La fuente principal de información de este blog es La Biblia. Todas las enseñanzas compartidas aquí, son y serán principalmente basadas en la Biblia Reyna Valera Versión de 1960

Seguramente has escuchado alguna vez la frase: “todos los caminos llevan a Roma” o alguna versión similar a ella. Eso pudiera ser verdad, pero déjame mostrarte y compartirte lo que realmente es una verdad absoluta.


(Juan 14:1) No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí. {2} En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros. {3} Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis. {4} Y sabéis a dónde voy, y sabéis el camino. {5} Le dijo Tomás: Señor, no sabemos a dónde vas; ¿cómo, pues, podemos saber el camino? {6} Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.


¿Qué quiso decir Jesús cuando dijo: "Yo soy el camino"? Seguramente tú ya  lo sabes, pero hice un pequeño estudio de la palabra "camino", para complementar un poco más eso que ya sabes.


Hay ocho diferentes palabras griegas traducidas como "camino", pero la palabra griega usada aquí es la palabra hodos; que significa: carretera o vía; (como un gran camino que lleva de un lugar a otro, especialmente una con superficie preparada para el tránsito de vehículos) también significa: ruta; (un  curso tomado para llegar de un punto de partida hasta un destino). Significa también: jornada; que es el acto de viajar de un lugar a otro. También significa: modo, medio, o manera  (que es la forma  en que se produce una experiencia, se expresa o se hace algo para lograr una meta determinada, ).


Veamos  un par de versículos con algunos de estos significados para tratar de ilustrar lo que Jesús quiso decir realmente cuando dijo: "Yo soy el camino…"


(Hechos 8:26) Un ángel del Señor habló a Felipe, diciendo: Levántate y ve hacia el sur, por el camino que desciende de Jerusalén a Gaza, el cual es desierto. 


(Hechos 9:17)  Fue entonces Ananías y entró en la casa, y poniendo sobre él las manos, dijo: Hermano Saulo, el Señor Jesús, que se te apareció en el camino por donde venías, me ha enviado para que recibas la vista y seas lleno del Espíritu Santo. 


En estos dos versículos podemos entender claramente el significado de hodos; como una carretera, un camino,  o vía; ya sea una superficie preparada para el tránsito de vehículos o una ruta para llegar de un punto de partida hasta un determinado destino. Veamos un par de versículos que muestran hodos como un modo o un medio para lograr algo.


Un claro ejemplo de esto, es lo que la última parte de Juan 14:6 expresa.


(Juan 14:6) Jesús le dijo: Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.


El único medio o la única manera, para llegar al Padre, es a través, o por medio de Jesucristo, y así también lo indica el siguiente versículo:


(Hechos 16:16) Aconteció que mientras íbamos a la oración, nos salió al encuentro una muchacha que tenía espíritu de adivinación, la cual daba gran ganancia a sus amos, adivinando. {17} Esta, siguiendo a Pablo y a nosotros, daba voces, diciendo: Estos hombres son siervos del Dios Altísimo, quienes os anuncian el camino de salvación. 


Esta mujer poseída por un espíritu de adivinación, prácticamente gritaba, declarando la verdad, que Pablo y Silas, anunciaban la única manera o medio de salvación disponible a la humanidad, ¡Jesucristo!


En resumidas cuentas, la palabra griega hodos, traducida como “camino”, puede usarse en una variedad de significados; un camino, tan amplio como una avenida, o tan estrecho como una vereda; una ruta, o una  jornada. También, un modo, forma o manera de experimentar algo;  o un medio para lograr, u obtener algo específico, en este caso, ¡la salvación!.


Jesucristo es todo eso, porque cuando dijo “…yo soy el camino”, dejo en claro que no es solo un camino, sino, el único camino, la única ruta, el único modo,  la única manera de llegar al Padre.


Pero, déjame ahora mostrarte otro sentido en que esta palabra griega hodos  es usada.


¿Recuerdas cuando Pablo decidió ir a Jerusalén?


(Hechos 20:22) Ahora, he aquí, ligado yo en espíritu, voy a Jerusalén, sin saber lo que allá me ha de acontecer;  {23} salvo que el Espíritu Santo por todas las ciudades me da testimonio, diciendo que me esperan prisiones y tribulaciones


¿Por qué dice Pablo que no sabe lo que le habrá de acontecer en Jerusalén, cuando Dios mismo, por medio del espíritu santo le dice que le esperan prisiones y tribulaciones? ¿Y cuando no solo se lo dice a él, se lo reitera a lo largo de su travesía, por medio de diversos hermanos en la fe?


(Hechos 20:24)}  Pero de ninguna cosa hago caso, ni estimo preciosa mi vida para mí mismo, con tal que acabe mi carrera con gozo, y el ministerio que recibí del Señor Jesús, para dar testimonio del evangelio de la gracia de Dios. 


Pablo estaba más interesado en llevar a cabo su deseo de ir a Jerusalén, que en hacer caso a lo que Dios le decía, y creo que todos sabemos lo que sucedió ¿verdad? Pablo fue capturado y tuvo que defenderse de acusaciones falsas. Su primera defensa la hizo frente al tribuno de los centuriones que lo rescató de sus acusadores que casi lo matan.


