La fuente principal de información de este blog es La Biblia. Todas las enseñanzas compartidas aquí, son y serán principalmente basadas en la Biblia Reyna Valera Versión de 1960

 

Muchos ven la vida como una puerta giratoria, que sin encontrarla salida, solo dan vueltas y vueltas, y vueltas, cuando finalmente la encuentran, salen desorientados, pierden el equilibrio  y no ven las cosas con nitidez. Otros, la ven más como una montaña rusa con subidas y bajadas, algunas más empinadas que otras, y estando en ella, ¡ya qué! Echan los brazos arriba y gritan, tratando de divertirse lo mejor que puedan. Si te gusta la poesía, si te gusta la música, te darás cuenta cómo es que otros también  ven la vida. A mí me gustan ambas, pero ninguna de ellas, y ninguna de las filosofías del mundo actual ni del mundo antiguo, satisfacen mi alma y mi espíritu como lo hace la palabra de Dios.


Dios nos dio, lo que pienso que es el “don” más maravilloso que poseemos, además del “don” del “espíritu santo” por supuesto, y se llama “libre albedrío”. Y cuando Dios creó varón y hembra conforme a su propia imagen espiritual, como dice en Génesis 1:27 y 28, tan solo les dijo que fructificaran, se multiplicaran y llenasen la tierra; para sojuzgarla, para señorear en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra. Dios les dio el poder, el dominio y la autoridad para hacer todo eso, solo dependía de ellos llevarlo a cabo. Pienso,  que hasta cierto punto lo hicieron, porque Adán, con la ayuda de Dios, nombró a todos los animales, y después de que Dios le dio a Adán su regalo personal, "Eva", los dos se movían libremente por el jardín y comían libremente de los árboles que Dios les dijo que estaban disponibles para que comiesen de ellos, hasta que sucedió lo que ya todos sabemos, desobedecieron a Dios. Pero, aquí, quiero notar una cosa.


(Génesis 2:16) Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer;  {17}  mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás. 


Ese mandato fue primordialmente dado a Adán; y no fue una sugerencia y tampoco un comentario del tipo “…haz lo que quieras”. Era un mandato, una orden directa del Dios todopoderoso, y tú simplemente no contiendes con él, ni lo desobedeces sin que haya consecuencia alguna. Pienso que Adán, y tal vez Eva, si no hubiesen tenido ningún tipo de influencia maligna sobre ellos, probablemente  hubiesen obedecido ese mandato. Algo más que quiero hacer notar, es que Eva no estaba físicamente presente cuando Dios le dio a Adán esta orden, aunque eso no la excusa de haber desobedecido a Dios y de sucumbir a las palabras seductoras y tentadoras de Satanás, pero esa es otra historia. El punto es que Dios les dio “libre albedrío”, y ellos, por su propia voluntad no solo desobedecieron a Dios, sino que transgredieron el primer y más vital mandamiento que les fue dado, al grado que Dios tuvo que idear un plan para redimir a la humanidad y salvarlos de su propia destrucción como consecuencia de la desobediencia de Adán y Eva.


(2 Crónicas 24:1) De siete años era Joás cuando comenzó a reinar, y cuarenta años reinó en Jerusalén. El nombre de su madre fue Sibia, de Beerseba. 


Joás solo tenía siete años y era tan solo un niño, a esa edad no podía gobernar a su pueblo, por lo que necesitaba personas maduras como consejeros y asesores, que le enseñaran y le indicaran qué decisiones tomar.


(2 Crónicas 24:2) E hizo Joás lo recto ante los ojos de Jehová todos los días de Joiada el sacerdote. 


La persona que ayudó a este joven rey a tomar buenas decisiones fue Joiada, el sumo sacerdote, así que este joven rey hizo lo recto ante los ojos de Dios, pero dice aquí: “todos los días de Joiada, el sacerdote”. Lo que me hace pensar que no hizo lo recto ante los ojos de Dios todos los días de su vida, sino tan sólo el tiempo que tuvo el privilegio de tener a este gran hombre de Dios como su guía y consejero.


(2 Crónicas 24:3) Y Joiada tomó para él dos mujeres; y engendró hijos e hijas.  {4} Después de esto aconteció que Joás  decidió restaurar la casa de Jehová.  {5 Y reunió a los sacerdotes y los levitas, y les dijo: Salid por las ciudades de Judá, y recoged dinero de todo Israel, para que cada año sea reparada la casa de vuestro Dios; y vosotros poned diligencia en el asunto. Pero los levitas no pusieron diligencia. 


La combinación de las dos palabras hebreas traducidas como “decidió” en el versículo 4, indican que algo “obró” dentro del corazón de Joás, en su voluntad y su intelecto, al grado que Joás quería reparar la casa de Jehová, y dijo a los sacerdotes y a los levitas que pusieran diligencia en el asunto, pero ellos no se apresuraron en obedecer la orden del joven rey. Al parecer, no tenían interés alguno  por los asuntos de Dios, tampoco pusieron  interés alguno en mantener la casa de Jehová en buen estado, por lo que no hicieron nada. Era la responsabilidad tanto de sacerdotes, como levitas de tomar cuidado de la casa de Jehová, pero a esta gente no les importaba.


(2 Crónicas 24:6) Por lo cual el rey llamó al sumo sacerdote Joiada y le dijo: ¿Por qué no has procurado que los levitas traigan de Judá y de Jerusalén la ofrenda que Moisés siervo de Jehová impuso a la congregación de Israel para el tabernáculo del testimonio? {7} Porque la impía Atalía y sus hijos habían destruído la casa de Dios, y además habían gastado en los ídolos todas las cosas consagradas de la casa de Jehová. 


En el versículo 6 el rey reprende al sacerdote Joiada porque no se estaba llevando a cabo la obra en la casa de Jehová, y era su responsabilidad, como sumo sacerdote cuidar, de las cosas de Dios, aunque  la culpa en sí, era de los levitas, que no se apresuraron a cumplir con sus responsabilidades a tiempo. El versículo 7 nos da un poco de contexto, al explica por qué la casa de Dios había llegado a tal grado de destrucción. Porque esta mujer llamada Atalía y sus hijos, algunos de los cuales también fueron reyes, habían causado ese daño. Todo lo que Moisés había recibido de Dios, todas las cosas que también David había soñado hacer y que Salomón cumplió para Dios, todo lo consagrado de la casa de Dios, esta malvada mujer y sus hijos se lo habían dedicado a los ídolos. El texto hebreo dice que esa malvada reina y sus hijos habían dedicado todas las cosas de la casa de Jehová a Baal, el dios de la fertilidad para los cananeos).


(2 Crónicas 24:8} Mandó, pues, el rey que hiciesen un arca, la cual pusieron fuera, a la puerta de la casa de Jehová;  {9} e hicieron pregonar en Judá y en Jerusalén, que trajesen a Jehová la ofrenda que Moisés siervo de Dios había impuesto a Israel en el desierto.  {10} Y todos los jefes y todo el pueblo se gozaron, y trajeron ofrendas, y las echaron en el arca hasta llenarla. 


Así que reunieron todo el dinero necesario para reparar la casa de Jehová.


(2 Crónicas 24:12)  y el rey y Joiada lo daban a los que hacían el trabajo del servicio de la casa de Jehová, y tomaban canteros y carpinteros que reparasen la casa de Jehová, y artífices en hierro y bronce para componer la casa. {13} Hacían, pues, los artesanos la obra, y por sus manos la obra fue restaurada, y restituyeron la casa de Dios a su antigua condición, y la consolidaron.  {14} Y cuando terminaron, trajeron al rey y a Joiada lo que quedaba del dinero, e hicieron de él utensilios para la casa de Jehová, utensilios para el servicio, morteros, cucharas, vasos de oro y de plata. Y sacrificaban holocaustos continuamente en la casa de Jehová todos los días de Joiada. 


El versículo 14 dice que sacrificaban holocausto en la casa de Jehová continuamente todos los días de Joiada. Nuevamente vemos aquí la frase, “…todos los días de Joiada”, como leímos en el versículo 2. Podemos decir que Joiada fue un hombre de Dios muy responsable, un muy buen tutor y una maravillosa influencia positiva sobre la vida de ese joven rey.


(2 Crónicas 24:15) Mas Joiada envejeció, y murió lleno de días: de ciento y treinta años era cuando murió. {16}} Y lo sepultaron en la ciudad de David con los reyes, por cuanto había hecho bien con Israel, y para con Dios, y con su casa. 


Cuando Joiada murió, fue sepultado en la ciudad de David, entre los reyes, lo fue un gran privilegio y honor para Joiada, que había hecho bien con Israel,  y para con Dios, y con su casa. Si lees el capítulo 23 verás todas las cosas que hizo, por el pueblo de Israel, por Dios, y también por el joven rey Joás, quien a su muerte, también fue sepultado en la ciudad de David, pero no recibió el honor ni el privilegio de ser sepultado entre los reyes.


(2 Crónicas 24:17) Muerto Joiada, vinieron los príncipes de Judá, y ofrecieron obediencia al rey; y el rey los oyó. 


Ahora bien, Joiada ha muerto, y esos mismos príncipes que se regocijaron, como leímos en el versículo 10, que además pusieron dinero en el arca de la colecta para reparar la casa de Jehová, estos príncipes,  y gobernantes de las ciudades de Judá vinieron a hablar con el rey y se postraron delante de él, homenajeándole, suplicándole humildemente y haciendo reverencias ante él, inclinándose al suelo como adorando y venerando a este joven rey. La palabra Hebrea traducida aquí como “oyó,” indica que les prestó mucha atención, que los escuchó atentamente, con extrema atención y que consintió en lo que le pedían.  Lo que este versículo quiere decir, es que los príncipes de Judá vinieron  a ofrecerle un trato al rey, a cambio de su obediencia, con el fin de obtener su consentimiento para volver a practicar la idolatría. ¿Cómo te sientes tú cuando eres halagado por otros? Bien ¿verdad? Y seguramente vas a acceder también a sus peticiones. Lo que sucedió realmente, es que mientras Joiada estaba vivo nadie vino a hablar con el rey para hacer tratos con él, ¿recuerdan que  leímos: “ Y sacrificaban holocaustos continuamente en la casa de Jehová todos los días de Joiada?” Él era un hombre de Dios que hacía la voluntad de Dios, pero tan pronto como murió, todos los príncipes de Judá llegaron a influir en el joven rey, y a presionarlo para que se apartara de Dios. Lo más triste de toda esta situación, es que este joven rey, olvidándose de los consejos, y el maravilloso ejemplo de alguien que prácticamente fue un padre para él, les hizo caso, los escuchó atentamente, y consintió a sus demandas.


(2 Crónicas 24:18) Y desampararon la casa de Jehová el Dios de sus padres, y sirvieron a los símbolos de Asera y a las imágenes esculpidas. Entonces la ira de Dios vino sobre Judá y Jerusalén por este su pecado.


Mientras Joiada vivía, el pueblo tenía sus ídolos e imágenes esculpidas escondidas en algún lugar, y cuando él murió, convencieron al rey y sacaron sus ídolos nuevamente para adorarlos.


No fue Dios quien se apartó de ellos, ellos se apartaron de Dios. Joás tuvo la oportunidad más maravillosa de continuar cosechando las bendiciones de Dios, pero él, al igual que Adán y Eva, prestó atención a las malas influencias y sucumbió a la presión de las palabras halagadoras, seductivas y tentadoras de los príncipes que gobernaban la tierra. La idolatría era y es una de las dos principales cosas contra las que Dios advirtió a su pueblo, siendo la otra la desobediencia. Ahora, ¿qué tenía Joás en común con Adán y Eva? ¡Sucumbieron a la adulación, la seducción y la tentación! Joás, de parte de los príncipes, los gobernantes de la tierra que en realidad era su propio reino. ¡Él como rey podía decidir quién vivía y quien moría, él era el rey! Adán y Eva de aquella seductora serpiente antigua, también conocida como el príncipe de la potestad del aire, el espíritu que aún ahora, opera en los hijos de desobediencia, y le transfieren el poder, el dominio y la autoridad que el Dios todopoderoso les había dado a ellos, siendo el Jardín del Edén, su propio reino; y todo lo hicieron, por su “libre albedrío”.


La gente puede ver la vida de muchas y diferentes maneras. Hay un viejo refrán que dice: “En este mundo traidor, nada es verdad, ni es mentira; todo depende del color del cristal con que se mira”. ¿De qué color es el cristal con el que tú miras la vida? Nos han enseñado que hay tres colores primarios, pero vemos tantos, y diferentes tonos, matices y sombras, pero esos tonos, sombras y matices se tornan más oscuros o más claros dependiendo de cuánto negro o blanco mezclemos. El blanco y el negro son las dos influencias dominantes que pueden hacer que la vida se te presente en el tono, matiz, o sombra, que más te agrade. El blanco y el negro simbólicamente representan el bien y el mal, la pureza y la corrupción, respectivamente, por lo que solo tenemos dos opciones para mezclar nuestro color y hacer de nuestra vida nuestro color preferido.  ¿Sabías que el negro no es un color? Aunque se dice que es la “suma de todos los colores” es en realidad “la ausencia de color” y cuando agregas negro al color de tu vida, no le estás agregando intensidad, ni profundidad, ni sobriedad; estás quitando el color de tu vida porque el negro absorbe los colores cuando se elimina la radiación de luz. Por otro lado, ¿sabías que el  blanco también es considerado como  la ausencia de color, porque no hay color en él? Aunque de hecho es la combinación de todos los colores. El blanco es lo que vemos cuando todas las longitudes de onda de la luz reflejan todos los colores del espectro de luz visible a los ojos , y al agregar blanco al color de tu vida, como resultado se vuelve más rica, más colorida, más brillante. Entonces, ¿qué prefieres? Negro o blanco, o sea, ¿el bien o el mal? ¡La decisión es solo tuya! Bien pudieras decir, yo no adoro ídolos, o imágenes, o esas cosas, pero la idolatría no es solo imágenes y bultos o cosas por el estilo, también tiene que ver con poner cualquier cosa por encima de Dios en nuestras vidas, el trabajo, el dinero, el negocio, el hobby, incluso mi familia, mis títulos, mi estatus o mi condición social; cualquier cosa halagadora que nos haga sentir bien. Déjame preguntarte ¿a quién escuchas? ¿Quién o qué influencia tu vida,  al grado de controlar tus gustos, tus afecciones y tu manera de ser? No olvides que la elección es tuya y solo tuya, no hay manera de culpar a nadie más, y mucho menos a Dios. ¿Sabías que? Eva culpó a la serpiente y dijo: “la serpiente me engañó, y comí”. Adán culpa a Eva, y trata de culpar también a Dios cuando dijo: “la mujer que me diste, me dio del árbol, y yo comí”. Satanás no tuvo a quien culpar, sino a sí mismo, quien por al considerarse perfecto,  por su arrogancia se corrompió, y por su “libre albedrío” decidió desobedecer y tratar de usurpar el trono del Dios altísimo. Desde entonces sigue siendo el malvado de la historia, tratando de influenciar a la humanidad para que lo escuchen y convencerlos también de desobedecer a Dios, que de hecho es la otra cosa que Dios también aborrece aparte de la idolatría, la desobediencia.


Podemos ver entonces, cuán poderoso y cuán importante es para nosotros pararnos firmes sobre nuestros propios pies, y por qué también es importante desarrollar una verdadera relación personal con nuestro padre celestial, apegarnos a la verdad y andar en rectitud todos los días de nuestras vidas, y nunca permitir que nada ni nadie nos influencie para apartarnos de ella. He ahí la importancia de vestir toda la armadura de Dios. Esos falsamente llamados amigos, compañeros de trabajo, vecinos, parientes, personas que vienen a nosotros y tratan de alguna manera influenciar en nuestras vidas para apartarnos de Dios y su palabra. No digo que todos ellos sean malos, pero que los que lo son, no tengo duda alguna que están obrando de acuerdo con esos principados, esas potestades, esos gobernadores de las tinieblas de este mundo y esas huestes espirituales de maldad en las regiones celestes. Joás fue presionado e influenciado por los príncipes y gobernantes de las ciudades en su reino. No debemos tomar en vano lo que la Palabra de Dios nos enseña.


El rey Joás, bajo la dirección y el consejo de Joiada el sacerdote fue un gran creyente, al grado que Dios obró en su corazón para inspirarlo a reparar el templo, pero después de la muerte de Joiada, no pudo soportar la presión del príncipes sobre él, la Biblia dice: “Entonces el rey los escuchó”. ¿A quién escuchas tú? Esas mismas presiones, esas mismas tentaciones van a tratar de alejar a esos jóvenes creyentes cristianos de Dios y de su Palabra, y no sólo a ellos. Ve a Mateo 24 y lee lo que Jesús mismo le dijo a sus discípulos.


(Mateo 24:24) Porque se levantarán falsos Cristos, y falsos profetas, y harán grandes señales y prodigios, de tal manera que engañarán, si fuere posible, aun a los escogidos. 


La palabra griega traducida como “engañarán” también significa: “hacer descarriar, desviar”. El objetivo de Satanás sigue siendo el mismo; desviar a la gente de Dios y su Palabra! Y no olvides el consejo de Pablo.


(2 Corintios 11:13)  Porque éstos son falsos apóstoles, obreros fraudulentos, que se disfrazan como apóstoles de Cristo. {14} Y no es maravilla, porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz.  {15} Así que, no es extraño si también sus ministros se disfrazan como ministros de justicia; cuyo fin será conforme a sus obras.


La historia de Josías nos proporciona una enseñanza y una moraleja maravillosas tanto para creyentes cristianos jóvenes, como para cristianos maduros en el conocimiento de la Palabra de Dios. De ella podemos concluir que somos nosotros quienes tenemos la última palabra. Nosotros elegimos, nosotros decidimos qué hacer con nuestros “libre albedrío;” y hay solo dos opciones a escoger: el bien o el mal. Dios dice en su palabra que nunca nos dejará y nunca jamás nos desamparará. Es pues nuestra elección  si nos apartamos de él y su Palabra, sabemos con certeza que la calamidad llegará. Pero si decidimos apegarnos a su Palabra Dios mismo ha prometido que abrirá las ventanas de los cielos y derramará bendiciones hasta que sobreabunden. ¿Queremos ser prósperos, queremos gozar de buena salud, queremos paz y armonía en nuestras vidas y queremos sentirnos seguros? Esos son algunos de los colores que podemos añadir a nuestras vidas cuando hacemos la voluntad de Dios y vivimos de acuerdo a su Palabra, amemos a Dios con todo nuestro corazón, alma y mente, y amemos al prójimo como a nosotros mismos.


(2 Pedro 1:2) Gracia y paz os sean multiplicadas, en el conocimiento de Dios y de nuestro Señor Jesús. {3}  Como todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas por su divino poder, mediante el conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia, 


Dios quiere que lo conozcamos a través  de su Palabra, por eso dije que es muy importante desarrollar una relación real y personal con él, a por medio del conocimiento de Cristo Jesús nuestro señor y salvador.


(2 Pedro 1:4) por medio de las cuales nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas llegaseis a ser participantes de la naturaleza divina, habiendo huido de la corrupción que hay en el mundo a causa de la concupiscencia


La palabra “concupiscencia” se refiere al apetito de placeres y deseos desordenados y deshonestos, y  el exceso de deseo es lo que metió en problemas a Adán y Eva, y lo que hizo que tanto ellos como Joás se sintieran alagados, engrandecidos. Joás, al ser prácticamente venerado, por los príncipes de las tierras de su reino, y Adán y Eva al creer en la mentira de Satanás cuando les dijo: “serán abiertos vuestros ojos, y seréis como dios, sabiendo el bien y el mal”. El bien ya lo tenían, pero quisieron conocer el mal, y ¡vaya que si conocieron el mal! Se encontraron con el mal encarnado cara a cara, y decidieron, por su “libre albedrío” desobedecieron a Dios.


Comencé esta enseñanza hablando de como algunas personas ven lo que es la vida, y hasta cierto punto tienen razón, porque el color del cristal a través del cual ven la vida, está contaminado, alterado con negro, más bien, el mal. Al igual que Adán, Eva y Joás, han sido engañados, se les dijo, y creyeron que el color de sus vidas sería más intenso, más agresivo, más misterioso, más místico, más interesante, lo que sonó muy atractivo a sus oídos. Bueno, simplemente, todos fueron engañados, porque al agregar el negro a sus vidas, hablando de la “maldad”, le quitaron el color, la brillantez. Dios no quiere que hagamos eso, quiere que agreguemos más color y aquí hay algunos más colores que podemos agregar junto con los que anteriormente mencioné.


(2 Pedro 1:5) vosotros también, poniendo toda diligencia por esto mismo, añadid a vuestra fe virtud; a la virtud, conocimiento;  {6}  al conocimiento, dominio propio; al dominio propio, paciencia; a la paciencia, piedad;  {7}  a la piedad, afecto fraternal; y al afecto fraternal, amor.  {8}  Porque si estas cosas están en vosotros, y abundan, no os dejarán estar ociosos ni sin fruto en cuanto al conocimiento de nuestro Señor Jesucristo. 


Y, ¿Cuál es el consejo de Dios para nosotros?


(Proverbios 3:1) Hijo mío, no te olvides de mi ley, Y tu corazón guarde mis mandamientos;  {2} Porque largura de días y años de vida  Y paz te aumentarán.  {3} Nunca se aparten de ti la misericordia y la verdad;  Átalas a tu cuello, Escríbelas en la tabla de tu corazón; 


¿Nuestro corazón es de donde mana la vida y es lo que Dios nuestro padre celestial busca de nosotros, no nuestro tono de piel, nuestra estatura, fama, intelecto, condición social o nuestro estatus? ¡Y él quiere que confiemos en él con todo nuestro corazón!


(Proverbios 3:4) Y hallarás gracia y buena opinión  Ante los ojos de Dios y de los hombres. {5} Fíate de Jehová de todo tu corazón, Y no te apoyes en tu propia prudencia. {6} Reconócelo en todos tus caminos, Y él enderezará tus veredas. {7} No seas sabio en tu propia opinión; Teme a Jehová, y apártate del mal; 


¡Por confiar en su propia prudencia y dejarse llevar por sus cinco sentidos, ojos, oídos, olfato, gusto, y tacto, y por no tomar la decisión de apartarse del mal, Adán y Eva Cayeron!


El bien y el mal, son las dos fuerzas principales que gobiernan el mundo, son los dos poderes que impulsan la vida de los hombres, y son simbólicamente representados por el blanco y el negro, pero el resultado de elegir uno u otro no es simbólico, es real, es vida o muerte. Así que, Dios dio a los hombres el maravilloso regalo del “libre albedrío,” cualquier cosa que hagas con él depende solo de ti. Ya sea que agregue blanco o negro al color de su vida, ya sea que elija hacer el bien o el mal, sabe con certeza cuál será el resultado final real, no simbólico, en términos espirituales, la vida eterna o la destrucción eterna. Así, que, mis queridos hermanos y hermanas, sus vidas está en sus manos, la elección depende de cada uno de ustedes, sean sabios, sean entendidos, y no desperdicien el maravilloso regalo de su propio “libre albedrío.”


Quiero cerrar con algunos versículos más en Proverbios 3.


(Proverbios 3:13) Bienaventurado el hombre que halla la sabiduría, Y que obtiene la inteligencia; {14} Porque su ganancia es mejor que la ganancia de la plata, Y sus frutos más que el oro fino. {15} Más preciosa es que las piedras preciosas;  Y todo lo que puedes desear, no se puede comparar a ella.


La palabra “inteligencia” del hebreo también significa: “entendimiento, conocimiento.”


¡No hay nada mejor que el hombre pueda desear en su corazón que la sabiduría, y el conocimiento de la Palabra de Dios!


{16} Largura de días está en su mano derecha; En su izquierda, riquezas y honra.  {17} Sus caminos son caminos deleitosos, Y todas sus veredas paz. 


¿No es todo esto lo que todos queremos para nuestras vidas?


{18}Ella es árbol de vida a los que de ella echan mano, Y bienaventurados son los que la retienen. .


El árbol de vida, amigos míos, no es una fuente donde solo salta el agua que recicla, sino un manantial inagotable de sabiduría y de conocimiento de donde fluye el  agua de vida. Sé tú de los bienaventurados que la retienen. El árbol de vida eterna está enfrente de tus ojos y se llama, ¡la Palabra de Dios!


Mis queridos hermanos y hermanas: ¡Así dice el Señor!


¡Amén!


J. E. R. S.


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Uno de los versículos más citados cuando enseñamos, o al menos hacemos referencia a él la mayoría de las veces, en la Biblia, es 2 Timoteo 2:15. De ahí es que hice este  pequeño estudio de la palabra griega ergátes, que ha sido traducida 15 veces como “obrero”; 2 veces como  “obra”, y 1 vez como “hacedores”.


 (2 Timoteo 2:15) Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero (ergátes) que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad.


La palabra griega ergátes, se usa 18 veces en 16 versículos. Proviene de la palabra griega e’rgon, que significa:“trabajar, afanarse (como un esfuerzo u ocupación), y por implicación significa: un acto, un hecho,  hacer, labor, y trabajo. El diccionario de la RAE define "obrero" como: una persona que obra o trabaja, y se refiere a alguien que hace algo con sus manos por lo que es retribuido o remunerado. Ahora, bíblicamente hablando, un “obrero de la Palabra” es alguien que “trabaja” la Palabra de Dios, estudiando y examinando las escrituras. Puede tener o no, ciertas habilidades o destrezas especiales, que en realidad no son requeridas, lo que si se requiere, es ser un creyente renacido del espíritu de Dios y tener la voluntad de hacerlo, quizás con algunas herramientas básicas como libros de apoyo para hacer el estudio, la ayuda y la guía del espíritu santo. Hice este pequeño estudio del significado de ergátes para comprender mejor cuál es el propósito de Dios al pedirnos que seamos "obreros" de su palabra, y como ya tenemos una idea de lo que es un "obrero", veamos cómo esta palabra Griega ergátes , ha sido traducida y usada en otras partes de la biblia.


(Mateo 9:35)  Recorría Jesús todas las ciudades y aldeas, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo. {36} Y al ver las multitudes, tuvo compasión de ellas; porque estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor. {37} Entonces dijo a sus discípulos: A la verdad la mies es mucha, más los obreros pocos. {38} Rogad, pues, al Señor de la mies, que envíe obreros a su mies.


La palabra  Griega ergátes, aquí es traducida como “obreros” aunque en realidad se refiere a un labrador, o a un trabajador del campo. El diccionario Bíblico “Vines”,  define ergátes como un trabajador del campo, un labrador o campesino, y aunque la versión Reina –Valera usa la palabra “obrero” en la mayoría de los casos, aquí en Mateo, Jesús hace referencia a un labrador o campesino, alguien que trabaja en el campo, pues está hablando a sus discípulos acerca del tiempo de la cosecha, haciendo una analogía con sembrar una semilla y cosechar los frutos.  Un “obrero” generalmente es alguien que obra o trabaja con sus manos, de una manera mucho más técnica en una industria, en un taller, en un oficio; ya sea como electricista, mecánico, albañil o carpintero, pero no trabaja en el campo. Un trabajador del campo, generalmente no es llamado “obrero”, sino agricultor, labrador, o campesino. Y éste labrador sabe muy bien lo que se necesita para cosechar un producto, y todo el esfuerzo y tiempo que se requiere para desarrollar su labor, puesto que el fruto no se cosecha de un día para otro, se requiere trabajar duro, y esa dura labor, ese extenuante y fatigoso trabajo es incesante; a la vez, también necesita las herramientas apropiadas para desarrollar su labor.


(Mateo 10:1) Entonces llamando a sus doce discípulos, les dio autoridad sobre los espíritus inmundos, para que los echasen fuera, y para sanar toda enfermedad y toda dolencia.


Este versículo nos muestra el corazón misericordioso de nuestro señor Jesucristo, su amorosa compasión hacia la gente, al enviar a sus discípulos como esos “labradores”, si continuando con la analogía, y al mismo tiempo les dio las herramientas necesarias para plantar la semilla y cosechar el fruto después.


(Mateo 10:7) Y yendo, predicad, diciendo: El reino de los cielos se ha acercado. {8}  Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios; de gracia recibisteis, dad de gracia.  {9} No os proveáis de oro, ni plata, ni cobre en vuestros cintos;   {10} Ni de alforja para el camino, ni de dos túnicas, ni de calzado, ni de bordón; porque el obrero es digno de su alimento.


En el versículo 10 hallamos nuevamente la palabra “obrero”, que es de hecho la primera vez que se usa en la biblia. Aquí, Jesús les dio las instrucciones necesarias y la recomendación expresa de no confiar en nada sino en lo que Dios les había dado a través de Jesús. No es demasiado difícil de entender lo que un labrador o campesino es, alguien que labra la tierra, que trabaja en el campo. Quiero que tengas en mente, para más adelante, la característica principal de un labrador o campesino, el trabajo duro, extenuante, y continuo, al igual que si principal virtud, la paciencia. Ahora mira lo que Jesús también les dijo a sus discípulos.


(Mateo 10:16) He aquí, yo os envío como ovejas en medio de lobos; sed, pues, vosotros astutos como serpientes, y sencillos como palomas. {17} Pero guardaos de los hombres, porque os entregarán a los concilios, y en sus sinagogas os azotarán; {18} Y seréis llevados ante gobernadores y reyes por causa de mí, para testimonio a ellos y a los gentiles.


Aquí la palabra “guardaos” traducida del Griego es una advertencia, significa: “prestar atención o estar atentos y alertas”. La palabra “hombres” también en el versículo 17 es la palabra griega ánthropos, que se traduce como: “con rostro de hombre, es decir, un ser humano, pero también describe a “cierta clase de  hombres”.  Así, que, estos “hombres” de los que Jesús advierte a sus discípulos no son hombres comunes, son un tipo específico de “hombres”. Y eso lo explicaremos con el siguiente uso de la palabra Griega  ergátes,  que también es traducida como “hacedores”


El diccionario describe "hacedor"  a alguien que hace, causa o ejecuta algo, como miembro de una clase "trabajadora", y también se define como: uno que "trabaja" especialmente en trabajos manuales o industriales, o con un material en particular, por lo que estos “hacedores”  pueden desarrollar habilidades especiales en áreas específicas. Así, que, estos " hacedores” son  una clase de “hombres” muy hábiles en manejar un material en particular, pero la parte interesante de esta palabra “hacedores”,  traducida de ergátes en la Biblia, es que siempre se usa en relación con obras malignas.


(Hechos 19:24) Porque un platero llamado Demetrio, que hacía de plata templecillos de Diana, daba no poca ganancia a los artífices;  {25} a los cuales, reunidos con los obreros del mismo oficio, dijo: Varones, sabéis que de este oficio obtenemos nuestra riqueza;  {26} pero veis y oís que este Pablo, no solamente en Éfeso, sino en casi toda Asia, ha apartado a muchas gentes con persuasión, diciendo que no son dioses los que se hacen con las manos. {27} Y no solamente hay peligro de que este nuestro negocio venga a desacreditarse, sino también que el templo de la gran diosa Diana sea estimado en nada, y comience a ser destruida la majestad de aquella a quien venera toda Asia, y el mundo entero.


La palabra “artífices” en el versículo 24 es la palabra griega tecnítes, que significa: artesano, constructor y artífice. Estos hombres eran muy hábiles trabajando con la plata y ganaban mucho dinero vendiendo modelos de plata del templo de una diosa griega llamada Artemisa. Este Demetrio llamó a todos los "obreros" (ergátes) del mismo oficio. La primer palabra “oficio” en el versículo 25 es la palabra griega técne que significa: oficio, habilidad, arte; de ella se deriva la palabra “técnica”. Demetrio vio a Pablo como una amenaza para su “oficio”, o la técnica que habían desarrollado. La segunda palabra “oficio” en el mismo versículo 25 es la palabra griega ergásia, que significa: ocupación, ganancia, diligencia, obras, pero la palabra “negocio” en el versículo 27 es la palabra griega méros, que significa: asignación, parte, porción. El diccionario de la RAE tiene también un par de definiciones muy  interesantes de la palabra "negocio" y la define como: “aquello que es objeto o materia de una ocupación lucrativa o de interés” y “obtener de un asunto el mayor provecho posible, sin otra mira que el interés propio”.  Entonces, me parece que esta técnica  que desarrollaron estos hombres, en la que eran muy hábiles, el oficio principal que estos hombres vendían era exactamente eso, el negocio de engañar a la gente para obtener un fin o ganancia personal. Demetrio y los demás “obreros” del mismo oficio, se hicieron ricos con su “negocio” de vender  estatuillas de plata, y trataron de hacer pensar a la gente que estaban protestando por defender un trabajo honesto, pero en realidad estaban enriqueciéndose y engañando a la gente vendiendo idolatría y apartando a la gente de Dios. Ese es el objetivo de estos “ciertos hombres” de los que Jesús  advirtió a sus discípulos, llamados también “hacedores de maldad” como veremos a continuación.


(Lucas 13:22) Pasaba Jesús por ciudades y aldeas, enseñando, y encaminándose a Jerusalén. {23}  Y alguien le dijo: Señor, ¿son pocos los que se salvan? Y él les dijo: {24} Esforzaos a entrar por la puerta angosta; porque os digo que muchos procurarán entrar, y no podrán. {25} Después que el padre de familia se haya levantado y cerrado la puerta, y estando fuera empecéis a llamar a la puerta, diciendo: Señor, Señor, ábrenos, él respondiendo os dirá: No sé de dónde sois. {26} Entonces comenzaréis a decir: Delante de ti hemos comido y bebido, y en nuestras plazas enseñaste. {27} Pero os dirá: Os digo que no sé de dónde sois; apartaos de mí todos vosotros, hacedores de maldad. {28} Allí será el llanto y el crujir de dientes, cuando veáis a Abraham, a Isaac, a Jacob y a todos los profetas en el reino de Dios, y vosotros estéis excluidos. 


La palabra griega ergátes es traducida en el versículo 27 como “hacedores”, y en este caso en conexión con la “maldad”.


(2 Corintios 11:13) Porque estos son falsos apóstoles, obreros fraudulentos, que se disfrazan como apóstoles de Cristo.


Aquí tenemos nuevamente la palabra  ergátes, traducida aquí como “obreros”, que son descritos como “fraudulentos o engañosos”. Pero, ¿de qué estaba Pablo hablando aquí?


(2 Corintios 11:1) ¡Ojalá me toleraseis un poco de locura! Sí, toleradme.  {2} Porque os celo con celo de Dios; pues os he desposado con un solo esposo, para presentaros como una virgen pura a Cristo.  {3} Pero temo que como la serpiente con su astucia engañó a Eva, vuestros sentidos sean de alguna manera extraviados de la sincera fidelidad a Cristo. {4} Porque si viene alguno predicando a otro Jesús que el que os hemos predicado, o si recibís otro espíritu que el que habéis recibido, u otro evangelio que el que habéis aceptado, bien lo toleráis;


En los versículos 3 y 4, Pablo está advirtiendo a los corintios que no se dejen engañar al grado de prestar atención a otras doctrinas predicadas por falsos apóstoles y falsos profetas. Eso es lo que Pablo enfatiza en el versículo 13 al referirse a esos “obreros fraudulentos”. Pablo está advirtiendo a los corintios acerca de los falsos apóstoles, esos “hacedores de maldad, como los llama el libro de Lucas.


(2 Corintios 11:14) Y no es maravilla, porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz. {15} Así que, no es extraño si también sus ministros se disfrazan como ministros de justicia; cuyo fin será conforme a sus obras.


El mismo Satanás se disfraza como ángel de luz y sus achichincles, como ministros de justicia. Ese es uno de los artificios del diablo para engañar a la gente, y especialmente, de ser posible, a los escogidos de Dios. Pablo estaba muy preocupado por los creyentes y les advirtió contra aquellos “obreros fraudulentos” quienes son en realidad “hacedores de maldad. La palabra  “obras” al final del versículo es la palabra griega e’rgon, y básicamente significa: “hechos o acciones”. Lo que me recuerda Mateo 7:20 que dice: “Así que, por sus frutos los conoceréis”. Esos frutos producidos por sus obras, nos pueden indicar a qué tipo de obrero hacemos caso.


(Filipenses 3:1) Por lo demás, hermanos, gozaos en el Señor. A mí no me es molesto el escribiros las mismas cosas, y para vosotros es seguro. {2} Guardaos de los perros, guardaos de los malos obreros, guardaos de los mutiladores del cuerpo. {3} Porque nosotros somos la circuncisión, los que en espíritu servimos a Dios y nos gloriamos en Cristo Jesús, no teniendo confianza en la carne.


La palabra griega ergátes traducida como “obreros” no diferencia entre “obreros buenos”y  “malos obreros”, por lo que debemos tener cuidado y estar alertas, como Jesús advirtió a sus discípulos y Pablo a los creyentes, de que esos “obreros” a los que escuchamos no sean “falsos apóstoles, falsos profetas, o falsos maestros, hombres fraudulentos hacedores de maldad”.  


Al parecer, el material en el que más se especializan estos “malos obreros” es el mal. Y nuestro Padre celestial quiere que estemos conscientes porque esos “ciertos hombres” que abundaron no solo en los tiempos de Jesús y Pablo como acabamos de ver; también abundan hoy. En el versículo 3, Pablo nos recuerda quiénes somos en realidad y a quien servimos, para que no nos olvidemos y seamos presa fácil de Satanás, sus “malvados ministros” y sus artimañas.


Ahora bien, hay dos usos de la palabra ergátes traducida como “obra”. Vamos al libro de Hechos, donde Pablo y Bernabé estaban enseñando a la gente acerca de Jesús en Antioquía y Pisidia.


(Hechos 13:38) Sabed, pues, esto, varones hermanos: que por medio de él se os anuncia perdón de pecados,  {39} y que de todo aquello de que por la ley de Moisés no pudisteis ser justificados, en él es justificado todo aquel que cree. {40} Mirad, pues, que no venga sobre vosotros lo que está dicho en los profetas: {41} Mirad, oh menospreciadores, y asombraos, y desapareced; Porque yo hago una obra en vuestros días, Obra que no creeréis, si alguien os la contare. {42}  Cuando salieron ellos de la sinagoga de los judíos, los gentiles les rogaron que el siguiente día de reposo les hablasen de estas cosas. 


La frase “yo hago” al igual que la primera palabra “obra” en el versículo 41 son la palabra griega ergátes, la tercera palabra “obra” es érgon.  Los versículos 40 y 41 parecen un poco confusos en la Reina -Valera, ¿a qué se refería Pablo? Bueno, Pablo está ablando aquí sobre una profecía del profeta Habacuc, quien estaba angustiado por la grave maldad de Judá, pero él sentía más preocupación por la aparente renuencia de Dios de juzgar a Judá,  que por la falta de arrepentimiento de su pueblo.


(Hab. 1:1) La profecía que vio el profeta Habacuc. {2} ¿Hasta cuándo, oh Jehová, clamaré, y no oirás; y daré voces a ti a causa de la violencia, y no salvarás? {3} ¿Por qué me haces ver iniquidad, y haces que vea molestia? Destrucción y violencia están delante de mí, y pleito y contienda se levantan. {4} Por lo cual la ley es debilitada, y el juicio no sale según la verdad; por cuanto el impío asedia al justo, por eso sale torcida la justicia.


Habacuc estaba molesto por lo que él consideraba la falta de respuesta de Dios, al  mal comportamiento del pueblo Judío, pero Dios le responde a Habacuc que recibiría la respuesta en poco tiempo; los feroces e impíos caldeos (babilonios) serían la vara de Dios que azotaría a Judá ante los mismos ojos de Habacuc.


(Hab. 1:5) Mirad entre las naciones, y ved, y asombraos; porque haré una obra en vuestros días, que aun cuando se os contare, no la creeréis. {6}  Porque he aquí, yo levanto a los caldeos, nación cruel y presurosa, que camina por la anchura de la tierra para poseer las moradas ajenas. 


El dilema de Habacuc era: “Señor, tú ves lo mal que se porta tu pueblo; son malvados, perversos, violentos y rebeldes. ¿Por qué no haces nada al respecto? La respuesta de parte de Dios fueron los caldeos. Pero, ¿por qué Pablo llegó a citar estas mismas palabras del libro de Habacuc?


(Hechos 13:44) El siguiente día de reposo se juntó casi toda la ciudad para oír la palabra de Dios. {45}  Pero viendo los judíos la muchedumbre, se llenaron de celos, y rebatían lo que Pablo decía, contradiciendo y blasfemando. {46} Entonces Pablo y Bernabé, hablando con denuedo, dijeron: A vosotros a la verdad era necesario que se os hablase primero la palabra de Dios; mas puesto que la desecháis, y no os juzgáis dignos de la vida eterna, he aquí, nos volvemos a los gentiles.


Al parecer, Pablo al igual que Habacuc, llegó a su límite, ya no podía soportar más la necedad y rebeldía del pueblo judío. Ahora permíteme leer Hechos 13:41 traducido de la Versión  Amplificada.


“Mirad, burladores, y maravillaos, y pereced, y desvaneceos; porque estoy haciendo una obra en vuestros días, una obra que nunca creeréis, aunque alguien os la describa [hablándoos de ella en detalle]” (Hechos 13:41)  VersiónAmplificada


¿Puedes ver la obra a la que Dios se refiere? Para la desesperación de Habacuc, los caldeos fueron la obra que Dios iba a hacer para responder a la iniquidad de Judá, una obra que nadie creería que Dios hiciera contra su pueblo. Ahora, para Pablo, los gentiles eran la revelación de Dios, y la obra que él iba a hacer, algo que nadie jamás creería posible, especialmente en el pueblo judío,  incluso si alguien se los describiera en detalle.


(Hechos 13:47) Porque así nos lo ha mandado el Señor, diciendo: Te he puesto para luz de los gentiles, para que seas para salvación hasta lo postrero de la tierra. {48} Y cuando los gentiles oyeron esto, se regocijaron y glorificaron la palabra del Señor; y creyeron todos los que estaban ordenados para vida eterna. {49} Y la palabra del Señor se difundió por toda la región.


¡Y gracias a Dios, aquí estamos, y no por obras! ¡Servimos a Dios y nos gloriamos en Cristo Jesús nuestro señor y salvador, y no confiamos más en a carne!


Al inicio de esta enseñanza mencioné que la palabra griega ergátes es traducida principalmente como “obrero”, “hacedores” y “obras, hechos o acciones”


En los evangelios, Jesús se refiere a ergátes describiendo a un labrador o campesino, alguien que sabe de la tierra, de la siembra, de la cosecha, de la dura extenuante y continua labor que se requiere, y su paciencia al esperar el fruto.


Ergátes traducida como “obrero”, se refiere a alguien que estudia, escudriña y examina la Palabra de Dios, continuamente, como hacían los creyentes de Berea, quienes escudriñaban las Escrituras diariamente para ver si estas cosas eran así.


Ergátes traducida como “hacedores” está relacionada a la maldad, y se refiere claramente a los “hacedores de maldad”, a los  “malos obreros”, también llamados “obreros fraudulentos”,  ellos son los “ciertos hombres” de los que Jesús advirtió a sus discípulos, y esos “artífices” que se especializan en alterar la verdad y contaminan la Palabra de Dios con las mentiras, las religiones y las culturas del mundo.


Ergátes traducida como “obra” es simplemente eso, una obra, un trabajo, un hecho, una acción, como lo que Dios hizo en respuesta a la desesperación de Habacuc, y lo que Dios reveló a Pablo  de ir a los gentiles, lo que nos dio el acceso al reino de los cielos y a formar parte de la maravillosa familia de la fe.


Ahora, ¿recuerdas que te pedí tener en mente la principal característica de un labrador o campesino, el trabajo duro y constante, y su principal virtud, la paciencia? Como “obreros” de la Palabra de Dios, a veces tenemos que incorporar todo eso a nuestro trabajo, porque la respuesta no siempre es inmediata y clara; a veces tenemos que esperar la respuesta de parte de Dios y su Palabra y debemos ser pacientes. Algo más que podemos incorporar, es lo que esos “obreros fraudulentos” desarrollan, una habilidad. Ellos se especializan en el mal, nosotros debemos volvernos hábiles en el conocimiento y aplicación de la Palabra de Dios, no solo en nuestra propia vida sino también en la de los demás, porque la voluntad y el propósito de Dios para con nosotros es que lo conozcamos a él y a su palabra, el conocer, que sabemos, que sabemos, que sabemos. Claro que algunos libros de apoyo para la investigación también son  bastante útiles. Finalmente, entender y reconocer que el espíritu santo estará siempre listo y dispuesto para darnos la inspiración, el apoyo y la guía necesarios para que podamos llevar a cabo nuestra labor.


En lo personal, no soy muy dado a preparar una lista de resoluciones de año nuevo, pero en este año que recién comienza, si tú tampoco tienes una lista de ellas, tengo una buena exhortación para ti.


¡Sed, pues, obreros de la Palabra de Dios!


¡Dios te bendiga!


E. S. N. 


J. E. R. S.

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Hola Dios los bendiga, hoy quiero compartir algo que creo es muy común en las familias, porque como abuelos, por lo general, en ocasiones tenemos que cuidar a nuestros nietos, así que, mi esposa y yo estábamos cuidando a nuestra nietecita de dos años que estaba tomando una siesta, mientras mi hija y su esposo salieron a la tienda a buscar algo que necesitaban. Cuando la niña despertó, siendo esta nuestra primera vez a solas con ella, no sabíamos cómo iba a reaccionar, así que busqué rimas infantiles  en “YouTube”, algo que la gente hace cuando busca entretenimiento y encontré el canal que mi hija le permitía ver a nuestra nieta.


Pero lo que también descubrí mientras buscaba, fue el video de alguien que mostraba unos versículos del antiguo testamento, los comparaba con otros de los evangelios y sin dar más referencias simplemente asumía algo que en realidad no es verdad. Peor aún, encontré rimas infantiles donde a los niños desde bebés, se les comienza a contar historias que no tienen nada que ver con la Palabra de Dios y están adulteradas con tradiciones y mentiras. La “internet” es un arma de dos filos, si sabes buscar la información correcta la encuentras, así como encontré el canal que mi nietecita ve, donde aprende cosas adecuadas a su edad para su desarrollo, pero también, es una fuente donde puedes estar alimentándote de todas las mentiras del mundo. Dios en su palabra nos previene acerca de los falsos profetas, pastores y maestro, y debemos estar muy alertas, porque muchos de ellos, usan la “internet” para compartir cosas de la Biblia y hacer que otros crean sus mentiras. Te llevan a leer ciertos versículos de la Biblia en su mayoría fuera de contexto, sin darte explicación alguna. Hoy voy explicar y demostrar que lo que esas personas promueven no son más que mentiras sin fundamento alguno, y mostrarles una vez más que la Biblia nunca enseña que Jesucristo es Dios. Vamos pues al antiguo testamento al pasaje que esta persona usa como ejemplo.


(Deuteronomio 32:3) Porque el nombre de Jehová proclamaré. Engrandeced a nuestro Dios.  {4} Él es la Roca, cuya obra es perfecta, Porque todos sus caminos son rectitud; Dios de verdad, y sin ninguna iniquidad en él; Es justo y recto. {5} La corrupción no es suya; de sus hijos es la mancha, Generación torcida y perversa. {6} ¿Así pagáis a Jehová, Pueblo loco e ignorante? ¿No es él tu padre que te creó? El te hizo y te estableció. {7} Acuérdate de los tiempos antiguos, Considera los años de muchas generaciones;  Pregunta a tu padre, y él te declarará; A tus ancianos, y ellos te dirán.


No hay forma de negar que esto se refiera a Dios, en una comparación figurativa con una roca. En el Antiguo Testamento, a menudo se hacía referencia a Jehová como una roca. Leamos ahora el pasaje donde se encuentra el versículo que llamaremos “problema”.


(1 Corintios 10:1)  Porque no quiero, hermanos, que ignoréis que nuestros padres todos estuvieron bajo la nube, y todos pasaron el mar; {2} y todos en Moisés fueron bautizados en la nube y en el mar, {3 y todos comieron el mismo alimento espiritual,  {4} y todos bebieron la misma bebida espiritual; porque bebían de la roca espiritual que los seguía, y la roca era Cristo. 


El razonamiento de la persona que promueve esto es: “Uno más uno es dos”, porque, Deuteronomio dice que Jehová, Dios es la roca, y ahora en 1 Corintios 10:4 leemos que dice: “la roca era Cristo”, por lo tanto,  de acuerdo a su razonamiento, ¿Jesús es Jehová, Dios?


¡Eso no es lo que realmente dice esta sección de las escrituras en 1 de Corintios 10:4! Da miedo tan solo pensar, que eso es exactamente lo que las iglesias de hoy están promoviendo todo el tiempo, y adoctrinando a los niños a través dela internet con tantas mentiras. Bueno, si nunca hubiésemos leído la Biblia y tan solo escuchamos a gente tonta que no saben de lo que están hablando, también podríamos creer lo que dicen. Ahora, la Biblia dice que “la fe viene por el oír, y el oír por la Palabra de Dios”. Pero no tenemos que creer todo lo que oímos, y no todo lo que oímos, o lo que la gente dice trae la "fe" de Jesucristo. Si simplemente leyéramos la Biblia Companion y los comentarios del señor E. W. Bullinger, refiriéndose específicamente a esta sección en 1 Corintios 10, podríamos poner fin a toda esta discusión. Pero, bueno, no todos saben quién es el señor E. W. Bullinger, y mucho menos tienen una copia de la Biblia Companion,  así que para complementar lo que  el señor Bullinger explica, y poder entender algunas de estas discrepancias, hice un pequeño estudio de la palabra “roca”.


La palabra “roca” se usa 119 veces en la Biblia en 106 versículos, hay varias palabras hebreas traducidas como roca en una variedad diversa de usos en el antiguo testamento. Una “roca”, es una gran masa de piedra que forma un acantilado, un promontorio o un pico; es básicamente una masa concreta de material pétreo, algo grande, algo fuerte, algo pesado, y básicamente inamovible; y esas son las características que se le atribuyen a Dios cuando se le compara con una roca. Pero cuando Pablo en 1 Corintios 10 habla de los padres, que bebieron de la roca espiritual, y que la roca era Cristo, se está refiriendo  a ciertos tiempos en el antiguo testamento, descritos en el libro de Éxodos, cuando los judíos estaban en el desierto quejándose ante Moisés de la falta de prácticamente todo.


(Éxodo 17:1) Toda la congregación de los hijos de Israel partió del desierto de Sin por sus jornadas, conforme al mandamiento de Jehová, y acamparon en Refidim; y no había agua para que el pueblo bebiese. {2} Y altercó el pueblo con Moisés, y dijeron: Danos agua para que bebamos. Y Moisés les dijo: ¿Por qué altercáis conmigo? ¿Por qué tentáis a Jehová? {3} Así que el pueblo tuvo allí sed, y murmuró contra Moisés, y dijo: ¿Por qué nos hiciste subir de Egipto para matarnos de sed a nosotros, a nuestros hijos y a nuestros ganados? {4} Entonces clamó Moisés a Jehová, diciendo: ¿Qué haré con este pueblo? De aquí a un poco me apedrearán. {5} Y Jehová dijo a Moisés: Pasa delante del pueblo, y toma contigo de los ancianos de Israel; y toma también en tu mano tu vara con que golpeaste el río, y ve.  {6} He aquí que yo estaré delante de ti allí sobre la peña en Horeb; y golpearás la peña, y saldrán de ella aguas, y beberá el pueblo. Y Moisés lo hizo así en presencia de los ancianos de Israel. 


La palabra "roca" aquí, del hebreo significa: "un acantilado, una roca afilada o peñasco. Y no se trata de una roca pequeña. Esta es la primera vez que se usa la palabra roca en la Biblia y por lo tanto establece lo que la palabra "roca" básicamente significa,  no es solo una piedra común, sino mucho más grande, veamos un ejemplo.


(Éxodo 33:20) Y tomó el becerro que habían hecho, y lo quemó en el fuego, y lo molió hasta reducirlo a polvo, que esparció sobre las aguas, y lo dio a beber a los hijos de Israel.  {21} Y dijo Moisés a Aarón: ¿Qué te ha hecho este pueblo, que has traído sobre él tan gran pecado?  {22} Y respondió Aarón: No se enoje mi señor; tú conoces al pueblo, que es inclinado a mal. {23} Porque me dijeron: Haznos dioses que vayan delante de nosotros; porque a este Moisés, el varón que nos sacó de la tierra de Egipto, no sabemos qué le haya acontecido.


Aquí dice que Dios puso a Moisés en una fisura de la roca, lo que determina que cuando nos referimos a una “roca” no estamos hablando de algo pequeño, es algo mucho más grande que un hombre, y aunque no sabemos de qué estatura era Moisés, podemos entender que tampoco era un hombre bajito. Nosotros pudiéramos llamar "roca" a cualquier piedra, sin importar el tamaño, pero como hemos visto, la roca a la que se refiere  Éxodos y Deuteronomio, no es una simple piedra. Ahora, la historia de la roca de la que brotó el agua, se relata con más detalle en el libro de Números.


(Números 20:7)  Y habló Jehová a Moisés, diciendo: {8 Toma la vara, y reúne la congregación, tú y Aarón tu hermano, y hablad a la peña a vista de ellos; y ella dará su agua, y les sacarás aguas de la peña, y darás de beber a la congregación y a sus bestias.  {9} Entonces Moisés tomó la vara de delante de Jehová, como él le mandó.  {10} Y reunieron Moisés y Aarón a la congregación delante de la peña, y les dijo: ¡Oíd ahora, rebeldes! ¿Os hemos de hacer salir aguas de esta peña?  {11} Entonces alzó Moisés su mano y golpeó la peña con su vara dos veces; y salieron muchas aguas, y bebió la congregación, y sus bestias.  {12} Y Jehová dijo a Moisés y a Aarón: Por cuanto no creísteis en mí, para santificarme delante de los hijos de Israel, por tanto, no meteréis esta congregación en la tierra que les he dado. 


La palabra “roca” aquí, es una palabra hebrea diferente que en éxodos y significa: "elevación", y como adjetivo significa: "algo elevado en estatus, algo que se eleva a una gran altura, algo impresionantemente alto, como una montaña". Literal o figurativamente, una fortaleza, una peña escarpada, o un fuerte. Aquí en Número 20 vemos una manera más descriptiva de entender la palabra “roca”, no solo una simple piedra, sino algo realmente grande, fuerte y sólido, como una montaña.


(Job 39:1) ¿Sabes tú el tiempo en que paren las cabras monteses? ¿O miraste tú las ciervas cuando están pariendo?


Las “cabras monteses” se llaman así, no porque viven en el monte, sino porque viven en las montañas. Así, que, en Deuteronomio, se compara a Dios no solo con una gran roca, sino básicamente con una montaña. ¿Significa eso que toda montaña o roca, puede ser también llamada dios? ¡Claro que no! Pero el Dios todopoderoso es considerado en la mayor parte del Antiguo Testamento como “la roca”. Veamos más ejemplos.


(1 Sam 2:1) 2:1 Y Ana oró y dijo: Mi corazón se regocija en Jehová,  Mi poder se exalta en Jehová;  Mi boca se ensanchó sobre mis enemigos,  Por cuanto me alegré en tu salvación.  {2} No hay santo como Jehová; Porque no hay ninguno fuera de ti, Y no hay refugio como el Dios nuestro. 


Esta es la oración de Ana, después de que llevó a Samuel a la casa del Señor y lo entregó al sacerdote Elí, refiriéndose a Dios como un “refugio” sin igual. La palabra “refugio” del hebreo, también significa “roca”, nadie se refugia bajo una piedrita, sino bajo una enorme roca.


(2 Sam 22:1 1 Habló David a Jehová las palabras de este cántico, el día que Jehová le había librado de la mano de todos sus enemigos, y de la mano de Saúl. {2} Dijo: Jehová es mi roca y mi fortaleza, y mi  libertador;  {3} Dios mío, fortaleza mía, en él confiaré;  Mi escudo, y el fuerte de mi salvación, mi alto refugio;  Salvador mío; de violencia me libraste. {4} Invocaré a Jehová, quien es digno de ser alabado, 
Y seré salvo de mi enemigos. 


Este es el rey David refiriéndose a Jehová como "su roca".

(2 Sam 22:29) Porque tú eres mi lámpara, oh SEÑOR, y el SEÑOR alumbrará mis tinieblas. {30} Porque por ti he corrido a través de una tropa: por mi Dios he saltado sobre un muro. {31} En cuanto a Dios, su camino es perfecto; acrisolada es la palabra de Jehová; escudo es a todos los que en él confían. {32} Porque ¿quién es Dios, sino el SEÑOR? ¿Y quién es una roca sino nuestro Dios? {33} Dios es mi fuerza y mi poder, y él hace perfecto mi camino.


Aquí, David también llama a Jehová su “lámpara”. ¿Significa esto que Dios también es una lámpara? Y entonces, ¿podríamos llamar a cualquier lámpara un dios? ¡Por supuesto no! David aquí está haciendo “analogías” de Jehová. Una “analogía” es una comparación entre dos cosas con el propósito de expresar una correspondencia similar. David expresa que para él, Dios es como una roca, como una lámpara, o un escudo, como lo expresa el versículo 31. Para David, Dios era su escudo, su protección, su defensa. En el versículo 47 David continúa llamando a Dios la roca de su salvación, la palabra “salvación” significa: “liberación, libertad”.


(2 Samuel 22:47) Viva Jehová, y bendita sea mi roca, Y engrandecido sea el Dios de mi salvación. 

Así es como David describe a Dios a través de todos los Salmos que escribió: Salmo 18:1; Salmo 28; Salmo 31; Salmo 42; Salmo 61; Salmo 62; Salmo 71. Pero, ¿qué es lo que sucedió con Israel?


(Deuteronomio. 32:15) Pero engordó Jesurún, y tiró coces (Engordaste, te cubriste de grasa);  Entonces abandonó al Dios que lo hizo,  Y menospreció la Roca de su salvación. 16 Le despertaron a celos con los dioses ajenos; lo provocaron a ira con abominaciones. {17} Sacrificaron a los demonios, y no a Dios; A dioses que no habían conocido,  A nuevos dioses venidos de cerca,  Que no habían temido vuestros padres. {18} De la Roca que te creó te olvidaste;  Te has olvidado de Dios tu creador. 


"Jesurún" era Israel, ellos abandonaron a Dios, la roca, y se olvidaron de que él era su libertador, su protección, su luz, su sustento, su salvación. Ahora, en los evangelios, la primera vez que se usa la palabra "roca", es cuando Jesús  estaba enseñando a la gente.


(Mateo 7:24) Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca. {25} Descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y golpearon contra aquella casa; y no cayó, porque estaba fundada sobre la roca.


"Roca" aquí es la palabra griega petras, que significa: "Una masa de roca", no solo una piedra que se puede empujar o un guijarro que se puede levantar del suelo o patearlo, sino una masa de roca inamovible. Este es un versículo muy interesante que básicamente dice: "cualquiera que oye mis palabras y las cumple, es comparado a un hombre “prudente” que edificó su casa sobre un terreno pedregoso, sólido, fuerte, inamovible". Aquí hay una figura retórica llamada "polisíndeton", que es el uso de muchas "y": “…y vinieron ríos, y soplaron vientos, y golpearon contra aquella casa; y no cayó,…” Pero también hay una "alegoría" de Jesús y Dios como rocas. Una alegoría es una representación en la que las cosas tienen un significado simbólico.


(Mateo 16:18) Y yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella. {19} Y a ti te daré las llaves del reino de los cielos; y todo lo que atares en la tierra será atado en los cielos; y todo lo que desatares en la tierra será desatado en los cielos.


Estas son las escrituras que muchos usan para hacer creer a la gente que Pedro tiene las llaves de las puertas del cielo, porque Jesús le está hablando a Pedro. Ahora bien, el nombre  "Pedro" proviene de la  palabra griega petros, que significa: "piedra, o roca, pero que literalmente describe a “un pedazo de roca”. El señor Bullinger des cribe petros como: “una piedra suelta y movible”. Eso es lo que  “Pedro” significa, “un pedazo de roca suelta y movible”, y aunque petros, este "pedazo de roca" es más grande que "líthos", otra palabra griega de la que hablaré más adelante, que también significa: "piedra", pero es algo así como una piedra de molino o una piedra de tropiezo, petros es mucho más grande, pero no tan grande como pétra, una "masa de roca". De esa petra, “masa de roca”, salió petros, “un pedazo de roca”.  Así que cuando Jesús le dijo a Pedro que iba a edificar su iglesia "sobre esta roca", no se estaba refiriendo a Pedro, se estaba refiriendo a sí mismo, comparándose a sí mismo con una masa de roca. El Sr. E. W. Bullinger dice que "la palabra "esta" de la frase "sobre esta roca", es tan enfática como si Jesús se señalara a sí mismo, no a Pedro. También agregó que la palabra "esta", se refiere la persona que habla, o sea, a Jesús. Veamos un par de ejemplos.


(Juan 1:19) Este es el testimonio de Juan, cuando los judíos enviaron de Jerusalén sacerdotes y levitas para que le preguntasen: ¿Tú, quién eres? {20} Confesó, y no negó, sino confesó: Yo no soy el Cristo. 


El apóstol Juan, relata que cuando los judíos fueron a preguntarle a Juan el Bautista si él era el mesías enviado, dijo que él no era el Cristo. La palabra “este” se refiere a Juan el Bautista, el que habló al responder “yo no soy el Cristo”. Veamos otro ejemplo.


(Juan 6:58)  Este es el pan que descendió del cielo; no como vuestros padres comieron el maná, y murieron; el que come de este pan, vivirá eternamente. 


La palabra “este” aquí, se refiere a Jesús mismo, quien hablaba y decía a la gente que él era el pan de vida. Así, que, cuando Jesús dijo, "sobre esta roca", hablaba de sí mismo, no le estaba diciendo a Pedro que iba a edificar su iglesia sobre Pedro, y que Pedro iba a tener las llaves de las puertas del cielo. Esa es una de las más grandes mentiras que se han diseminado a través de los siglos y mucha gente aún lo cree. Si lees todo el capítulo de Mateo 16, por simple lógica descubrirás que Jesús no iba a edificar su iglesia sobre alguien que necesitaba ser reprendido y corregido de vez en cuando. Pedro nunca proclamó que la iglesia fuese edificada sobre él, como los romanos católicos continúan propagando, y diciendo que él tiene las llaves de las puertas del cielo. Pablo, así como ninguno de los apóstoles tampoco mencionaron que la iglesia fuera edificada sobre Pedro. De hecho, en Gálatas, Pablo reprendió a Pedro porque después de predicar entre los gentiles, se retraía y se apartaba de ellos, por temor de los judíos. Pero al final, especialmente después de recibir el espíritu santo el día de Pentecostés Pedro se paró firme, y ayudó enormemente a la edificación de la iglesia del cuerpo de Cristo. Así, que, la iglesia no fue edificada sobre él, Jesús no iba a edificar su iglesia sobre nadie más que sobre sí mismo. ¡Por esa razón es que se llama la "iglesia de Cristo"! Ahora, el hecho de que Jesús se comparase  a sí mismo con una roca, es lo que podría llevar a la gente a pensar que Jesús es la roca del antiguo testamento. Pero ¿es eso cierto? ¡No, es solo una alegoría!


(Juan 1:1) En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. {2} Este era en el principio con Dios. 


Esta es otra sección de las escrituras que son mal interpretadas. Porque aquí se menciona  que el verbo, era con Dios, y que el verbo era Dios, muchos promueven que como Jesús es llamado el verbo de vida, entonces Jesús es Dios. ¿Recuerdas el uno más uno es dos? Aquí, los falsos profetas, pastores, y maestros usan la misma premisa.  ¿Habla esto de que Jesús es Dios? ¡No! está hablando de la palabra de Dios. La frase "este era" en el versículo dos se refieres  la palabra de Dios, que por sinécdoque representa a Dios mismo. Una sinécdoque es una figura retórica en la que una parte representa el todo o viceversa.


(Juan 1:14)  Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad. 


Sí, la palabra de Dios se hizo carne en la persona de Jesucristo, así, que, por sinécdoque podríamos decir que tanto Jesús, así como la palabra de Dios representan a Dios mismo, pero eso no significa que sean la misma persona o entidad que el Dios todopoderoso. Otra clave aquí es la frase: "y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre". La frase "…como del…", básicamente significa: "exactamente cómo".  ¿Exactamente como quién? ¡Como del "unigénito del Padre"! No dice: "exactamente como la gloria del Padre, aquí se está hablando de dos glorias diferentes. ¿Recuerdas la premisa de que uno más uno es igual a dos? La palabra de Dios, así como el mismo Jesucristo, representan a Dios, pero ninguno de los dos son Dios mismo, y en el caso de 1 Corintios 10, la roca del antiguo testamento, no es Jesús.


(Romanos 9:30) ¿Qué, pues, diremos? Que los gentiles, que no iban tras la justicia, han alcanzado la justicia, es decir, la justicia que es por fe;  {31} más Israel, que iba tras una ley de justicia, no la alcanzó. {32} ¿Por qué? Porque iban tras ella no por fe, sino como por obras de la ley, pues tropezaron en la piedra de tropiezo, {33} como está escrito: He aquí pongo en Sion piedra de tropiezo y roca de caída; Y el que creyere en él, no será avergonzado.


La frase “piedra de tropiezo” en los versículos 32 y 33 es la palabra griega líthos, como antes mencioné, significa: piedra, como una piedra de molino o una piedra de tropiezo; algo que iba a hacer tropezar a Israel en su fe. Este versículo 33 es citado del libro de Isaías.


(Isaías 28:16) por tanto, Jehová el Señor dice así: He aquí que yo he puesto en Sion por fundamento una piedra, piedra probada, angular, preciosa, de cimiento estable; el que creyere, no se apresure.


Esta fue una profecía acerca del mesías, que sería como una roca y una piedra de tropiezo para Israel, y esa piedra de tropiezo es lo que Jesús representa para Israel.  Veamos ahora lo que llamamos nuestro “versículo problema”.


(1 Corintios 10:1)  Porque no quiero, hermanos, que ignoréis que nuestros padres todos estuvieron bajo la nube, y todos pasaron el mar; {2} y todos en Moisés fueron bautizados en la nube y en el mar, {3 y todos comieron el mismo alimento espiritual,  {4} y todos bebieron la misma bebida espiritual; porque bebían de la roca espiritual que los seguía, y la roca era Cristo. 


Mencioné al inicio, que si solo prestáramos atención a lo que el Sr. E. W. Bullinger ya investigó y presentó en su versión de la Biblia Companion, no tendríamos problemas como este con respecto a esta sección de las Escrituras. Él dice, que después de la palabra "porque" en la frase "porque bebían de la roca espiritual que los seguía", hay un paréntesis al final del versículo, indicando que la palabra "los", refiriéndose a “los padres” del antiguo testamento, no aparece en el texto. El interlineal griego español dice en esa misma frase: “…de una espiritual que seguía (les) piedra”, y también tiene la palabra “les” en “seguían les”, entre paréntesis, indicando que esta palabra “los” o “les”, que hace alusión a “los padres”,  no aparece en el texto Griego y sugiere que fue agregada de alguna manera. El significado de este pasaje es: que el milagro del agua que brotó de la roca, siguió al milagro del maná que cayó del cielo. Así, que, este versículo se refiere al hecho, de que Israel fue alimentado con alimento espiritual, comida celestial, maná, y ese milagro, fue seguido por el milagro del agua que brotó de la roca, y no tiene nada que ver, con que Jesús sea la roca del antiguo testamento. Ahora, con respecto a la palabra "Cristo", de la frase “…y la roca era Cristo” el señor Bullinger agrega, que la palabra “Cristo” es una transliteración griega de la palabra hebrea  “Mashiah”, que significa “mesías”. La palabra griega "Cristós" que significa: “ungido”, tiene el mismo significado de "crío", que significa “ungir”. Por lo tanto, el sustantivo se usa en referencia de y para el mesías, y en los evangelios siempre debe traducirse "Mesías", así como en el libro de Hechos y, a veces, en los libros posteriores del Nuevo Testamento.  Por lo tanto, estos versículos no están hablando de que Jesús era esa roca de la cual Israel bebió agua en el desierto, mucho menos se refieren a que Jesús, al comparase con una roca, es Jehová, o el Dios del antiguo testamento. Las personas que enseñan y promueven esta mentira, o son totalmente ignorantes de lo que realmente es enseñar la palabra de Dios correctamente dividida, o están cínicamente promoviendo doctrinas de demonios y trabajando para el ministerio del adversario. La voluntad de Dios para sus hijos es que no seamos ignorantes, por lo que los exhorto a estudiar con diligencia la Palabra de Dios, para presentarnos a Dios aprobados, usando bien la palabra de verdad, y evitar las profanas y vanas palabrerías, que solo conducen más y más a la impiedad.


Quiero concluir con unos versículos de la primera epístola del apóstol Pedro.

(1 Pedro 2:1) Desechando, pues, toda malicia, todo engaño, hipocresía, envidias, y todas las detracciones, {2} desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación, {3} si es que habéis gustado la benignidad del Señor. {4} Acercándoos a él, piedra viva, desechada ciertamente por los hombres, más para Dios escogida y preciosa, {5} vosotros también, como piedras vivas, sed edificados como casa espiritual y sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo. {6} Por lo cual también contiene la Escritura: He aquí, pongo en Sion la principal piedra del ángulo, escogida, preciosa; Y el que creyere en él, no será avergonzado. {7}  Para vosotros, pues, los que creéis, él es precioso; pero para los que no creen, La piedra que los edificadores desecharon, Ha venido a ser la cabeza del ángulo; {8} y: Piedra de tropiezo, y roca que hace caer, porque tropiezan en la palabra, siendo desobedientes; a lo cual fueron también destinados. {9} Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable;  {10} vosotros que en otro tiempo no erais pueblo, pero que ahora sois pueblo de Dios; que en otro tiempo no habíais alcanzado misericordia, pero ahora habéis alcanzado misericordia.


Pedro aclara aquí que tipo de piedra o roca era Jesucristo, una piedra viva que fue desechada por los hombres pero preciosa y escogida por Dios, y nosotros somos exhortados a ser como él, piedras vivas y edificarnos como una casa espiritual. Jesús, el ungido de Dios, vino a ser piedra de tropiezo para el pueblo judío, y así como el Israel del antiguo testamento se apartó de Jehová, también conocido como “la roca”, el Israel de los tiempos de Jesús lo desecharon como piedra preciosa y vino a ser piedra de tropiezo para ellos. Gracia a ello, nosotros, los antes llamados “gentiles”, que en otro tiempo no éramos pueblo ni habíamos alcanzado misericordia, somos ahora pueblo de Dios, y hemos alcanzado misericordia. Dios no quiere que seamos ignorantes, sino que conozcamos la palabra de verdad.  La “internet” es una arma de dos filos, y es usada por gente sin escrúpulos o sin conocimiento de la verdad de la Palabra de Dios, debemos tener cuidado y estar alertas, y cuando veamos este tipo de mentiras que se promueven por falsos profetas, pastores y maestros, debemos alzar la voz, y desenmascáralos,  mientras tanto, debemos ser diligentes y estudiar la palabra de Dios para presentarnos a Dios aprobados, usando bien la palabra de verdad. 


¡Dios te bendiga!


E. S. N.


J.E.R.S.

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