La fuente principal de información de este blog es La Biblia. Todas las enseñanzas compartidas aquí, son y serán principalmente basadas en la Biblia Reyna Valera Versión de 1960

 

Hola Dios los bendiga, hoy quiero compartir algo que creo es muy común en las familias, porque como abuelos, por lo general, en ocasiones tenemos que cuidar a nuestros nietos, así que, mi esposa y yo estábamos cuidando a nuestra nietecita de dos años que estaba tomando una siesta, mientras mi hija y su esposo salieron a la tienda a buscar algo que necesitaban. Cuando la niña despertó, siendo esta nuestra primera vez a solas con ella, no sabíamos cómo iba a reaccionar, así que busqué rimas infantiles  en “YouTube”, algo que la gente hace cuando busca entretenimiento y encontré el canal que mi hija le permitía ver a nuestra nieta.


Pero lo que también descubrí mientras buscaba, fue el video de alguien que mostraba unos versículos del antiguo testamento, los comparaba con otros de los evangelios y sin dar más referencias simplemente asumía algo que en realidad no es verdad. Peor aún, encontré rimas infantiles donde a los niños desde bebés, se les comienza a contar historias que no tienen nada que ver con la Palabra de Dios y están adulteradas con tradiciones y mentiras. La “internet” es un arma de dos filos, si sabes buscar la información correcta la encuentras, así como encontré el canal que mi nietecita ve, donde aprende cosas adecuadas a su edad para su desarrollo, pero también, es una fuente donde puedes estar alimentándote de todas las mentiras del mundo. Dios en su palabra nos previene acerca de los falsos profetas, pastores y maestro, y debemos estar muy alertas, porque muchos de ellos, usan la “internet” para compartir cosas de la Biblia y hacer que otros crean sus mentiras. Te llevan a leer ciertos versículos de la Biblia en su mayoría fuera de contexto, sin darte explicación alguna. Hoy voy explicar y demostrar que lo que esas personas promueven no son más que mentiras sin fundamento alguno, y mostrarles una vez más que la Biblia nunca enseña que Jesucristo es Dios. Vamos pues al antiguo testamento al pasaje que esta persona usa como ejemplo.


(Deuteronomio 32:3) Porque el nombre de Jehová proclamaré. Engrandeced a nuestro Dios.  {4} Él es la Roca, cuya obra es perfecta, Porque todos sus caminos son rectitud; Dios de verdad, y sin ninguna iniquidad en él; Es justo y recto. {5} La corrupción no es suya; de sus hijos es la mancha, Generación torcida y perversa. {6} ¿Así pagáis a Jehová, Pueblo loco e ignorante? ¿No es él tu padre que te creó? El te hizo y te estableció. {7} Acuérdate de los tiempos antiguos, Considera los años de muchas generaciones;  Pregunta a tu padre, y él te declarará; A tus ancianos, y ellos te dirán.


No hay forma de negar que esto se refiera a Dios, en una comparación figurativa con una roca. En el Antiguo Testamento, a menudo se hacía referencia a Jehová como una roca. Leamos ahora el pasaje donde se encuentra el versículo que llamaremos “problema”.


(1 Corintios 10:1)  Porque no quiero, hermanos, que ignoréis que nuestros padres todos estuvieron bajo la nube, y todos pasaron el mar; {2} y todos en Moisés fueron bautizados en la nube y en el mar, {3 y todos comieron el mismo alimento espiritual,  {4} y todos bebieron la misma bebida espiritual; porque bebían de la roca espiritual que los seguía, y la roca era Cristo. 


El razonamiento de la persona que promueve esto es: “Uno más uno es dos”, porque, Deuteronomio dice que Jehová, Dios es la roca, y ahora en 1 Corintios 10:4 leemos que dice: “la roca era Cristo”, por lo tanto,  de acuerdo a su razonamiento, ¿Jesús es Jehová, Dios?


¡Eso no es lo que realmente dice esta sección de las escrituras en 1 de Corintios 10:4! Da miedo tan solo pensar, que eso es exactamente lo que las iglesias de hoy están promoviendo todo el tiempo, y adoctrinando a los niños a través dela internet con tantas mentiras. Bueno, si nunca hubiésemos leído la Biblia y tan solo escuchamos a gente tonta que no saben de lo que están hablando, también podríamos creer lo que dicen. Ahora, la Biblia dice que “la fe viene por el oír, y el oír por la Palabra de Dios”. Pero no tenemos que creer todo lo que oímos, y no todo lo que oímos, o lo que la gente dice trae la "fe" de Jesucristo. Si simplemente leyéramos la Biblia Companion y los comentarios del señor E. W. Bullinger, refiriéndose específicamente a esta sección en 1 Corintios 10, podríamos poner fin a toda esta discusión. Pero, bueno, no todos saben quién es el señor E. W. Bullinger, y mucho menos tienen una copia de la Biblia Companion,  así que para complementar lo que  el señor Bullinger explica, y poder entender algunas de estas discrepancias, hice un pequeño estudio de la palabra “roca”.


La palabra “roca” se usa 119 veces en la Biblia en 106 versículos, hay varias palabras hebreas traducidas como roca en una variedad diversa de usos en el antiguo testamento. Una “roca”, es una gran masa de piedra que forma un acantilado, un promontorio o un pico; es básicamente una masa concreta de material pétreo, algo grande, algo fuerte, algo pesado, y básicamente inamovible; y esas son las características que se le atribuyen a Dios cuando se le compara con una roca. Pero cuando Pablo en 1 Corintios 10 habla de los padres, que bebieron de la roca espiritual, y que la roca era Cristo, se está refiriendo  a ciertos tiempos en el antiguo testamento, descritos en el libro de Éxodos, cuando los judíos estaban en el desierto quejándose ante Moisés de la falta de prácticamente todo.


(Éxodo 17:1) Toda la congregación de los hijos de Israel partió del desierto de Sin por sus jornadas, conforme al mandamiento de Jehová, y acamparon en Refidim; y no había agua para que el pueblo bebiese. {2} Y altercó el pueblo con Moisés, y dijeron: Danos agua para que bebamos. Y Moisés les dijo: ¿Por qué altercáis conmigo? ¿Por qué tentáis a Jehová? {3} Así que el pueblo tuvo allí sed, y murmuró contra Moisés, y dijo: ¿Por qué nos hiciste subir de Egipto para matarnos de sed a nosotros, a nuestros hijos y a nuestros ganados? {4} Entonces clamó Moisés a Jehová, diciendo: ¿Qué haré con este pueblo? De aquí a un poco me apedrearán. {5} Y Jehová dijo a Moisés: Pasa delante del pueblo, y toma contigo de los ancianos de Israel; y toma también en tu mano tu vara con que golpeaste el río, y ve.  {6} He aquí que yo estaré delante de ti allí sobre la peña en Horeb; y golpearás la peña, y saldrán de ella aguas, y beberá el pueblo. Y Moisés lo hizo así en presencia de los ancianos de Israel. 


La palabra "roca" aquí, del hebreo significa: "un acantilado, una roca afilada o peñasco. Y no se trata de una roca pequeña. Esta es la primera vez que se usa la palabra roca en la Biblia y por lo tanto establece lo que la palabra "roca" básicamente significa,  no es solo una piedra común, sino mucho más grande, veamos un ejemplo.


(Éxodo 33:20) Y tomó el becerro que habían hecho, y lo quemó en el fuego, y lo molió hasta reducirlo a polvo, que esparció sobre las aguas, y lo dio a beber a los hijos de Israel.  {21} Y dijo Moisés a Aarón: ¿Qué te ha hecho este pueblo, que has traído sobre él tan gran pecado?  {22} Y respondió Aarón: No se enoje mi señor; tú conoces al pueblo, que es inclinado a mal. {23} Porque me dijeron: Haznos dioses que vayan delante de nosotros; porque a este Moisés, el varón que nos sacó de la tierra de Egipto, no sabemos qué le haya acontecido.


Aquí dice que Dios puso a Moisés en una fisura de la roca, lo que determina que cuando nos referimos a una “roca” no estamos hablando de algo pequeño, es algo mucho más grande que un hombre, y aunque no sabemos de qué estatura era Moisés, podemos entender que tampoco era un hombre bajito. Nosotros pudiéramos llamar "roca" a cualquier piedra, sin importar el tamaño, pero como hemos visto, la roca a la que se refiere  Éxodos y Deuteronomio, no es una simple piedra. Ahora, la historia de la roca de la que brotó el agua, se relata con más detalle en el libro de Números.