(Hechos 22:1) Varones hermanos y padres, oíd ahora mi defensa ante vosotros. {2} Y al oír que les hablaba en lengua hebrea, guardaron más silencio. Y él les dijo:  {3} Yo de cierto soy judío, nacido en Tarso de Cilicia, pero criado en esta ciudad, instruido a los pies de Gamaliel, estrictamente conforme a la ley de nuestros padres, celoso de Dios, como hoy lo sois todos vosotros.  {4} Perseguía yo este Camino  (movimiento) hasta la muerte, prendiendo y entregando en cárceles a hombres y mujeres; {5} como el sumo sacerdote también me es testigo, y todos los ancianos, de quienes también recibí cartas para los hermanos, y fui a Damasco para traer presos a Jerusalén también a los que estuviesen allí, para que fuesen castigados. 


Aquí Pablo habla de "este camino" como si se tratara de un "movimiento", algo que tenía que ser extinguido,  o eliminado.


Después, Pablo tuvo que defenderse frente al gobernador Festo, donde habló de "este camino" como una "nueva doctrina".


(Hechos 24:10) Entonces Pablo, después de que el gobernador había hecho señas a él hablar, respondió: Porque sé que has sido de muchos años gobernador de esta nación, que hago la respuesta más alegre para mí: {11} Porque tú puedes entender que no hace más de doce días que subí a Jerusalén para adorar. {12} Y ni me hallaron en el templo disputando con ninguno, ni haciendo concurso de multitud, ni en sinagogas, ni en la ciudad: {13} Ni te pueden probar las cosas de que ahora me acusan. {14} Pero esto te confieso, que según el Camino (doctrina) que ellos llaman herejía, así sirvo al Dios de mis padres, creyendo todas las cosas que están escritas en la ley y en los profetas:


Aquí Pablo habla de "el camino" como una "nueva doctrina", como enseñanzas heréticas que trataba de eliminar y en las que ahora, él confiesa  creer.


Después, Pablo se presentó delante del rey Agripa,


(Hechos 25:13) Pasados algunos días, el rey Agripa y Berenice vinieron a Cesarea para saludar a Festo. 


(Hechos 25:22) Entonces Agripa dijo a Festo: Yo también quisiera oír a ese hombre. Y él le dijo: Mañana le oirás. 


(Hechos 26:1)  Entonces Agripa dijo a Pablo: Se te permite hablar por ti mismo. Pablo entonces, extendiendo la mano, comenzó así su defensa:  {2} Me tengo por dichoso, oh rey Agripa, de que haya de defenderme hoy delante de ti de todas las cosas de que soy acusado por los judíos.  {3} Mayormente porque tú conoces todas las costumbres y cuestiones que hay entre los judíos; por lo cual te ruego que me oigas con paciencia. {4} Mi vida, pues, desde mi juventud, la cual desde el principio pasé en mi nación, en Jerusalén, la conocen todos los judíos;  {5} los cuales también saben que yo desde el principio, si quieren testificarlo, conforme a la más rigurosa secta de nuestra religión, viví fariseo. {6} Y ahora, por la esperanza de la promesa que hizo Dios a nuestros padres soy llamado a juicio; 


En los versículos 4 y 5, Pablo menciona que desde el principio, todos los judíos conocían su antigua manera de vivir y su antigua religión.


(Hechos 26:9) Yo ciertamente había creído mi deber hacer muchas cosas contra el nombre de Jesús de Nazaret;  {10} lo cual también hice en Jerusalén. Yo encerré en cárceles a muchos de los santos, habiendo recibido poderes de los principales sacerdotes; y cuando los mataron, yo di mi voto. {11} Y muchas veces, castigándolos en todas las sinagogas, los forcé a blasfemar; y enfurecido sobremanera contra ellos, los perseguí hasta en las ciudades extranjeras. 


Pablo dice que consideró su deber hacer hasta lo imposible contra el nombre de Jesús de Nazaret, y describe "ese camino", como “un grupo de personas” a quienes él persiguió, castigó y asesinó.


(Hechos 26:12) Ocupado en esto, iba yo a Damasco con poderes y en comisión de los principales sacerdotes, {13} cuando a mediodía, oh rey, yendo por el camino, vi una luz del cielo que sobrepasaba el resplandor del sol, la cual me rodeó a mí y a los que iban conmigo.  {14} Y habiendo caído todos nosotros en tierra, oí una voz que me hablaba, y decía en lengua hebrea: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? Dura cosa te es dar coces contra el aguijón. {15} Yo entonces dije: ¿Quién eres, Señor? Y el Señor dijo: Yo soy Jesús, a quien tú persigues. {16} Pero levántate, y ponte sobre tus pies; porque para esto he aparecido a ti, para ponerte por ministro y testigo de las cosas que has visto, y de aquellas en que me apareceré a ti, {17} librándote de tu pueblo, y de los gentiles, a quienes ahora te envío, {18} para que abras sus ojos, para que se conviertan de las tinieblas a la luz, y de la potestad de Satanás a Dios; para que reciban, por la fe que es en mí, perdón de pecados y herencia entre los santificados. {19} Por lo cual, oh rey Agripa, no fui rebelde a la visión celestial, {20} sino que anuncié primeramente a los que están en Damasco, y Jerusalén, y por toda la tierra de Judea, y a los gentiles, que se arrepintiesen y se convirtiesen a Dios, haciendo obras dignas de arrepentimiento. {21} Por causa de esto los judíos, prendiéndome en el templo, intentaron matarme. 


En el versículo 15, el Señor mismo le dijo a Saúl que él era “ese camino” que Saúl perseguía.


(Hechos 26:22) Pero habiendo obtenido auxilio de Dios, persevero hasta el día de hoy, dando testimonio a pequeños y a grandes, no diciendo nada fuera de las cosas que los profetas y Moisés dijeron que habían de suceder: {23} Que el Cristo había de padecer, y ser el primero de la resurrección de los muertos, para anunciar luz al pueblo y a los gentiles. {24} Diciendo él estas cosas en su defensa, Festo a gran voz dijo: Estás loco, Pablo; las muchas letras te vuelven loco. {25} Mas él dijo: No estoy loco, excelentísimo Festo, sino que hablo palabras de verdad y de cordura. {26} Pues el rey sabe estas cosas, delante de quien también hablo con toda confianza. Porque no pienso que ignora nada de esto; pues no se ha hecho esto en algún rincón. {27} ¿Crees, oh rey Agripa, a los profetas? Yo sé que crees. {28} Entonces Agripa dijo a Pablo: Por poco me persuades a ser cristiano. {29} Y Pablo dijo: ¡Quisiera Dios que por poco o por mucho, no solamente tú, sino también todos los que hoy me oyen, fueseis hechos tales cual yo soy, excepto estas cadenas! 


La palabra "camino" en todos estos versículos, básicamente, describen "un movimiento"; "una doctrina"; "una manera de creer"; "una forma de vida". Se refiere a Jesús de Nazaret, nuestro Señor y Salvador, pero también se refiere a los cristianos. ¡Eso somos nosotros ahora!


(Juan 14:1) No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí. {2} En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros. {3} Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis. {4} Y sabéis a dónde voy, y sabéis el camino. {5} Le dijo Tomás: Señor, no sabemos a dónde vas; ¿cómo, pues, podemos saber el camino? {6} Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.


Sé que has escuchado alguna vez la frase que dice: “todos los caminos llevan a Roma”.  Quizás sea verdad, pero Roma no es el centro del mundo, y aunque lo fuera, los caminos que llevan a Roma no te dan la salvación ni te llevan al Padre.


¿Qué quiso decir Jesús cuando dijo: "Yo soy el camino"? Que a diferencia de Roma, a donde  pudieras  llegar por todos los caminos; para llegar al Padre no hay mil caminos, ni ninguna otra manera, modo,  método, acto, o medio, para llegar al Padre si no es por él.


Jesucristo, como el “camino”, no está presente para predicar, y declarar la Palabra de Dios al mundo hoy. Pero nosotros, los cristianos, estamos presentes, y podemos predicar la Palabra de Dios y declarar al mundo que todo el que confiese al hijo de Dios como señor y crea en su corazón que Dios le levantó de entre los muertos será salvo, y vendrá a formar parte de la familia de Dios.


(2 Corintios 5:17) De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas. {18} Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación; {19} que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados, y nos encargó a nosotros la palabra de la reconciliación. {20} Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio de nosotros; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios. 


Se nos ha encargado el ministerio de la reconciliación, ya sea trayendo de vuelta a cristianos alejados de Dios y su Palabra por cualquier motivo, o convirtiendo incrédulos a la Palabra de Dios.


(2 Corintios 3:1) ¿Comenzamos otra vez a recomendarnos a nosotros mismos? ¿O tenemos necesidad, como algunos, de cartas de recomendación para vosotros, o de recomendación de vosotros?  {2} Nuestras cartas sois vosotros, escritas en nuestros corazones, conocidas y leídas por todos los hombres; {3} siendo manifiesto que sois carta de Cristo expedida por nosotros, escrita no con tinta, sino con el Espíritu del Dios vivo; no en tablas de piedra, sino en tablas de carne del corazón. {4} Y tal confianza tenemos mediante Cristo para con Dios; {5} no que seamos competentes por nosotros mismos para pensar algo como de nosotros mismos, sino que nuestra competencia proviene de Dios, {6} el cual asimismo nos hizo ministros competentes de un nuevo pacto, no de la letra, sino del espíritu; porque la letra mata, mas el espíritu vivifica.


Eso es lo que la Palabra de Dios dice de nosotros, que somos ministros competentes de un nuevo pacto, el del espíritu, y cuando la gente ve nuestra forma de ser, nuestra conducta, y  nuestro estilo de vida, siempre preguntan por qué es que somos diferentes.


Por lo tanto, debemos continuar, como Pablo dijo, dando testimonio a pequeños y a grandes de la maravillosa liberación de Dios que está disponible hoy, para que abran sus ojos y se conviertan de las tinieblas a la luz, y  de la potestad de Satanás a Dios, para que reciban por la fe en Jesucristo el perdón de pecados y herencia entre los santificados.


(1 Pedro 3:13 ¿Y quién es aquel que os podrá hacer daño, si vosotros seguís el bien?  {14} Mas también si alguna cosa padecéis por causa de la justicia, bienaventurados sois. Por tanto, no os amedrentéis por temor de ellos, ni os conturbéis, {15} sino santificad a Dios el Señor en vuestros corazones, y estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros;  {16} teniendo buena conciencia, para que en lo que murmuran de vosotros como de malhechores, sean avergonzados los que calumnian vuestra buena conducta en Cristo.


Debemos enseñar a Cristo, y el poder de su resurrección, compartir acerca de la esperanza que mora en nuestro interior, del amor, del poder y  de la gracia de Dios, nuestro Padre celestial hasta lo último de la tierra. Hoy  nosotros somos no únicamente voceros de ese hodos. Nosotros somos ahora ese movimiento; tenemos la doctrina, la creencia, la forma de vida. Tenemos Cristo en nosotros, la esperanza de gloria, y somos ministros competentes de ese ministerio de reconciliación, para mostrar a otros ese camino, esa ruta, esa manera o medio para ganar la salvación e ir al Padre!


¡Dios te bendiga!


I.H.N.


J.E.R.S.

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1 Corintios 15:52 ha sido un versículo de gran controversia, y se ha citado para describir la segunda venida de nuestro Señor y salvador Jesucristo por sus santos en nuestra reunión con él, pero también se ha utilizado para describir su venida como Señor de Señores y Rey de Reyes. Este estudio tiene la intención de aclarar a qué se refiere realmente este versículo.


(1 Corintios 15:52) en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados.


 "Un momento" es un período de tiempo relativamente breve, " un instante". En la Biblia, esta frase  ocurre 19 veces en el Antiguo Testamento, 1 vez en los Evangelios y 2 veces en las Epístolas; 22 veces en total en 22 versículos diferentes. Veamos la primera vez que esta frase se usa en la Biblia:


(Éxodo 33:5) Porque Jehová había dicho a Moisés: Di a los hijos de Israel: Vosotros sois pueblo de dura cerviz; en un momento subiré en medio de ti, y te consumiré. Quítate, pues, ahora tus atavíos, para que yo sepa lo que te he de hacer.


Esta es la primera vez que se utiliza la frase "en un momento". Dios le dijo a Israel que él subiría en medio de ellos y los consumiría "en un momento". La palabra hebrea "regá ", significa: "un espacio de tiempo muy corto, un instante, un abrir y cerrar de ojos". Esta última definición es lo que la frase " un momento", bíblicamente significa. Dios puede hacer cosas instantáneamente, en un abrir y cerrar de ojos, y advirtió a Israel que si continuaban siendo un pueblo obstinado, antagonista y contradictorio, los destruiría. Dios hizo esa advertencia al pueblo Judío más de una vez usando esta palabra hebrea "regá".


En el evangelio de Lucas, la frase "en un momento", es traducida de la palabra griega "stigmé" que también significa: instante, momento, un momento específico de tiempo.


(Lucas 4:5) Y el diablo, llevándolo a un monte alto, le mostró todos los reinos del mundo en un momento de tiempo.


Aquí, "en un momento de tiempo" no se usa en referencia a prontitud, o con el significado de algo que se hace instantáneamente. En  Lucas 4:5 es usado como una metáfora de "un momento", y cuando "stigmé" es combinado con "crónos" que significa: "tiempo"; básicamente se refiere a un punto específico de tiempo, como literalmente lo dice el versículo 5, "en un momento de tiempo".


En las Epístolas es usada dos veces; en 1 Corintios 15:52, y en 2 Corintios 4:17. Veamos primero este última referencia.


(2 Corintios 4:17) Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria;


El diccionario Bíblico "Vine's", y el Sr. E. W. Bullinger, así como el interlineal Griego - Español, coinciden que la palabra griega para "momento" es "parautíka", equivalente de parauta que significa: inmediatamente. Pero mientras el Sr. Bullinger dice que la palabra "momentáneamente" se refiere literalmente a la  momentánea ligereza de nuestras aflicciones; "Vine's" explica que aunque 2 Corintios 4:17 también se refiere a algo momentáneo, el significado, sin embargo, no es simplemente la breve duración, sino lo que está presente con nosotros ahora o inmediato que son las tribulaciones. Agrega además que el prefijo Griego  (para, que significa: a la par, con, en contra) pone esas tribulaciones en contraste con la gloria futura; la cláusula es, literalmente: "la ligereza presente de esas cargas, o  tribulaciones". Así que, mientras Bullinger se enfoca en la "momentánea" duración de las aflicciones. "Vine's" enfatiza la mera ligereza de tales aflicciones o cargas inmediatas, en contraste con la gloria venidera.  De cualquier manera ambos concuerdan que por seguro, vamos a enfrentar aflicciones o cargas  a lo largo de nuestras vidas, pero pasarán, no son para siempre, son ligeras, y comparadas con el peso de la gloria venidera, van a ser, solo "momentáneas".


Veamos ahora nuestro versículo a estudiar:


(1 Corintios. 15:52) en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados.


La palabra griega traducida como "momento" aquí es "átomos" que significa: algo que no puede ser cortado, o dividido.  Pero la frase "en un abrir y cerrar de ojos" nos da una idea de la cantidad de tiempo que dura un átomo. La palabra griega "átomos" es equivalente a la palabra hebrea "regá" que significa: "un abrir y cerrar de ojos", y un abrir y cerrar de ojos toma de 300 a 400 milisegundos. Dado que hay 1000 milisegundos en cada segundo, un abrir y cerrar de ojos toma alrededor de 1/3 de segundo. Comparado con el lapso de tiempo de un segundo completo, un abrir y cerrar de ojos es una eternidad.


1 Corintios 15:52 dice, que en un tercio de segundo los muertos serán resucitados, y nosotros seremos transformados. Primeramente tenemos que entender que está hablando de los muertos en Cristo, no de todos los muertos en general. Ahora, aquí se está refiriendo a la velocidad, a "un instante"; no a un  punto específico de tiempo como "stigmé" sugiere, o a las inmediatas tribulaciones que afrontaremos a lo largo de la vida como "parautiká" lo indica. Si volvemos al versículo uno, podemos ver que todo este capítulo trata sobre el tema de la resurrección.


(1 Corintios 15:1) Además os declaro, hermanos, el evangelio que os he predicado, el cual también recibisteis, en el cual también perseveráis; {2} por el cual asimismo, si retenéis la palabra que os he predicado, sois salvos, si no creísteis en vano. {3} Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; {4} y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras;


El versículo 4 comienza el tema de la resurrección y continúa a través de los siguientes versículos:


(1 Corintios 15:12) Pero si se predica (proclama o publica) de Cristo que resucitó de los muertos, ¿cómo dicen algunos entre vosotros que no hay resurrección de muertos? (Obviamente algunos no creyeron en la resurrección de Jesucristo) {13} Porque si no hay resurrección de muertos, tampoco Cristo resucitó. {14} Y si Cristo no resucitó, vana es entonces nuestra predicación, vana es también vuestra fe. {15} Y somos hallados falsos testigos de Dios; porque hemos testificado de Dios que él resucitó a Cristo, al cual no resucitó, si en verdad los muertos no resucitan. {16} Porque si los muertos no resucitan, tampoco Cristo resucitó; {17} y si Cristo no resucitó, vuestra fe es vana; aún estáis en vuestros pecados. {18} Entonces también los que durmieron en Cristo perecieron. {19} Si en esta vida solamente esperamos en Cristo, somos los más dignos de conmiseración de todos los hombres.


Vayamos al versículo 20.


(1 Corintios 15:20) Mas ahora (con énfasis) (La Biblia Lamsa dice: ¡Ahora sabemos!  Cristo ha resucitado de los muertos; primicias de los que durmieron es hecho. {21} Porque por cuanto la muerte entró por un hombre, también por un hombre la resurrección de los muertos. {22} Porque así como en Adán todos mueren, también en Cristo todos serán vivificados. {23} Pero cada uno en su debido orden: Cristo, las primicias; luego los que son de Cristo, en su venida.


La palabra "primicias" se refiere a Jesucristo como el primer hombre resucitado con un cuerpo transformado o espiritual, capaz de atravesar muros, inmortal, incorruptible y capaz de ascender al cielo.


La palabra "luego" se refiere a todos los creyentes nacidos de nuevo que serán resucitados si están muertos, o serán transformados si todavía están vivos en el momento del "retorno" de nuestro señor y salvador Jesucristo. La palabra "venida" se refiere a la gran reunión, porque está relacionada con todo lo que Pablo acaba de decir, acerca de que Jesús es las primicias y "luego" los que van a ser resucitados y transformados después de él. No creo que Pablo esté hablando de la "venida" cuando nuestro señor regresará como señor de señores y rey ​​de reyes, ¿porqué lo digo?


(2 Tesalonicenses 2:1) Pero con respecto a la venida de nuestro Señor Jesucristo, y nuestra reunión con él, os rogamos, hermanos {2} que no os dejéis mover fácilmente de vuestro modo de pensar, ni os conturbéis, ni por espíritu, ni por palabra, ni por carta como si fuera nuestra, en el sentido de que el día del Señor está cerca.


La mayoría de las versiones coinciden en que el texto griego dice: "el día del Señor", refiriéndose a ese terrible día del señor ". Esa es la razón de la advertencia de Pablo acerca de no ser engañados.


(2 Tesalonicenses2:3) Nadie os engañe en ninguna manera; porque no vendrá sin que antes venga la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición,


Entonces, cuando Pablo les está hablando a los Corintios sobre la "venida" de nuestro Señor Jesucristo, en 1 Corintios 15:23, se está refiriendo a nuestra reunión con él. Luego, después de que eso suceda, vendrán los eventos del fin. Volvamos a 1 Corintios 15.


(1 Corintios 15:24)  Luego el fin, cuando entregue el reino al Dios y Padre, cuando haya suprimido todo dominio, toda autoridad y potencia. {25} Porque preciso es que él reine hasta que haya puesto a todos sus enemigos debajo de sus pies. {26} Y el postrer enemigo que será destruido es la muerte. {27} Porque todas las cosas las sujetó debajo de sus pies. Y cuando dice que todas las cosas han sido sujetadas a él, claramente se exceptúa aquel que sujetó a él todas las cosas. {28} Pero luego que todas las cosas le estén sujetas, entonces también el Hijo mismo se sujetará al que le sujetó a él todas las cosas, para que Dios sea todo en todos. {29} De otro modo, ¿qué harán los que se bautizan por los muertos, si en ninguna manera los muertos resucitan? ¿Por qué, pues, se bautizan por los muertos? {30} ¿Y por qué nosotros peligramos a toda hora? {31} Os aseguro, hermanos, por la gloria que de vosotros tengo en nuestro Señor Jesucristo, que cada día muero. {32} Si como hombre batallé en Éfeso contra fieras, ¿qué me aprovecha? Si los muertos no resucitan, comamos y bebamos, porque mañana moriremos. {33} No erréis; las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres. {34} Velad debidamente, y no pequéis; porque algunos no conocen a Dios; para vergüenza vuestra lo digo.


Pablo advirtió no solo a los Corintios sino a toda la Iglesia de Dios, a que no se dejaran engañar. La frase "buenas costumbres" se refiere a la manera de vivir. Pablo no solo se preocupaba por el estilo de vida de los Corintios, sino también por el conocimiento o la comprensión de la palabra de Dios, algo que muchos no entendían, y por lo que muchos de ellos estaban haciendo las cosas de manera incorrecta.


En el Interlineal Griego - Español el versículo 34 dice: "Volved a la sensatez, como es justo ". Básicamente Pablo les reclamó su falta de sensatez o sensibilidad al respecto de Dios y su Palabra. Algunos de estos hombres no tenían sentido ni sensibilidad hacia la Palabra de Dios, por eso Pablo también les dijo "para vergüenza vuestra lo digo". En otras palabras, "debería darles vergüenza a aquellos que no conocen a Dios".  Y continuó enseñando y explicando acerca de la resurrección.


(1 Corintios 15:35) Pero dirá alguno: ¿Cómo resucitarán los muertos? ¿Con qué cuerpo vendrán? {36} Necio, lo que tú siembras no se vivifica, si no muere antes. {37} Y lo que siembras no es el cuerpo que ha de salir, sino el grano desnudo, ya sea de trigo o de otro grano {38} pero Dios le da el cuerpo como él quiso, y a cada semilla su propio cuerpo. {39} No toda carne es la misma carne, sino que una carne es la de los hombres, otra carne la de las bestias, otra la de los peces, y otra la de las aves. {40} Y hay cuerpos celestiales, y cuerpos terrenales; pero una es la gloria de los celestiales, y otra la de los terrenales. {41} Una es la gloria del sol, otra la gloria de la luna, y otra la gloria de las estrellas, pues una estrella es  diferente de otra en gloria. {42 }Así también es la resurrección de los muertos. Se siembra en corrupción, resucitará en incorrupción. {4}3 Se siembra en deshonra, resucitará en gloria; se siembra en debilidad, resucitará en poder. {44} Se siembra cuerpo animal, resucitará cuerpo espiritual. Hay cuerpo animal, y hay cuerpo espiritual.


Podemos ver aquí que Pablo continúa hablando de la resurrección, y como leeremos en los siguientes versículos, habla también de la comparación y la diferencia entre el primer hombre Adán, siendo un hombre terrenal, y el postrer Adán, refiriéndose a Jesús, el señor del cielo.


(1 Corintios 15:45) Así también está escrito: Fue hecho el primer hombre Adán alma viviente; el postrer Adán, espíritu vivificante. {46} Mas lo espiritual no es primero, sino lo animal; luego lo espiritual. {47} El primer hombre es de la tierra, terrenal; el segundo hombre, que es el Señor, es del cielo.  {48} Cual el terrenal, tales también los terrenales; y cual el celestial, tales también los celestiales.  {49} Y así como hemos traído la imagen del terrenal, traeremos también la imagen del celestial.  {50} Pero esto digo, hermanos: que la carne y la sangre no pueden heredar el reino de Dios, ni la corrupción hereda la incorrupción.


Pablo aclara la diferencia entre lo terrenal y lo espiritual, el versículo 50 explica que la carne y la sangre no pueden heredar el reino de Dios, ni la corrupción hereda la incorrupción.


(1 Corintios 15:51) He aquí, os digo un misterio: No todos dormiremos; pero todos seremos transformados,


Un" misterio" es un secreto, en este caso; una verdad que uno solo puede conocer por revelación y no puede a veces ser comprendido completamente. Pero el misterio revelado aquí es que: "No todos dormiremos, pero todos seremos transformados". Anteriormente, Pablo estaba enseñando acerca de cómo son resucitados los muertos, explicó acerca del grano, las semillas, la carne, y las diferentes glorias. Mencionó que la carne y la sangre no pueden heredar el reino de Dios y, por lo tanto, enseña que todos seremos transformados. No dice exactamente cuándo, esa transformación vaya a suceder, pero da algunas pistas sobre cómo y qué va a suceder.


(1 Corintios 15:52) en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados. {53} Porque es necesario que esto corruptible se vista de incorrupción, y esto mortal se vista de inmortalidad {54} Y cuando esto corruptible se haya vestido de incorrupción, y esto mortal se haya vestido de inmortalidad, entonces se cumplirá la palabra que está escrita: Sorbida es la muerte en victoria.


Dice que "en un momento" los muertos serán resucitados incorruptibles, y los que aún vivimos seremos transformados. Entonces, cuando todo esto suceda, la corrupción se convertirá en incorrupción, y lo mortal se convertirá en inmortalidad. Entonces, entonces, y solo entonces, en ese mismo momento, ni antes, ni después, ¡entonces! La muerte será sorbida en la victoria. Esta última parte del versículo 54 da un clave muy importante, porque dice que aquellos que serán resucitados de entre los muertos y aquellos cuyos cuerpos serán cambiados o transformados tendrán vida eterna. Esto no significa que la gente ya no morirá, significa que aquellos que estarán en la reunión con él, la victoria sobre la muerte ya  les fue dada a través de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. Así, que, los versículos 51 al 55 están hablando de nuestra reunión con él, no de la venida de Jesucristo como Señor de señores y rey ​​de reyes, cuando vendrá a la tierra para hacer la guerra contra el enemigo. El versículo 52 también menciona que antes de que eso suceda, sonará "la última trompeta". La trompeta es un símbolo de considerable importancia en el Antiguo y el Nuevo Testamento. En general, puede significar una alarma de guerra, un llamado a reunirse o un comando para marchar.


El diccionario "Vine's" dice que la frase "la última trompeta" es una alusión militar, familiar para los lectores griegos, y no tiene conexión con Apocalipsis 8:6 al 11:15; donde 7 ángeles van a tocar 7 trompetas; "Vine's" también dice que hay una posible alusión a Números. 10: 2-6 con referencia al mismo evento que se menciona en 1 Tesalonicenses 4:16 que leeremos adelante.


La frase "trompeta de Dios" sugiere el significado de "una trompeta como la que se usa en el servicio de Dios). vayamos ahora a 1 Tesalonicenses 4.


(1 Tesalonicenses 4:13) Tampoco queremos, hermanos, que ignoréis acerca de los que duermen, para que no os entristezcáis como los otros que no tienen esperanza. {14} Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con Jesús a los que durmieron en él. {15} Por lo cual os decimos esto en palabra del Señor: que nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, no precederemos a los que durmieron.  {16} Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. {17}  Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor. {18} Por tanto, alentaos los unos a los otros con estas palabras.


¡Primero, lo primero!  Dios no quiere que seamos ignorantes, quiere que sepamos, que nuestro señor y salvador Jesucristo mismo descenderá del cielo, "¡...con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios!" ¡Entonces, entonces, y solo entonces, los muertos en Cristo resucitarán primero, luego nosotros, si es que aún vivimos a la venida de nuestro señor y salvador Cristo Jesús!


(1 Tesalonicenses 4:17)  Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor. {18} Por tanto, alentaos los unos a los otros con estas palabras.


Así es como debemos alentarnos, no con temor de ser juzgados para castigo, veamos otros versículos alusivos a lo mismo.


(Filipenses 1:9) Y esto pido en oración, que vuestro amor abunde aun más y más en ciencia y en todo conocimiento, {10} para que aprobéis lo mejor, a fin de que seáis sinceros e irreprensibles para el día de Cristo, {11} llenos de frutos de justicia que son por medio de Jesucristo, para gloria y alabanza de Dios.


(Filipenses 2:14) Haced todo sin murmuraciones y contiendas, {15} para que seáis irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin mancha en medio de una generación maligna y perversa, en medio de la cual resplandecéis como luminares en el mundo; {16} asidos de la palabra de vida, para que en el día de Cristo yo pueda gloriarme de que no he corrido en vano, ni en vano he trabajado.


El día de Cristo, no es el terrible día del juicio final, cuando vendrá como señor de señores y rey de reyes. En contraste a ello, el día de Cristo se refiere a nuestra reunión con él, por eso debemos estar llenos de frutos de justicia, para gloria y alabanza de Dios, y ser irreprensibles y sin mancha como hijos de Dios en esta generación maligna y perversa en la que debemos resplandecer como luminares, porque eso somos para nuestro Padre celestial. El día del señor se refiere al día de venganza del gran Dios, o como muchos le llaman, el "día del juicio final". 1 Corintios 15:52 no se refiere a ello, se refiere al día de la venida de nuestro Señor Jesucristo por sus santos, nosotros los creyentes cristianos renacidos del espíritu de Dios. El día de Cristo va a ser un glorioso, lleno de gran gozo, y aunque aún no sabemos cuándo va a suceder, tenemos la certeza que va a suceder en un abrir y cerrar de ojos, ese es el significado de  ¡EN UN MOMENTO!


¡Dios los bendiga!


I. H. N.


J. E. R. S.

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Quiero compartir acerca de cuatro enemigos de la creencia, enemigos que evitan que los creyentes cristianos se desarrollen, crezcan y maduren. Crecer y madurar tienen todo que ver con dar frutos. En Romanos 1:13 Pablo dice: “Pero no quiero, hermanos, que ignoréis que muchas veces me he propuesto ir a vosotros (pero hasta ahora he sido estorbado), para tener también entre vosotros algún fruto, como entre los demás gentiles.” Pablo estaba comunicando la voluntad de Dios a los creyentes cristianos en Roma, esperando, o anticipando con placer tener algún fruto entre ellos, y a la vez, enseñarles también a ser fructíferos. Dios quiere que demos frutos, pero no los daremos si no creemos en su Palabra y en sus promesas. ¡El derrotar estos cuatro enemigos de la creencia, nos permitirá dar frutos de una manera fantástica!


(Romanos 5:1-5) Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo; {2} por quien también tenemos entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios. {3} Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia; {4} y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza; {5} y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado. 


“Fe” es la palabra Griega Pistis, que también significa “creencia.”  “Justificados” quiere decir; “que ya hemos sido hechos justos.” Y hemos sido hechos justos debido a nuestra creencia. Por esa misma creencia tenemos paz para con Dios, por medio de nuestro señor Jesucristo, por quien también tenemos entrada, debido a nuestra creencia, a la gracia de Dios, en la que estamos firmes, y además, nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios. Ahora, la palabra esperanza significa: “tener gran expectación o tener confianza,” también significa: “Anticipar con gran placer, o  con  gran alegría.” Así que cuando decimos: “…y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios” deberíamos decir: “…y nos gloriamos anticipando con gran alegría la gloria de Dios.”


Pero ¿cuántos de nosotros realmente esperamos, o anticipamos con  gran alegría las cosas? La mayoría de las veces que usamos la frase “eso espero,” la usamos con cierta desconfianza; “como esperando que a lo mejor suceda,” aunque sin estar realmente convencidos de que, lo que esperamos vaya a suceder. El versículo 3 en Romanos 5 dice: “… sino que también nos gloriamos en las tribulaciones,” pero muy a menudo pareciera que glorificamos las tribulaciones, pues nos enfocamos tanto en ellas y las magnificamos, ignorando que deberíamos gloriarnos en ellas. Las tribulaciones producen paciencia, y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza. La palabra Griega traducida como prueba también significa, fidelidad. Así que las aflicciones producen paciencia; y la paciencia, fidelidad; y la fidelidad, esperanza. Ya mencioné que la palabra esperanza significa: tener gran expectación o confianza, anticipar con gran placer o con gran alegría. ¡Es precisamente, en esa alegría donde se encuentran el gozo y el regocijo pleno!  


Los evangelios describen a los “creyentes incrédulos,” como aquellos “de poca fe.” La frase “poca fe,” proviene de la palabra Griega “oligopistos.” Esta palabra está compuesta por dos palabras griegas; “olígos,” que significa: diminuto, ya sea en extensión, en duración, en grado, o en valor; algo breve, algo pequeño. La otra palabra es: “pistos,”  que significa: creencia o fe.


La palabra “oligopistos” se usa 5 veces en los Evangelios, 4 veces en Mateo y 1 en Lucas, aunque el uso de Lucas es similar a uno de los usos en Mateo, así que técnicamente, podríamos decir que solamente se usa 4 veces en los evangelios.


(Romanos 15:4) Porque las cosas que se escribieron antes, para nuestra enseñanza se escribieron, a fin de que por la paciencia y la consolación de las Escrituras, tengamos esperanza.


Los versículos que vamos a leer, fueron escritos para nuestra enseñanza, así que, vamos a ver algunos ejemplos de la palabra “oligopistos.” ¡Y a conocer esos cuatro enemigos de la creencia!


Enemigo Número Uno – El Afán y las Preocupaciones.


(Mateo 6:25) Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido? {26} Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas? {27} ¿Y quién de vosotros podrá, por mucho que se afane, añadir a su estatura un codo? {28} Y por el vestido, ¿por qué os afanáis? Considerad los lirios del campo, cómo crecen: no trabajan ni hilan; {29} pero os digo, que ni aun Salomón con toda su gloria se vistió así como uno de ellos. {30} Y si la hierba del campo que hoy es, y mañana se echa en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más a vosotros, hombres de poca fe? (OLIGOPISTOS) {31} No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos? {32} Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas. {33} Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas. {34} Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal.


Podemos ver con claridad que el punto principal de este relato es confiar en Dios, aunque hallamos cierto énfasis en el afán y las preocupaciones. No debemos glorificar o magnificar las tribulaciones, sino, gloriarnos en ellas. Este es uno de los enemigos de nuestra creencia, y aunque esto no fue escrito directamente para los creyentes cristianos, ciertamente podemos aprender de ello, para que a pesar de todo, confiemos más en Dios.


Enemigo Número Dos – El Temor


(Mateo 8:23) Y entrando él en la barca, sus discípulos le siguieron. {24} Y he aquí que se levantó en el mar una tempestad tan grande que las olas cubrían la barca; pero él dormía. {25} Y vinieron sus discípulos y le despertaron, diciendo: ¡Señor, sálvanos, que perecemos! {26} El les dijo: ¿Por qué teméis, hombres de poca fe? Entonces, levantándose, reprendió a los vientos y al mar; y se hizo grande bonanza. {27} Y los hombres se maravillaron, diciendo: ¿Qué hombre es éste, que aun los vientos y el mar le obedecen?


En este relato vemos que los discípulos tenían miedo, algunos de ellos habían sido pescadores, y ciertamente habían enfrentado muchas tormentas a lo largo de sus vidas; pero esta tormenta era tan grande que las olas cubrían la barca, y los discípulos estaban realmente atemorizados, al grado que pensaban que morirían. Aquí, el temor es lo que detuvo la creencia de los discípulos. Veamos el siguiente relato.


Enemigo Número Tres – La Duda


(Mateo 14:23) Despedida la multitud, subió al monte a orar aparte; y cuando llegó la noche, estaba allí solo. {24} Y ya la barca estaba en medio del mar, azotada por las olas; porque el viento era contrario. {25} Mas a la cuarta vigilia de la noche, Jesús vino a ellos andando sobre el mar. {26} Y los discípulos, viéndole andar sobre el mar, se turbaron, diciendo: ¡Un fantasma! Y dieron voces de miedo. {27} Pero en seguida Jesús les habló, diciendo: ¡Tened ánimo; yo soy, no temáis! {28} Entonces le respondió Pedro, y dijo: Señor, si eres tú, manda que yo vaya a ti sobre las aguas. {29} Y él dijo: Ven. Y descendiendo Pedro de la barca, andaba sobre las aguas para ir a Jesús. {30} Pero al ver el fuerte viento, tuvo miedo; y comenzando a hundirse, dio voces, diciendo: ¡Señor, sálvame! {31} Al momento Jesús, extendiendo la mano, asió de él, y le dijo: ¡Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste? {32} Y cuando ellos subieron en la barca, se calmó el viento.


Aquí tenemos al buen Pedro pidiéndole al señor que le permitiera caminar sobre el agua, ¡y lo hizo! ¿Recuerdan lo que Jesús les dijo cuando todos lo vieron caminar sobre el agua? ¡Tened ánimo; yo soy, no temáis! Solo unos minutos antes le había dicho a Pedro; “¡No te preocupes, no tengas temor, confía en mí!” Pero Pedro miró las circunstancias a su alrededor y tuvo miedo, comenzó a dudar,  e inmediatamente comenzó a hundirse. La duda es otro de los enemigos de nuestra creencia, puede evitar que confiemos plenamente en Dios.


Enemigo Número Cuatro – El Razonamiento


(Mateo 16:5) Llegando sus discípulos al otro lado, se habían olvidado de traer pan.  {6} Y Jesús les dijo: Mirad, guardaos de la levadura de los fariseos y de los saduceos. {7} Ellos pensaban dentro de sí, diciendo: Esto dice porque no trajimos pan.  {8} Y entendiéndolo Jesús, les dijo: ¿Por qué pensáis dentro de vosotros, hombres de poca fe, que no tenéis pan?  {9} ¿No entendéis aún, ni os acordáis de los cinco panes entre cinco mil hombres, y cuántas cestas recogisteis?  {10} ¿Ni de los siete panes entre cuatro mil, y cuántas canastas recogisteis?  {11} ¿Cómo es que no entendéis que no fue por el pan que os dije que os guardaseis de la levadura de los fariseos y de los saduceos? {12} