escape, como la que tienen las ollas de presión. Eso sucedió con Ana, después que oró, ya no estuvo triste más. Ella sabía que no podía hacer nada más que poner su problema en las manos de Dios, de ahí en adelante, no tenía porqué sentirse mal, lo demás era asunto de Dios. Cuando nos encontramos en situaciones similares, y sabemos que no podemos hacer nada, solo tenemos que orar a Dios y poner nuestros problemas en sus manos, y no estar tristes más, sino ocuparnos de las cosas que si podemos tomar cuidado. El libro de Filipenses nos da una recomendación infalible.

(Filipenses 4:6) Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. {7} Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.

Dios mismo en su palabra nos dice que no nos preocupemos sobremanera, que no nos afanemos por nada, sino que llevemos delante de él todos nuestros afanes, todas nuestras presiones mentales, orando y siendo agradecidos. Si hacemos eso, el versículo 7 nos garantiza que la paz de Dios guardará nuestros corazones y nuestras mentes, lo que en un sentido figurado, significa, que la paz de Dios montará guardia, como si pusiera un centinela espiritual que protegerá nuestros corazones y nuestras mentes, ¿no representa eso un gran alivio? ¿No es esa razón suficiente para no estar triste más, así como Ana?

(1Samuel 1:19) Y levantándose de mañana, adoraron delante de Jehová, y volvieron y fueron a su casa en Ramá. Y Elcana se llegó a Ana su mujer, y Jehová se acordó de ella.

La frase “… y Jehová se acordó de ella” no es para darnos a entender que Dios se había olvidado de Ana, y por esa razón ella no había tenido hijos, lo que esa frase significa en el hebreo es: "y el Señor la marco (con el fin de ser reconocida), o “… y el Señor hizo que fuera recordada”. Dios nunca se olvida ni se olvidará de sus hijos amados, o de nuestras oraciones.

(1 Samuel 1:20) Aconteció que al cumplirse el tiempo, después de haber concebido Ana, dio a luz un hijo, y le puso por nombre Samuel, diciendo: Por cuanto lo pedí a Jehová.

Samuel significa: “Pedido a Dios, o Dios escucha”. ¡Este podría ser el apodo de todos los cristianos, porque cuando oramos a Dios nos oye!

(1 Samuel 1:21-22) Después subió el varón Elcana con toda su familia, para ofrecer a Jehová el sacrificio acostumbrado y su voto. {22} Pero Ana no subió, sino dijo a su marido: Yo no subiré hasta que el niño sea destetado, para que lo lleve y sea presentado delante de Jehová, y se quede allá para siempre.

¿Crees que Ana estaba tratando de engañar a Dios? ¡No! Samuel era sólo un bebé, ella tenía que esperar hasta que fuera destetado, y tuviera la edad suficientemente para ser llevado a la casa del Señor.

(1 Samuel 1:23-28) Y Elcana su marido le respondió: Haz lo que bien te parezca; quédate hasta que lo destetes; solamente que cumpla Jehová su palabra. Y se quedó la mujer, y crió a su hijo hasta que lo destetó. {24} Después que lo hubo destetado, lo llevó consigo, con tres becerros, un efa de harina, y una vasija de vino, y lo trajo a la casa de Jehová en Silo; y el niño era pequeño. {25} Y matando el becerro, trajeron el niño a Elí. {26} Y ella dijo: ¡Oh, señor mío! Vive tu alma, señor mío, yo soy aquella mujer que estuvo aquí junto a ti orando a Jehová. {27} Por este niño oraba, y Jehová me dio lo que le pedí. {28} Yo, pues, lo dedico también a Jehová; todos los días que viva, será de Jehová. Y adoró allí a Jehová.

Así fue como Ana cumplió su promesa a Dios, llevó a Samuel a la casa del Señor para servir a Dios todos los días de su vida, una decisión muy drástica para la gran mayoría. ¿Cuántas mujeres conoces que después de haber sido estéril por muchos años, y tener un bebé lo dan o lo dejan ir? ¡Ninguna! Ana se lo devolvió a Dios. Ella pudo haberse arrepentido y olvidar su promesa a Dios, como muchos de nosotros lo hacemos algunas veces, cuando prometemos algo. Pero no Ana, ella hizo lo que había prometido a Dios. Ve ahora a:

(1 Samuel 2:11) Y Elcana se volvió a su casa en Ramá; y el niño ministraba a Jehová delante del sacerdote Elí.

Este versículo me recuerda lo que Proverbios 22:6 dice “Instruye al niño en su camino, Y aun cuando fuere viejo no se apartará de él“.

Samuel fue instruido en el camino de Dios desde su infancia y nunca se apartó de él. Nuestra responsabilidad como padres cristianos es instruir a nuestros hijos en el conocimiento y aplicación de la Palabra de Dios, para que cuando sean grandes sigan haciendo y viviendo conforme a la voluntad de Dios.

(1 Samuel 2:18-21) Y el joven Samuel ministraba en la presencia de Jehová, vestido de un efod de lino. {19} Y le hacía su madre una túnica pequeña y se la traía cada año, cuando subía con su marido para ofrecer el sacrificio acostumbrado. {20} Y Elí bendijo a Elcana y a su mujer, diciendo: Jehová te dé hijos de esta mujer en lugar del que pidió a Jehová. Y se volvieron a su casa.

Ana visitaba a Samuel cada año, y le traía una nueva capa cada vez que iba a verlo.

(1 Samuel 2:21) Y visitó Jehová a Ana, y ella concibió, y dio a luz tres hijos y dos hijas. Y el joven Samuel crecía delante de Jehová.

La palabra “visitado” también puede traducirse como “supervisar”. Lo que significa que Dios supervisó a Ana, aunque a mi gusta más la traducción de la Biblia Lamsa.

(1 Samuel 2:21) Y el Señor bendijo a Ana, y ella concibió, y dio a luz tres hijos y dos hijas. Y el joven Samuel crecía delante de Jehová. (Biblia Lamsa)

Podemos ver el maravilloso resultado final de la creencia y el compromiso en la oración de Ana. ¡La oración tiene poder y de verdad funciona, siempre! Debes saber que hay diferentes tipos de oración. También debes saber que debemos orar por lo que está disponible, aunque para Dios no hay imposibles. Yo estoy seguro, que la oración de Ana no fue del tipo de oración que se ejecutan en dos o tres minutos. Los grandes problemas requieren grandes soluciones, y Dios tiene la respuesta a todos nuestros problemas, por muy pequeños o grandes que parezcan.

Tenemos que llegar a conocer a Dios, y hablar con él, como si estuviéramos hablando con nuestro mejor amigo. Tomemos el tiempo para orar todos los días. Si el cuerpo te duele, si tu corazón se turba, si tu alma tiene amargura, y si estás espiritualmente abatido, ¡cree! ¡Comprométete con Dios, y da! Él te librará, y te prosperará, más allá de lo que puedas imaginar.

¡Cuando pidas a Dios algo, en oración, no solamente esperes recibir, comprométete también a dar!

(1 Samuel 2:1,2) Y Ana oró y dijo: Mi corazón se regocija en Jehová, Mi poder se exalta en Jehová; Mi boca se ensanchó sobre mis enemigos, Por cuanto me alegré en tu salvación. {2} No hay santo como Jehová; Porque no hay ninguno fuera de ti, Y no hay refugio como el Dios nuestro.

¿Qué más puedo decir? Ana ya lo dijo todo. No hay Dios como nuestro Dios, no hay refugio ni socorro como el Dios nuestro. La primera parte de Malaquías 3:6 dice: “Porque yo Jehová no cambio,…” ¡Y es verdad, Dios no cambia! Su poder no cambia, su voluntad y su capacidad no cambian, su amor y su misericordia no cambian, sus promesas y su Palabra no cambian. El Dios de Ana es nuestro mismo Dios también ¿Qué esta es una historia del Antiguo Testamento?

(Romanos 15:4) Porque las cosas que se escribieron antes, para nuestra enseñanza se escribieron, a fin de que por la paciencia y la consolación de las Escrituras, tengamos esperanza.

¡Y claro que podemos aprender, del ejemplo de Ana que es sin igual! Su creencia, su compromiso, su deseo, y su confianza en Dios, aunados a su corazón dador, es algo que debemos aplicar en nuestro diario andar, y debemos también mantener viva la esperanza del retorno de nuestro señor y salvados Cristo Jesús

(Romanos 15:5,6) Pero el Dios de la paciencia y de la consolación os dé entre vosotros un mismo sentir según Cristo Jesús, {6} para que unánimes, a una voz, glorifiquéis al Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo.

¡Dios los bendiga!

E.S.N.

J.E.R.S.
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