(Números 20:7)  Y habló Jehová a Moisés, diciendo: {8 Toma la vara, y reúne la congregación, tú y Aarón tu hermano, y hablad a la peña a vista de ellos; y ella dará su agua, y les sacarás aguas de la peña, y darás de beber a la congregación y a sus bestias.  {9} Entonces Moisés tomó la vara de delante de Jehová, como él le mandó.  {10} Y reunieron Moisés y Aarón a la congregación delante de la peña, y les dijo: ¡Oíd ahora, rebeldes! ¿Os hemos de hacer salir aguas de esta peña?  {11} Entonces alzó Moisés su mano y golpeó la peña con su vara dos veces; y salieron muchas aguas, y bebió la congregación, y sus bestias.  {12} Y Jehová dijo a Moisés y a Aarón: Por cuanto no creísteis en mí, para santificarme delante de los hijos de Israel, por tanto, no meteréis esta congregación en la tierra que les he dado. 


La palabra “roca” aquí, es una palabra hebrea diferente que en éxodos y significa: "elevación", y como adjetivo significa: "algo elevado en estatus, algo que se eleva a una gran altura, algo impresionantemente alto, como una montaña". Literal o figurativamente, una fortaleza, una peña escarpada, o un fuerte. Aquí en Número 20 vemos una manera más descriptiva de entender la palabra “roca”, no solo una simple piedra, sino algo realmente grande, fuerte y sólido, como una montaña.


(Job 39:1) ¿Sabes tú el tiempo en que paren las cabras monteses? ¿O miraste tú las ciervas cuando están pariendo?


Las “cabras monteses” se llaman así, no porque viven en el monte, sino porque viven en las montañas. Así, que, en Deuteronomio, se compara a Dios no solo con una gran roca, sino básicamente con una montaña. ¿Significa eso que toda montaña o roca, puede ser también llamada dios? ¡Claro que no! Pero el Dios todopoderoso es considerado en la mayor parte del Antiguo Testamento como “la roca”. Veamos más ejemplos.


(1 Sam 2:1) 2:1 Y Ana oró y dijo: Mi corazón se regocija en Jehová,  Mi poder se exalta en Jehová;  Mi boca se ensanchó sobre mis enemigos,  Por cuanto me alegré en tu salvación.  {2} No hay santo como Jehová; Porque no hay ninguno fuera de ti, Y no hay refugio como el Dios nuestro. 


Esta es la oración de Ana, después de que llevó a Samuel a la casa del Señor y lo entregó al sacerdote Elí, refiriéndose a Dios como un “refugio” sin igual. La palabra “refugio” del hebreo, también significa “roca”, nadie se refugia bajo una piedrita, sino bajo una enorme roca.


(2 Sam 22:1 1 Habló David a Jehová las palabras de este cántico, el día que Jehová le había librado de la mano de todos sus enemigos, y de la mano de Saúl. {2} Dijo: Jehová es mi roca y mi fortaleza, y mi  libertador;  {3} Dios mío, fortaleza mía, en él confiaré;  Mi escudo, y el fuerte de mi salvación, mi alto refugio;  Salvador mío; de violencia me libraste. {4} Invocaré a Jehová, quien es digno de ser alabado, 
Y seré salvo de mi enemigos. 


Este es el rey David refiriéndose a Jehová como "su roca".

(2 Sam 22:29) Porque tú eres mi lámpara, oh SEÑOR, y el SEÑOR alumbrará mis tinieblas. {30} Porque por ti he corrido a través de una tropa: por mi Dios he saltado sobre un muro. {31} En cuanto a Dios, su camino es perfecto; acrisolada es la palabra de Jehová; escudo es a todos los que en él confían. {32} Porque ¿quién es Dios, sino el SEÑOR? ¿Y quién es una roca sino nuestro Dios? {33} Dios es mi fuerza y mi poder, y él hace perfecto mi camino.


Aquí, David también llama a Jehová su “lámpara”. ¿Significa esto que Dios también es una lámpara? Y entonces, ¿podríamos llamar a cualquier lámpara un dios? ¡Por supuesto no! David aquí está haciendo “analogías” de Jehová. Una “analogía” es una comparación entre dos cosas con el propósito de expresar una correspondencia similar. David expresa que para él, Dios es como una roca, como una lámpara, o un escudo, como lo expresa el versículo 31. Para David, Dios era su escudo, su protección, su defensa. En el versículo 47 David continúa llamando a Dios la roca de su salvación, la palabra “salvación” significa: “liberación, libertad”.


(2 Samuel 22:47) Viva Jehová, y bendita sea mi roca, Y engrandecido sea el Dios de mi salvación. 

Así es como David describe a Dios a través de todos los Salmos que escribió: Salmo 18:1; Salmo 28; Salmo 31; Salmo 42; Salmo 61; Salmo 62; Salmo 71. Pero, ¿qué es lo que sucedió con Israel?


(Deuteronomio. 32:15) Pero engordó Jesurún, y tiró coces (Engordaste, te cubriste de grasa);  Entonces abandonó al Dios que lo hizo,  Y menospreció la Roca de su salvación. 16 Le despertaron a celos con los dioses ajenos; lo provocaron a ira con abominaciones. {17} Sacrificaron a los demonios, y no a Dios; A dioses que no habían conocido,  A nuevos dioses venidos de cerca,  Que no habían temido vuestros padres. {18} De la Roca que te creó te olvidaste;  Te has olvidado de Dios tu creador. 


"Jesurún" era Israel, ellos abandonaron a Dios, la roca, y se olvidaron de que él era su libertador, su protección, su luz, su sustento, su salvación. Ahora, en los evangelios, la primera vez que se usa la palabra "roca", es cuando Jesús  estaba enseñando a la gente.


(Mateo 7:24) Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca. {25} Descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y golpearon contra aquella casa; y no cayó, porque estaba fundada sobre la roca.


"Roca" aquí es la palabra griega petras, que significa: "Una masa de roca", no solo una piedra que se puede empujar o un guijarro que se puede levantar del suelo o patearlo, sino una masa de roca inamovible. Este es un versículo muy interesante que básicamente dice: "cualquiera que oye mis palabras y las cumple, es comparado a un hombre “prudente” que edificó su casa sobre un terreno pedregoso, sólido, fuerte, inamovible". Aquí hay una figura retórica llamada "polisíndeton", que es el uso de muchas "y": “…y vinieron ríos, y soplaron vientos, y golpearon contra aquella casa; y no cayó,…” Pero también hay una "alegoría" de Jesús y Dios como rocas. Una alegoría es una representación en la que las cosas tienen un significado simbólico.


(Mateo 16:18) Y yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella. {19} Y a ti te daré las llaves del reino de los cielos; y todo lo que atares en la tierra será atado en los cielos; y todo lo que desatares en la tierra será desatado en los cielos.


Estas son las escrituras que muchos usan para hacer creer a la gente que Pedro tiene las llaves de las puertas del cielo, porque Jesús le está hablando a Pedro. Ahora bien, el nombre  "Pedro" proviene de la  palabra griega petros, que significa: "piedra, o roca, pero que literalmente describe a “un pedazo de roca”. El señor Bullinger des cribe petros como: “una piedra suelta y movible”. Eso es lo que  “Pedro” significa, “un pedazo de roca suelta y movible”, y aunque petros, este "pedazo de roca" es más grande que "líthos", otra palabra griega de la que hablaré más adelante, que también significa: "piedra", pero es algo así como una piedra de molino o una piedra de tropiezo, petros es mucho más grande, pero no tan grande como pétra, una "masa de roca". De esa petra, “masa de roca”, salió petros, “un pedazo de roca”.  Así que cuando Jesús le dijo a Pedro que iba a edificar su iglesia "sobre esta roca", no se estaba refiriendo a Pedro, se estaba refiriendo a sí mismo, comparándose a sí mismo con una masa de roca. El Sr. E. W. Bullinger dice que "la palabra "esta" de la frase "sobre esta roca", es tan enfática como si Jesús se señalara a sí mismo, no a Pedro. También agregó que la palabra "esta", se refiere la persona que habla, o sea, a Jesús. Veamos un par de ejemplos.


(Juan 1:19) Este es el testimonio de Juan, cuando los judíos enviaron de Jerusalén sacerdotes y levitas para que le preguntasen: ¿Tú, quién eres? {20} Confesó, y no negó, sino confesó: Yo no soy el Cristo. 


El apóstol Juan, relata que cuando los judíos fueron a preguntarle a Juan el Bautista si él era el mesías enviado, dijo que él no era el Cristo. La palabra “este” se refiere a Juan el Bautista, el que habló al responder “yo no soy el Cristo”. Veamos otro ejemplo.


(Juan 6:58)  Este es el pan que descendió del cielo; no como vuestros padres comieron el maná, y murieron; el que come de este pan, vivirá eternamente. 


La palabra “este” aquí, se refiere a Jesús mismo, quien hablaba y decía a la gente que él era el pan de vida. Así, que, cuando Jesús dijo, "sobre esta roca", hablaba de sí mismo, no le estaba diciendo a Pedro que iba a edificar su iglesia sobre Pedro, y que Pedro iba a tener las llaves de las puertas del cielo. Esa es una de las más grandes mentiras que se han diseminado a través de los siglos y mucha gente aún lo cree. Si lees todo el capítulo de Mateo 16, por simple lógica descubrirás que Jesús no iba a edificar su iglesia sobre alguien que necesitaba ser reprendido y corregido de vez en cuando. Pedro nunca proclamó que la iglesia fuese edificada sobre él, como los romanos católicos continúan propagando, y diciendo que él tiene las llaves de las puertas del cielo. Pablo, así como ninguno de los apóstoles tampoco mencionaron que la iglesia fuera edificada sobre Pedro. De hecho, en Gálatas, Pablo reprendió a Pedro porque después de predicar entre los gentiles, se retraía y se apartaba de ellos, por temor de los judíos. Pero al final, especialmente después de recibir el espíritu santo el día de Pentecostés Pedro se paró firme, y ayudó enormemente a la edificación de la iglesia del cuerpo de Cristo. Así, que, la iglesia no fue edificada sobre él, Jesús no iba a edificar su iglesia sobre nadie más que sobre sí mismo. ¡Por esa razón es que se llama la "iglesia de Cristo"! Ahora, el hecho de que Jesús se comparase  a sí mismo con una roca, es lo que podría llevar a la gente a pensar que Jesús es la roca del antiguo testamento. Pero ¿es eso cierto? ¡No, es solo una alegoría!


(Juan 1:1) En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. {2} Este era en el principio con Dios. 


Esta es otra sección de las escrituras que son mal interpretadas. Porque aquí se menciona  que el verbo, era con Dios, y que el verbo era Dios, muchos promueven que como Jesús es llamado el verbo de vida, entonces Jesús es Dios. ¿Recuerdas el uno más uno es dos? Aquí, los falsos profetas, pastores, y maestros usan la misma premisa.  ¿Habla esto de que Jesús es Dios? ¡No! está hablando de la palabra de Dios. La frase "este era" en el versículo dos se refieres  la palabra de Dios, que por sinécdoque representa a Dios mismo. Una sinécdoque es una figura retórica en la que una parte representa el todo o viceversa.


(Juan 1:14)  Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad. 


Sí, la palabra de Dios se hizo carne en la persona de Jesucristo, así, que, por sinécdoque podríamos decir que tanto Jesús, así como la palabra de Dios representan a Dios mismo, pero eso no significa que sean la misma persona o entidad que el Dios todopoderoso. Otra clave aquí es la frase: "y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre". La frase "…como del…", básicamente significa: "exactamente cómo".  ¿Exactamente como quién? ¡Como del "unigénito del Padre"! No dice: "exactamente como la gloria del Padre, aquí se está hablando de dos glorias diferentes. ¿Recuerdas la premisa de que uno más uno es igual a dos? La palabra de Dios, así como el mismo Jesucristo, representan a Dios, pero ninguno de los dos son Dios mismo, y en el caso de 1 Corintios 10, la roca del antiguo testamento, no es Jesús.


(Romanos 9:30) ¿Qué, pues, diremos? Que los gentiles, que no iban tras la justicia, han alcanzado la justicia, es decir, la justicia que es por fe;  {31} más Israel, que iba tras una ley de justicia, no la alcanzó. {32} ¿Por qué? Porque iban tras ella no por fe, sino como por obras de la ley, pues tropezaron en la piedra de tropiezo, {33} como está escrito: He aquí pongo en Sion piedra de tropiezo y roca de caída; Y el que creyere en él, no será avergonzado.


La frase “piedra de tropiezo” en los versículos 32 y 33 es la palabra griega líthos, como antes mencioné, significa: piedra, como una piedra de molino o una piedra de tropiezo; algo que iba a hacer tropezar a Israel en su fe. Este versículo 33 es citado del libro de Isaías.


(Isaías 28:16) por tanto, Jehová el Señor dice así: He aquí que yo he puesto en Sion por fundamento una piedra, piedra probada, angular, preciosa, de cimiento estable; el que creyere, no se apresure.


Esta fue una profecía acerca del mesías, que sería como una roca y una piedra de tropiezo para Israel, y esa piedra de tropiezo es lo que Jesús representa para Israel.  Veamos ahora lo que llamamos nuestro “versículo problema”.


(1 Corintios 10:1)  Porque no quiero, hermanos, que ignoréis que nuestros padres todos estuvieron bajo la nube, y todos pasaron el mar; {2} y todos en Moisés fueron bautizados en la nube y en el mar, {3 y todos comieron el mismo alimento espiritual,  {4} y todos bebieron la misma bebida espiritual; porque bebían de la roca espiritual que los seguía, y la roca era Cristo. 


Mencioné al inicio, que si solo prestáramos atención a lo que el Sr. E. W. Bullinger ya investigó y presentó en su versión de la Biblia Companion, no tendríamos problemas como este con respecto a esta sección de las Escrituras. Él dice, que después de la palabra "porque" en la frase "porque bebían de la roca espiritual que los seguía", hay un paréntesis al final del versículo, indicando que la palabra "los", refiriéndose a “los padres” del antiguo testamento, no aparece en el texto. El interlineal griego español dice en esa misma frase: “…de una espiritual que seguía (les) piedra”, y también tiene la palabra “les” en “seguían les”, entre paréntesis, indicando que esta palabra “los” o “les”, que hace alusión a “los padres”,  no aparece en el texto Griego y sugiere que fue agregada de alguna manera. El significado de este pasaje es: que el milagro del agua que brotó de la roca, siguió al milagro del maná que cayó del cielo. Así, que, este versículo se refiere al hecho, de que Israel fue alimentado con alimento espiritual, comida celestial, maná, y ese milagro, fue seguido por el milagro del agua que brotó de la roca, y no tiene nada que ver, con que Jesús sea la roca del antiguo testamento. Ahora, con respecto a la palabra "Cristo", de la frase “…y la roca era Cristo” el señor Bullinger agrega, que la palabra “Cristo” es una transliteración griega de la palabra hebrea  “Mashiah”, que significa “mesías”. La palabra griega "Cristós" que significa: “ungido”, tiene el mismo significado de "crío", que significa “ungir”. Por lo tanto, el sustantivo se usa en referencia de y para el mesías, y en los evangelios siempre debe traducirse "Mesías", así como en el libro de Hechos y, a veces, en los libros posteriores del Nuevo Testamento.  Por lo tanto, estos versículos no están hablando de que Jesús era esa roca de la cual Israel bebió agua en el desierto, mucho menos se refieren a que Jesús, al comparase con una roca, es Jehová, o el Dios del antiguo testamento. Las personas que enseñan y promueven esta mentira, o son totalmente ignorantes de lo que realmente es enseñar la palabra de Dios correctamente dividida, o están cínicamente promoviendo doctrinas de demonios y trabajando para el ministerio del adversario. La voluntad de Dios para sus hijos es que no seamos ignorantes, por lo que los exhorto a estudiar con diligencia la Palabra de Dios, para presentarnos a Dios aprobados, usando bien la palabra de verdad, y evitar las profanas y vanas palabrerías, que solo conducen más y más a la impiedad.


Quiero concluir con unos versículos de la primera epístola del apóstol Pedro.

(1 Pedro 2:1) Desechando, pues, toda malicia, todo engaño, hipocresía, envidias, y todas las detracciones, {2} desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación, {3} si es que habéis gustado la benignidad del Señor. {4} Acercándoos a él, piedra viva, desechada ciertamente por los hombres, más para Dios escogida y preciosa, {5} vosotros también, como piedras vivas, sed edificados como casa espiritual y sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo. {6} Por lo cual también contiene la Escritura: He aquí, pongo en Sion la principal piedra del ángulo, escogida, preciosa; Y el que creyere en él, no será avergonzado. {7}  Para vosotros, pues, los que creéis, él es precioso; pero para los que no creen, La piedra que los edificadores desecharon, Ha venido a ser la cabeza del ángulo; {8} y: Piedra de tropiezo, y roca que hace caer, porque tropiezan en la palabra, siendo desobedientes; a lo cual fueron también destinados. {9} Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable;  {10} vosotros que en otro tiempo no erais pueblo, pero que ahora sois pueblo de Dios; que en otro tiempo no habíais alcanzado misericordia, pero ahora habéis alcanzado misericordia.


Pedro aclara aquí que tipo de piedra o roca era Jesucristo, una piedra viva que fue desechada por los hombres pero preciosa y escogida por Dios, y nosotros somos exhortados a ser como él, piedras vivas y edificarnos como una casa espiritual. Jesús, el ungido de Dios, vino a ser piedra de tropiezo para el pueblo judío, y así como el Israel del antiguo testamento se apartó de Jehová, también conocido como “la roca”, el Israel de los tiempos de Jesús lo desecharon como piedra preciosa y vino a ser piedra de tropiezo para ellos. Gracia a ello, nosotros, los antes llamados “gentiles”, que en otro tiempo no éramos pueblo ni habíamos alcanzado misericordia, somos ahora pueblo de Dios, y hemos alcanzado misericordia. Dios no quiere que seamos ignorantes, sino que conozcamos la palabra de verdad.  La “internet” es una arma de dos filos, y es usada por gente sin escrúpulos o sin conocimiento de la verdad de la Palabra de Dios, debemos tener cuidado y estar alertas, y cuando veamos este tipo de mentiras que se promueven por falsos profetas, pastores y maestros, debemos alzar la voz, y desenmascáralos,  mientras tanto, debemos ser diligentes y estudiar la palabra de Dios para presentarnos a Dios aprobados, usando bien la palabra de verdad. 


¡Dios te bendiga!


E. S. N.


J.E.R.S.

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En la primera parte de esta enseñanza hablamos que Jesús predicó a Israel acerca del reino de Dios,  por medio de parábolas. Vimos que una parábola es una comparación o semejanza de una narración ficticia donde se comparte una verdad importante o un principio moral, y que  en la parábola de los talentos, Jesús compara el reino de Dios con un hombre rico, quien "dio" a sus siervos, según la "capacidad" de cada uno de ellos, "talentos", que en esos tiempos representaban mucho dinero, para ver que hacían con ello, a su regreso, además de hacerles disponible todo su reino.


Expliqué que la palabra "capacidad" proviene de la raíz  Griega dúnamai, que significa: "fuerza , potencia, poder; y que es en sí, la capacidad o habilidad, física o moral que reside en el interior de cada individuo. También vimos que Dios "dio" (dídomi) a la iglesia, cinco dones de ministerio, con el propósito final de edificar del cuerpo de Cristo. Finalmente, mencioné  que la "creencia" es un ingrediente muy importante dentro de la fórmula cristiana, para llevar a cabo las cosas que Dios nos dice que podemos y debemos hacer, y es acerca de la "creencia" de lo que hablaremos en esta segunda parte de esta enseñanza, así que para comenzar tengo una pregunta.


¿ Sabes tú que es creencia? El diccionario la define como:"completo crédito que se presta a un hecho o noticia como seguros o ciertos. La creencia proviene de "creer", y creer, es: "tener algo por cierto, sin conocerlo de manera directa, o sin que esté comprobado, o demostrado". También significa: "tener confianza en alguien o en algo.  O sea, "creer", "creencia",  tienen que ver con, tener algo por cierto o verdadero, y, confiar en algo o en alguien., ¿Sabías que la palabra "creencia", en sus diferentes formas: creer, creo, creyente, creyó, creencia, tan solo aparece 8 veces en toda la Biblia? 3 veces en los evangelios y 5 veces en las epístolas.


En la Biblia, La palabra "creencia", es traducida de la palabra Griega pistéuo, que es la forma verbal de pistis. Pistis significa: "fe",  y el diccionario de la RAE, la define de las siguientes maneras.


1. Conjunto de creencias de una religión. Esto se puede ejemplificar con las frases "La fe cristiana", "La fe musulmana", "La fe budista", etc., etc., etc., refiriéndose a las diferentes doctrinas de creencia sobre la faz de la tierra.


2. Seguridadaseveración de que algo es cierto. Como cuando un testigo da fe, atestigua o corrobora  algún acontecimiento.


3. Documento que certifica la verdad de algo. Como una Fe de bautismo, todos sabemos lo que es eso. Una Fe de erratas, que es una lista de los errores ortográficos o gramaticales que se cometen al imprimir un libro, y se agrega al final del mismo junto con la corrección. Incluso la fe que da un notario al certificar que lo que firma y sella es real y verdadero.


4.  Palabra que se da o promesa que se hace a alguien con cierta solemnidad o publicidad.  Como la fe que da un servidor público de alguna construcción futura en un municipio, o alguna mejora que beneficiará a la población. 


La combinación de las últimas tres definiciones básicamente describen lo que es la "fe": Una certificación o crédito, que asevera la certeza de que una solemne promesa es verdadera. Esta es una definición condensada de un diccionario, que se supone es una autoridad en el uso de la lengua española. Pero,  ¿qué dice Dios al respecto de la "fe"?  Vamos al libro de Hebreos.


(Hebreos11:1)  Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.


Una traducción literal del texto Griego diría: "Es pues la fe (pistis), una base segura (el fundamento), de las cosas que confiadamente (con firmeza y seguridad) esperamos (las  promesas de Dios), la prueba  convincente (la garantía certificada) de que las cosas que ahora no podemos ver, son verdaderas.


La definición Bíblica de "Fe" (pistis), es: "persuasión, convicción, credibilidad, garantía", también es traducida como: "creencia, creer, fidelidad, confiar". Así, que, tanto  "el creer", como  "la creencia", significan confiar en algo o en alguien. ¿No crees tú que es más importante confiar, o, dar crédito a la Palabra de Dios, que confiar o dar crédito a las palabras del hombre?  Ahora, quiero suponer que todos conocen el explosivo llamado "dinamita", pero ¿sabías tú que la palabra "dinamita" proviene de la palabra Griega  "dúnamis"? Porque dúnamis significa poder, o fuerza. Así que  la "creencia", amigos míos, es la pólvora dentro del cartucho de dinamita, pero la "fe" es lo equivalente a la "nitroglicerina", el ingrediente principal  que hace explotar la dinamita! Y la "fe" mis amigos provino de Dios, el creador de los cielo y la tierra.


(Romanos 12:3) Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno. 


Aquí dice que Dios repartió a cada uno, una "medida de fe", y basado en eso, hace muchos años, me enseñaron, que Dios había repartido a cada hombre y a cada mujer la "misma" medida de fe, lo cual creí durante muchos años; pero buscando en el texto griego no pude encontrar la frase "misma medida de fe" en él, además, hay evidencias en las escrituras que demuestran lo contrario. Por ejemplo;  si Dios repartió a todos la misma medida de fe, ¿cómo podemos explicar a la mujer Cananea que vino a Jesús pidiendo misericordia por el bien de su hija en Mateo 15:21 - 28.


(Mateo 15:21) Saliendo Jesús de allí, se fue a la región de Tiro y de Sidón. {22} Y he aquí una mujer cananea que había salido de aquella región clamaba, diciéndole: ¡Señor, Hijo de David, ten misericordia de mí! Mi hija es gravemente atormentada por un demonio.  {23}  Pero Jesús no le respondió palabra. Entonces acercándose sus discípulos, le rogaron, diciendo: Despídela, pues da voces tras nosotros.  {24}  El respondiendo, dijo: No soy enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel.


Debemos considerar que esta era una mujer extranjera, no era Judía, la misma respuesta de Jesús confirma ese dato  cuando responde: " No soy enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel", lo que indica que esta mujer  no era de la casa de Israel. El  libro de Marcos habla también de ese relato y nos da información más específica de la nacionalidad de esta mujer.


(Marcos 7:24)  Levantándose de allí, se fue a la región de Tiro y de Sidón; y entrando en una casa, no quiso que nadie lo supiese; pero no pudo esconderse. {25}  Porque una mujer, cuya hija tenía un espíritu inmundo, luego que oyó de él, vino y se postró a sus pies. {26} La mujer era griega, y sirofenicia de nación; y le rogaba que echase fuera de su hija al demonio. 


Aquí se establece que esta mujer era una Griega y Sirofenicia, o sea una gentil, que cuando oyó hablar de Jesús, vino a él y se postró a sus pies. Volvamos al libro de Mateo.


(Mateo 15:25) Entonces ella vino y se postró ante él, diciendo: ¡Señor, socórreme!  {26}  Respondiendo él, dijo: No está bien tomar el pan de los hijos, y echarlo a los perrillos. {27} Y ella dijo: Sí, Señor; pero aun los perrillos comen de las migajas que caen de la mesa de sus amos.  {28} Entonces respondiendo Jesús, dijo: Oh mujer, grande es tu fe; hágase contigo como quieres. Y su hija fue sanada desde aquella hora.


La palabra "grande", aquí,  es la palabra griega "mégas", que multiplica la unidad básica de medida por un millón. Esta no es una medida regular, común,  o estándar de fe; ella creyó un millón de veces más, que cualquiera de los que estaban al rededor de Jesús, y fue la "fe" de esa mujer,  lo que Jesús dijo, determinó la liberación de su hija. Viendo ese ejemplo, ¿cómo puede alguien decir que "todos hemos recibido la misma medida de fe? ¿Y qué me dicen de la mujer con el flujo de sangre?


(Marcos 5:25)  Pero una mujer que desde hacía doce años padecía de flujo de sangre,  {26} y había sufrido mucho de muchos médicos, y gastado todo lo que tenía, y nada había aprovechado, antes le iba peor,  {27}  cuando oyó hablar de Jesús, vino por detrás entre la multitud, y tocó su manto.  {28} Porque decía: Si tocare tan solamente su manto, seré salva. 


La Biblia no da información acerca de quién era esta mujer, pero es muy probable que también fuera una gentil, ¿por qué digo eso?  Porque Jesús predicaba y sanaba en una región llamada Decápolis; una región al este del Jordán que se le habí­a dado a la tribu de Manasés (Num. 32:33-42). Después de que los romanos ocuparon la zona (65 a. de J.C.), se estableció una liga de 10 ciudades compuesta por griegos que habí­an ido tras de la conquista de Alejandro. No sabemos a ciencia cierta quién, o de qué nacionalidad era esta mujer, la biblia no lo menciona, pero es muy probable que también fuera gentil. 


(Marcos 5: 29) Y en seguida la fuente de su sangre se secó; y sintió en el cuerpo que estaba sana de aquel azote.  {30} Luego Jesús, conociendo en sí mismo el poder (dúnamis) que había salido de él, volviéndose a la multitud, dijo: ¿Quién ha tocado mis vestidos?  {31}  Sus discípulos le dijeron: Ves que la multitud te aprieta, y dices: ¿Quién me ha tocado?  {32} Pero él miraba alrededor para ver quién había hecho esto. {33} Entonces la mujer, temiendo y temblando, sabiendo lo que en ella había sido hecho, vino y se postró delante de él, y le dijo toda la verdad.  {34} Y él le dijo: Hija, tu fe te ha hecho salva; ve en paz, y queda sana de tu azote.


"Fe" aquí es también la palabra Griega pistis, que además de ser traducida como "fe" y "creencia", también significa: "convicción, seguridad".  Esta mujer supo que había sido sanada, ella prácticamente declaró en voz alta: " Si tocare tan solamente su manto, seré salva", y tomó acción creyente. Ella sintió su sanidad, porque confesó , actuó, y obtuvo el resultado de su convicción, de su seguridad, al declarar en voz alta su deseo y su creencia.


Ahora, observando a estas dos mujeres, sabemos claramente que la primera  era de nacionalidad Griega y Sirofenicia, pero fue lo suficientemente elocuente, y muy persistente para suplicar por el bienestar de su hija. La segunda, que muy probablemente era también una gentil, fue quizás un poco más audaz y atrevida en sus acciones, pero mansa y respetuosa después de lo que hizo. Ambas oyeron hablar de Jesús, y sin dudar vinieron a él. La primera, demostrando una creencia un millón de veces más grande que cualquiera de los ahí presentes. La segunda, no solo creyó en el señor, sino, que, declaró en voz  alta, y tomó acción creyente, plenamente convencida de que recibiría la sanidad tan solo al tocar el manto de Jesús;  y tanto una como la otra, se postraron delante del señor en señal de humildad, respeto, y reverencia.


En ambos casos, no mostraron tan solo una medida común de fe como todos los demás, porque fue su fe lo que obtuvo el resultado deseado; y ambas sabían, que solo a través de Jesús su fe funcionaria.


Y ¿qué podemos decir del centurión romano que le pidió a Jesús por la salud de su siervo en el capítulo 8 de Mateo, donde Jesús mismo se maravilló de tal creencia?


(Mateo 8:5) Entrando Jesús en Capernaum, vino a él un centurión, rogándole, {6} y diciendo: Señor, mi criado está postrado en casa, paralítico, gravemente atormentado. {7} Y Jesús le dijo: Yo iré y le sanaré.
{8} Respondió el centurión y dijo: Señor, no soy digno de que entres bajo mi techo; solamente di la palabra, y mi criado sanará. {9} Porque también yo soy hombre bajo autoridad, y tengo bajo mis órdenes soldados; y digo a éste: Ve, y va; y al otro: Ven, y viene; y a mi siervo: Haz esto, y lo hace. {10} Al oírlo Jesús, se maravilló, y dijo a los que le seguían: De cierto os digo, que ni aun en Israel he hallado tanta fe.


Al igual que las mujeres de los relatos anteriores, este centurión no mostró una fe común,  o la "misma medida de fe" que cualquier otro. Tampoco dice que su fe fue multiplicada un millón de veces.  Lo que Jesús dijo fue, que ni aun en Israel había hallado "tanta fe".  La palabra "tanta", ante sustantivos, indica que la cantidad, magnitud o intensidad de lo designado es semejante a otra mencionada o consabida, pero en este caso, expresa  una cantidad específica o un número determinado de algo que se ignora, o se prefiere  no expresar, y Jesús, nuestro señor no quiso expresar una cantidad específica, pero que demuestra que no era  la "misma medida de fe" como me hicieron creer muchos años atrás. La fe de este centurión no era  común o estándar, como la de cualquier otro hombre, eso es lo que Jesús enfatiza. Algo más que podemos percibir, es que no necesariamente estaba refiriéndose a la cantidad, tamaño, o magnitud de la fe, sino a la calidad o tipo de la fe que el centurión  demostró tener, al grado que  nuestro señor Jesús, quedó asombrosamente maravillado.


Estos tres ejemplos nos enseñan que Dios no "repartió" a cada uno, la "misma" medida de fe. Veamos ahora el otro lado de la moneda,  vamos  al libro de Romanos.


(Romanos  14:1) Recibid al débil en la fe, pero no para contender sobre opiniones. 


¿Qué pasó aquí? ¿Acaso estas personas llegaron tarde a la repartición de la fe, que no recibieron la "misma" medida de fe que los demás y por eso son débiles? ¡No! Romanos 12:3 nunca dice que Dios repartió una medida específica de fe, o una medida de fe "igual" a cada uno. Está hablando de lo que cada uno determine, conforme a la fe que nos fue dada.


(Romanos 12:3)  Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno


El hecho de que diga "conforme a la medida de fe" no necesariamente significa,  que todos recibimos la "misma medida de fe". La palabra "repartió", aquí, es la palabra Griega merízo, que significa: "dividir, dar parte, ser diferencia entre". Pero una clave también nos la da la frase "a cada uno", traducida del Griego ékastos, que significa: "particularmente" Veamos un ejemplo donde estas dos palabra se usan en un mismo versículo.


(1 Corintios 7:17) Pero cada unokastos)como el Señor le repartió (merízo), y como Dios llamó a cada uno (ékastos), así haga; esto ordeno en todas las iglesias. 


Si sustituimos la frase "cada uno" por "particularmente";  Romanos 12:3 dirían: "...conforme a la medida de fe que Dios repartió particularmente". 1 Corintios 7:17 diría: "Pero particularmente, como el señor repartió, y como Dios llamó particularmente, así haga;..."


El diccionario de la RAE dice que: "particularmente",  significa: "Con individualidad y distinción, o con carácter particular o privado".  Pero veamos otro versículo que nos indica que hay diferencia entre la medida de fe que Dios repartió (merízo) particularmente (a cada uno).


(1 Corintios 7:34) Hay asimismo diferencia entre (merizo, merízo) la casada y la doncella. La doncella tiene cuidado de las cosas del Señor, para ser santa así en cuerpo como en espíritu; pero la casada tiene cuidado de las cosas del mundo, de cómo agradar a su marido.


La frase "diferencia entre" es la palabra Griega merizo, indicando que no significa lo "mismo". Así, que, Romanos 12:3 nunca establece que Dios repartió a cada uno la "MISMA" medida de fe, sino, "DIFERENTE", a cada uno con individual distinción, o con carácter "particular o privado". Así como también lo es nuestra relación personal con nuestro Padre Celestial.


Eso es lo que sucedió en la "parábola de los talentos", cuando el hombre rico dio a sus siervos los talentos "conforme a la capacidad individual" de cada uno de ellos.


Así que la medida de la fe dada por Dios concierne sólo a quien la recibe, y no es la misma para todos. Es por eso que después de recibir la Palabra de Dios, como dice la "parábola" del sembrador en  Mateo 13:23, unos dan fruto al ciento por uno, y otros a sesenta, y otros a treinta.


(Romanos  12:4) Porque de la manera que en un cuerpo tenemos muchos miembros, pero no todos los miembros tienen la misma función, {5} así nosotros, siendo muchos, somos un cuerpo en Cristo, y todos miembros los unos de los otros.  {6} De manera que, teniendo diferentes dones, según la gracia que nos es dada, si el de profecía, úsese conforme a la medida de la fe; 


La palabra "medida", en el versículo 6, no es la misma palabra griega también traducida como "medida", en el versículo 3.  "Medida", aquí, es la palabra Griega "analogía", que el diccionario la define como:  la relación de semejanza entre cosas distintas, dicho de otra manera, la palabra "medida" en el versículo 6, describe la relación de una parte con otra o con el todo, con respecto a la magnitud, cantidad o grado, de fe. Entonces esa "medida (analogía)", es decir: magnitud, cantidad o grado de mi fe, es lo que va a determinar cuántos dones de ministerio, o cuantas de las manifestaciones del espíritu santo puedo (dunamai), podría, o podré operar.


(Hebreos11:1)  Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.


La palabra "certeza" es la palabra Griega "hupotasis",  que significa: "cimiento, o soporte", también es traducida como: "garantía y confianza". El Interlineal Griego Español dice que la fe es "una base segura" de cosas que se esperan,  es la prueba fehaciente de realidades no vistas.


La fe es como uno de esos "talentos", que Dios nos dio a todos,  pero esta fe no es ficticia, es real, y es el ingrediente principal, que hace explotar el cartucho de dinamita llamado "creencia". La fe, es como el "ingrediente secreto" en la receta de la abuela, para preparar la mejor sopa de pollo, para hacer el mejor pastel de tres leches, o para guisar el mejor platillo, de la receta tradicional de nuestros pueblos. Y ese "ingrediente secreto",  es lo que las dos mujeres y el centurión de los relatos anteriores  agregaron a su receta, "fe". Pero, ¿qué vamos a hacer nosotros con ese talento? ¿Invertir en él para aumentarlo? o ¿esconderlo debajo del colchón? Espero que no escojas esto último y sigamos mejor el ejemplo de los apóstoles, quienes le pidieron a Jesús que los ayudara a aumentar su fe, ellos invirtieron en su fe, para multiplicarla, y esa es también la voluntad de Dios para cada uno de nosotros.


(Lucas 17:5) Dijeron los apóstoles al Señor: Auméntanos la fe. {6} Entonces el Señor dijo: Si tuvierais fe como un grano de mostaza, podríais decir a este sicómoro: Desarráigate, y plántate en el mar; y os obedecería.


La respuesta de Jesús fue: "Tú, aumenta tu fe, tú cree más, tú confía en Dios". Pero  ¿cómo podemos hacer eso? Bueno, ¿recuerdan lo que la fe significa? Persuasión, convicción, credibilidad, garantía.


El texto Griego dice que es una base segura (el fundamento), de las cosas que confiadamente (con firmeza y seguridad) esperamos (las  promesas de Dios), la prueba  convincente (la garantía certificada) de que las cosas que ahora no podemos ver, son verdaderas.  Eso significa que debemos creer confiadamente lo que Dios dice en su palabra. Veamos un ejemplo bien claro.


(Romanos 4:1) ¿Qué, pues, diremos que halló Abraham, nuestro padre según la carne? {2} Porque si Abraham fue justificado por las obras, tiene de qué gloriarse, pero no para con Dios. {3} Porque ¿qué dice la Escritura? Creyó Abraham a Dios, y le fue contado por justicia.


Aquí dice que Abraham fue justificado, pero no por sus obras, sino porque le creyó a Dios. Dios le había prometido un hijo, cuando él tenía alrededor de 100 años y Sara 90.


¿Se imaginan engendrar un hijo a esa edad? Abraham sabía que a esa edad no le sería fácil, y eso sin contar también la edad de Sara, y el hecho fundamental de que fue estéril durante toda su vida. Pero vean lo que dicen los siguientes versículos.


(Romanos 4:18) El creyó en esperanza contra esperanza, para llegar a ser padre de muchas gentes, conforme a lo que se le había dicho: Así será tu descendencia. {19} Y no se debilitó en la fe al considerar su cuerpo, que estaba ya como muerto (siendo de casi cien años), o la esterilidad de la matriz de Sara. {20} Tampoco dudó, por incredulidad, de la promesa de Dios, sino que se fortaleció en fe, dando gloria a Dios, {21}  plenamente convencido de que era también poderoso para hacer todo lo que había prometido; 


El versículo 19 dice que Abraham "no se debilitó en la fe", al considerar las circunstancias de toda la evidencia física, su cuerpo, ya como muerto, por su edad y la de Sara, más la infertilidad de ella. El versículo 20 dice que no juzgó la promesa de Dios con incredulidad, la palabra "incredulidad" es la palabra Griega "apistía", que es básicamente la ausencia de fe "pistis". Sino todo lo contrario, dice que se fortaleció en fe, dando la gloria a Dios, plenamente convencido, de que Dios era lo suficientemente poderoso para cumplir su promesa. La frase "plenamente convencido" es sinónima de "fe", y así es como podemos nosotros aumentar nuestra creencia, no enfocarnos en las circunstancias, ni en nuestras limitaciones físicas o materiales, sino creer que quien nos ha prometido todas las cosas, así como a Abraham, es poderoso para hacer todo lo que nos prometió.


La fe proviene de Dios, y él nos garantiza, que hará lo que nos ha prometido, si tan solo creyéramos lo suficiente, como del tamaño de un grano de mostaza, Dios se encargará de lo demás. Aumentar nuestra fe, nos ayuda a anunciar el evangelio aún más allá de lo que pensamos.


(2 Corintios 10:15)  No nos gloriamos desmedidamente en trabajos ajenos, sino que esperamos que conforme crezca vuestra fe seremos muy engrandecidos entre vosotros, conforme a nuestra regla;  {16} y que anunciaremos el evangelio en los lugares más allá de vosotros, sin entrar en la obra de otro para gloriarnos en lo que ya estaba preparado. {17} Mas el que se gloría, gloríese en el Señor;


También nos ayuda a abundar en amor hacia los demás.


(2 Tesalonicenses  1:1)  Pablo, Silvano y Timoteo, a la iglesia de los tesalonicenses en Dios nuestro Padre y en el Señor Jesucristo:  {2} Gracia y paz a vosotros, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo. {3} Debemos siempre dar gracias a Dios por vosotros, hermanos, como es digno, por cuanto vuestra fe va creciendo, y el amor de todos y cada uno de vosotros abunda para con los demás; 


Dios también quiere que estemos cimentados en la fe, eso es lo que la palabra griega traducida como "confirmados" significa.


(1 Tesalonicenses  3:2)  y enviamos a Timoteo nuestro hermano, servidor de Dios y colaborador nuestro en el evangelio de Cristo, para confirmaros y exhortaros respecto a vuestra fe, 


El siguiente versículo en el libro de Romanos también lo reitera, agrega además que debemos exhortarnos unos a otros con respecto a la fe.


(Romanos  1:11) Porque deseo veros, para comunicaros algún don espiritual, a fin de que seáis confirmados;  {12} esto es, para ser mutuamente confortados por la fe que nos es común a vosotros y a mí. 


¿Hay una frase muy usada en Inglés que dice:"El hierro se afila con hierro", expresando que un creyente cristiano se fortalece al relacionarse con otros creyentes cristianos.


(1 Pedro 1:3) Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que según su grande misericordia nos hizo renacer para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos, {4} para una herencia incorruptible , incontaminada e inmarcesible, reservada en los cielos para vosotros, {5} que sois guardados por el poder de Dios mediante la fe, para la salvación que está preparada para ser manifestada en el tiempo postrero. {6} en lo cual os alegráis mucho, aunque ahora por un tiempo, si es necesario, estáis angustiados por muchas tentaciones: {7} que la prueba de vuestra fe, siendo mucho más preciosa que el oro que perece, aunque sea probado con fuego, sean hallados para alabanza, honra y gloria en la aparición de Jesucristo: {8} a quien amáis sin haberle visto; en quien creyendo, aunque ahora no lo veáis, os alegráis con gozo inefable y glorioso, {9} recibiendo el fin de vuestra fe, que es la salvación de vuestras almas.


Aquí  dice que la fe, produce también un gozo inefable y glorioso, y es también "la clave de nuestra salvación". Pedro dice aquí que la fe es mucho más preciosa que el oro. Entonces, ¿qué hacemos con la fe? ¿Guardarlo debajo del colchón? ¡Dios no lo quiera! Hagamos lo mismo que los apóstoles pidieron a Jesús, amentar nuestra fe, o como Abraham hizo, fortalecernos en la fe y estar más  fuertes, para que podamos consolarnos y exhortarnos unos a otros. La fe es la nitroglicerina que hace explotar ese cartucho de dinamita llamado "creencia". Es el "ingrediente secreto" en la receta de la abuela. Es la fuente de un gozo inefable y glorioso. Es la "clave de nuestra salvación". La fe mis amigos, es el "talento" que Dios le dio a cada hombre según la capacidad (dunamai) de cada uno, para que podamos operar las nueve manifestaciones del espíritu santo, y no solo uno de los dones ministerios sino tantos como se necesiten en la iglesia, para la edificación del cuerpo de Cristo!


Nuevamente, la traducción literal del texto Griego diría: "Es pues la fe (pistis), una base segura (el fundamento), de las cosas que confiadamente (con firmeza y seguridad) esperamos (las  promesas de Dios), la prueba  convincente (la garantía certificada) de que las cosas que ahora no podemos ver, son verdaderas.


¿Sabes por qué? ¡Porque el garantiza  la fe es Dios, el todo poderoso, el creador de los cielos y la tierra, el Padre de nuestro señor y salvador  Cristo Jesús!


(Hebreos 10:22) Acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre (plerophoria, plerophoria) de fe, purificados los corazones de mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua pura. {23} Mantengamos firme la profesión de nuestra fe sin vacilar; (porque fiel es el que prometió;)


Esta es la voluntad de Dios, que nos acerquemos a él en plena certidumbre de fe, sin pecado, sin vergüenza, sin culpa, sin temor . El versículo 23 básicamente dice que debemos retener con firmeza y sin dudar o sin desviarnos, de que la esperanza que profesamos es firme, porque Dios, quien nos ha prometido esa maravillosa esperanza, es fiel, y la palabra "fiel" en el texto Griego, es "pistos", que significa: Confiable, seguro, en otras palabras, ¡Debemos ser fieles, porque  Dios, el que prometió, es fiel y es confiable!


¡Dios te bendiga!


I. H. N.


J.E.R.S.

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Titulé esta enseñanza "Un talento llamado fe".  Porque quiero hablar de la fe haciendo alusión a la "parábola de los talentos", de lo cual hablaremos en la primera parte de esta enseñanza.


Después que Jesús fue bautizado por Juan, y llevado al desierto para ser tentado por el diablo, inmediatamente comenzó a predicar acerca del reino de Dios, llamado también el reino de los cielos, y el capítulo 13 del libro de Mateo, nos dice, que Jesús comenzó a hablar a la gente por medio de "parábolas".


(Mateo 13:1) Aquel día salió Jesús de la casa y se sentó junto al mar. {2} Y se le juntó mucha gente; y entrando él en la barca, se sentó, y toda la gente estaba en la playa. {3} Y les habló muchas cosas por parábolas, diciendo: He aquí, el sembrador salió a sembrar.


Es aquí donde Jesús les compartió la muy conocida "parábola del sembrador".  Aunque sus discípulos estaban intrigados y le preguntaron por qué hacía eso.


(Mateo 13:10) Entonces, acercándose los discípulos, le dijeron: ¿Por qué les hablas por parábolas? {11} El respondiendo, les dijo: Porque a vosotros os es dado (dídomi) saber los misterios del reino de los cielos; mas a ellos no les es dado (dídomi).

El reino de los cielos estaba reservado solamente para el pueblo escogido de Dios, específicamente, para aquellos que lo aceptaran y creyeran en el hijo de Dios, pero no vamos a hablar de eso ahora. 

Jesús dijo a sus discípulos que hablaba a la gente por "parábolas", porque no les era dado saber los misterios del reino de los cielos, sino solo a ellos, sus discípulos, les sería dado (dídomi). La palabra "dado", aquí,  es la palabra Griega dídomi, de la que hablaremos más adelante.


Entendamos primero, qué es una  "parábola". Traducida del Griego significa: "Similitud, comparación, o semejanza, de una narración ficticia que expresa una verdad importante o una enseñanza moral ". El diccionario de la RAE la define casi de la misma manera:  "Una narración de un suceso fingido, del que se deduce por comparación o semejanza, una  importante verdad, o una enseñanza moral". Eso es una parábola, una comparación o semejanza de una historia ficticia, no real. Muchos cristianos son engañados al hacerles creer que cada parábola que Jesús compartía era una verdad absoluta, como en la parábola del "rico y Lázaro", por ello muchos creen que cuando la gente muere se va primero a un lugar especial (el purgatorio) antes de recibir su condena, eso no es verdad.  Jesús compartió una parábola, o sea, una comparación o semejanza de una historia ficticia, no real. Lo único que es verdad en una parábola, es el principio o la enseñanza moral que se comparte. Ya que sabemos que es una "parábola",  volvamos al libro de Mateo para ver el siguiente relato, donde tenemos a Jesús nuestro Señor, haciendo una " comparación o semejanza", acerca  del reino de los cielos. Él dijo que es semejante a "un hombre que viaja a un país lejano y entrega sus bienes a sus siervos", veamos  lo que dice.


(Mateo 25:14) Porque el reino de los cielos es como un hombre que yéndose lejos, llamó a sus siervos y les entregó sus bienes. {15} A uno dio cinco talentos, y a otro dos, y a otro uno, a cada uno conforme a su capacidad; y luego se fue lejos. 


El mundo cristiano ha interpretado este relato de diversas maneras. Pero quiero que tú imagines a este hombre rico, que planeando viajar a un país extranjero, muy lejos del suyo, llamó a sus siervos, a quienes les entregó "sus bienes" como dice el versículo 14. La palabra "bienes" del griego, significa: "propiedad o posesiones", también significa "sustancia", que básicamente representa todo lo que una persona  tiene o posee. La palabra "entregó", es la palabra griega: paradídomi, que  aquí significa: "entregar, ceder, confiar". Entonces, imagina lo que este "hombre" hizo, antes de partir muy lejos; él "confió" todos sus "bienes" a sus siervos, en otras palabras: "puso a disposición" de ellos todas sus posesiones. Quiero que entiendas que no dice que se las "dio",  dice que: "les entrego sus bienes", porque "dar"  no es exactamente lo mismo que "entregar", al menos no en el Griego.


El versículo 15 dice que "dio", a cada uno de sus siervos algo específico, cinco, dos, y un talento, respectivamente. La palabra "dio" aquí, es la palabra griega dídomi , que significa: "dar, otorgar, ceder", muy parecida a la palabra "entregó" del versículo anterior  ¿verdad? La única diferencia entre estas dos palabras  Griegas es el prefijo "para" antes de la palabra "dídomi";  y "para" significa: "a la par, lado a lado, junto a".  Así, que, "entregar" (paradídomi),  está "a la par de dar", es  "junto a dar", está "lado alado con dar", pero no es exactamente lo mismo que "dar" (dídomi). Por eso dije que este hombre rico  "puso sus bienes a disposición" de sus siervos, pero no dice que se los "dio" para ellos; lo que  les "dio",  específicamente fueron "talentos". Cinco talentos al primero, dos talentos al segundo,  y un talento al tercero.  En el Antiguo Testamento, un "talento" era la unidad de medida de peso, bíblica, más  grande;  equivalente a aproximadamente 75 libras o 35 kilogramos de plata. Sin embargo, en los tiempos de Jesús, un "talento" no era una medida de peso en plata, sino el "talento" de los tiempos romanos, que equivalía a 6000 denarios  que era la moneda romana de la época, o 6000 dracmas, que era la moneda Griega.


Así que en  esta  historia ficticia, donde Jesús nuestro señor compara el reino de Dios con un hombre muy rico que sale de viaje a un país muy lejano al suyo, cada uno de sus siervos recibió una muy buena cantidad de dinero para esa época. El versículo 15 agrega,  que les dio a cada uno "conforme a su capacidad ". La palabra "capacidad" es la palabra griega "dúnamis", que en gran parte es traducida como "milagros".  El diccionario Bíblico Vine's, dice que, "fuerza", sería la traducción más exacta, aunque también significa: "poderío, o poder milagroso ". Ahora bien, dúnamis  proviene de la raíz Griega, dúnamai,  que significa: “ser capaz de hacer, o ser posible, poder de hacer, lo que podría ser. Básicamente describe el significado de  "poder", no en el sentido de fuerza o potencia, sino como la habilidad, física o moral que reside en una persona , el poder de hacer algo , la capacidad o habilidad de llevar algo a cabo”. Esta última definición de "poder" me llama mucho la atención, porque me expresa, que después que esos siervos  recibieron sus respectivos  talentos, el resultado que cada uno de estos siervos obtuviera, dependía de la capacidad individual que cada uno de ellos podía o no podía hacer, conforme a su propia posibilidad o poder, conforme a esa habilidad física o moral que residía en su interior, esa capacidad de llevar algo a cabo. Así, que, si lo viéramos a la luz de los tiempos de hoy, pudiéramos decir que el  primero invirtió su dinero en la bolsa de valores y ganó el doble. El segundo lo invirtió en tecnología y también duplicó su dinero, pero el tercero, simplemente decidió guardar su dinero debajo del colchón y no ganó absolutamente nada.


Muchos interpretan esta parábola como: "una lección de mayordomía, para que podamos manejar las tareas que el Señor nos ha encomendado". Otros piensan que: "solo es una exhortación a los discípulos de Jesús, para que usen sus habilidades dadas por Dios, en el servicio a Dios, y correr riesgos por el bien del reino de Dios, sugiriendo que (las habilidades personales tales como: ser hospitalario, familiar, saber cómo hacer que la gente se sienta cómoda, gente de negocios, maestros, músicos, etc.) son esos  "talentos" en el sentido cotidiano, que debemos incrementar,  así como la riqueza personal".


Otros, dicen que, "esta parábola impone sobre  Israel el peso de esa responsabilidad y las graves consecuencias de no entender y aplicar sus instrucciones, y que ese es también un mensaje para toda la humanidad, porque desde el tiempo de la creación de la humanidad, a cada individuo se le han confiado recursos de tiempo y riquezas materiales, y que todo lo que tenemos viene de Dios y le pertenece a Él, y somos responsables de usar esos recursos para que aumenten su valor. Que como cristianos, tenemos adicionalmente el recurso más valioso de todos: la Palabra de Dios. Si creemos, entendemos, y aplicamos su Palabra como buenos mayordomos, somos una bendición para los demás, y el valor de lo que hacemos se multiplica, y somos responsables ante el Señor por el uso de sus recursos".


Yo estoy completamente de acuerdo con esta última declaración, porque en realidad depende de cada uno de nosotros, como responsables del uso de lo que Dios nos ha dado, así como los siervos en la parábola eran responsables de los “talentos” que les fueron dados.


Ahora bien, ¿a quién se dirigía Jesús cuando narró esta "parábola"? ¡A Israel!  Jesús estaba predicando el reino de Dios, que anteriormente había sido ya rechazado por el pueblo Judío, cuando Juan el bautista predicó al pueblo acerca del reino de los cielos, antes que Jesús. Pero Israel hizo oídos sordos y rechazo  la invitación. A mí me parece que el siervo que escondió el "talento" debajo del colchón fue Israel, y por eso Jesús tuvo que morir para poder redimir a la humanidad, no sólo por la ceguera y terquedad de Israel, sino por la maldición que vino como consecuencia del pecado y la muerte, debido a la desobediencia de Adán.  El hombre rico de esta "parábola" se asemeja a Dios, el creador, el padre de nuestro señor y salvador Jesucristo. Ese ficticio hombre rico dio a sus ficticios siervos mucho dinero y puso a disposición de ellos todo su reino.


Pero, ¿qué podemos aprender de esta parábola? ¿ Porque debemos entender que nosotros no vivimos en un reino ficticio, ni creemos en un Dios ficticio, que nos da cosas de manera ficticia. Vivimos en un mundo real, creemos en un Dios real, que da y otorga cosas reales. Y entre las cosas reales, que Dios, a través de su hijo, Jesucristo, dio (dídomi) no solo a Israel, sino a todos nosotros, están los dones de ministerio que dio a la iglesia cristiana.


(Efesios  4:11)  Y él mismo constituyó (dídomi) a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, {12} a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo,


La palabra "constituyó" es la palabra Griega dídomi (dio), y aquí dice que Dios, dio (dídomi) a la iglesia, cinco dones de ministerio, con el propósito final de  "edificar el cuerpo de Cristo", del que cada uno de nosotros, los creyentes cristianos,  somos miembros en particular. Pero estos "ministerios" no son los  "talentos" de una historia ficticia, estos "ministerios" de verdad fueron dados por Dios, no ficticiamente, sino de verdad,  fueron dados a la iglesia, para la edificación del cuerpo de Cristo, y se supone que debemos hacer algo con ellos, a excepción de esconderlos debajo del colchón.


Así, que, la moraleja, o el principio que rescatamos de la parábola de los "talentos", se puede aplicar aquí.  Pero, ¿cuál es esa moraleja,  verdad importante, o principio moral que esta parábola nos enseña? ¡Que no debemos esconder las cosas que nos ha dado Dios, sino, invertir en ellas para multiplicarlas!


Recuerdas lo que mencioné anteriormente acerca de la palabra "capacidad" (dúnamis), que proviene de: dúnamai,  que significa: “ser capaz de hacer, o ser posible, poder de hacer, lo que podría ser, y que describe lo que la palabra  "poder",  expresa? No en el sentido de fuerza o potencia, sino como la habilidad, física o moral que reside en una persona , el poder , la capacidad, o la habilidad de llevar algo a cabo”. Déjame mostrarte lo que dice el texto Griego, en Mateo 25:15:


(Mateo 25:15) Y a uno dio cinco talentos, a otro dos, a otro uno, a cada uno según la (su) propia capacidad (dúnamis), y se fue de viaje.  (Interlineal Griego - Español)


El texto Griego dice que:  "dio a cada uno, según (su) propia dúnamis  (capacidad o habilidad)", o "dio a cada uno, según (la) propia dúnamis  (capacidad o habilidad).


Así que, como dije anteriormente,  la ganancia o pérdida que resultara después de recibir esos "talentos", dependía principalmente del poder, la fuerza , o la habilidad, física o moral que residía en el interior, de cada uno de esos siervos”, y esa fue la clave para que dos de esos siervos multiplicaran sus "talentos",  y el que lo escondió, simplemente perdió todo.


Ahora, con respecto a los dones de ministerio que Dios dio (dídomi) a la iglesia cristiana, debemos entender, que cada creyente nacido de nuevo con  el espíritu santo morando en su interior, tiene la habilidad, capacidad o poder, de operar uno o más de estos ministerios, cualquiera que sea la necesidad.


Pero la gran mayoría de creyentes cristianos ni siquiera saben que esos dones de ministerio están disponibles, y mucho menos saben,  que cada creyente cristiano renacido del espíritu de Dios está capacitado para operarlos, y no solamente uno de ellos, sino cuantos sean  requeridos conforme a las necesidades de la iglesia.


Y, ¿cómo podría ser eso posible? ¿Cómo puedo yo operar más de un ministerio cuando ni siquiera sé cuál es mi llamado? ¿Cómo  saber si soy un pastor, o un evangelista, o un apóstol, o un profeta, o un maestro? ¿Cuando apenas  puedo creer lo suficiente para mantenerme a flote en la Palabra de Dios?


¿Oíste eso? Dijiste, ¿creer lo suficiente? Primero, déjame informarte que nuestro llamado, es hacer la voluntad de Dios, andar en amor, y abundar en buenas obras;  pero la función, o ministerio que tú y yo podemos, pudiéramos, o podríamos ejercer, depende de lo que acabas de expresar, ¡creer lo suficiente! Jesús dijo a sus discípulos en el evangelio de Lucas, que si tan solo tuvieran fe del tamaño de un grano de mostaza desarraigarían árboles y los plantarían en el mar y obedecerían. En el evangelio de Mateo les dijo que si hubiesen tenido fe del tamaño de un grano de mostaza removerían montes y nada les sería imposible, lo que significa que algunos de ellos creían, si, pero no tenían fe, porque es la fe, lo que activa nuestra creencia.


¡Tenemos que creer, más que lo que hemos creído hasta ahora, para operar cualquiera de estos  ministerios, ellos están ahí, pero tenemos que creer más que tan solo para mantenernos a flote en la Palabra de Dios! Es exactamente lo mismo que con la operación de las nueve manifestaciones del espíritu santo, ¿cuántas de ellas podemos operar? ¡La Biblia dice que podemos operarlas todas! ¿Se ha desarrollado tu creencia lo suficiente para hacer eso? ¡Bueno, eso también depende del  dúnamis,  poder, fuerza, o  habilidad de cada creyente cristiano, hombre o mujer!


La creencia es un ingrediente muy importante dentro de la fórmula cristiana para llevar a cabo las cosas que Dios quiere que realicemos, y en la segunda parte de esta enseñanza me enfocaré más en ella.


En resume, vimos que cuando Jesús comenzó a predicar el reino de Dios, al pueblo de Israel, habló a la gente por parábolas, y explicó a sus discípulos, porque hacía eso, y a quién estaban reservados los misterios acerca del reino de los cielos. Vimos que una "parábola" es: "una narración ficticias que se compara o se asemeja  a otra, expresando una importante verdad. Vimos que en la parábola de los talentos, el hombre rico se asemeja a Dios, el creador, el padre de nuestro señor y salvador Jesucristo, quien como un hombre rico, dio, a sus ficticios siervos mucho dinero, conforme a la capacidad individual de cada uno de ellos, y puso también a disposición de ellos todo su reino.  Vimos que la ganancia o pérdida resultante, después de recibir esos "talentos", dependía principalmente del dúnamis, el poder, la fuerza , la capacidad o habilidad, física o moral que residía en el interior, de cada uno de esos siervos”, y que la moraleja, la importante verdad o principio moral que aprendimos de esta parábola es:  Que debemos invertir en las cosas que Dios nos da para aumentarlas, y nunca esconderlas.


Vimos que Dios "dio" (dídomi) a la iglesia cristiana, no ficticiamente, sino en realidad, cinco dones de ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, y que todo creyente cristiano renacido del espíritu de Dios, está capacitado para operar no solo uno, sino todos los dones de ministerio, dependiendo de las necesidades de la iglesia, así como también la habilidad de operar las nueve manifestaciones del don del espíritu santo.


Y finalmente, mencioné, que la creencia, es un ingrediente muy importante dentro de la fórmula cristiana, para llevar a cabo las cosas que Dios nos dice que podemos y debemos hacer, y que la fe es lo que nos ayuda a aumentar nuestra creencia, de lo cual hablaremos en la segunda parte de esta enseñanza, hasta entonces. 


¡Dios los bendiga!


E. S. N.


J.E.R.S.


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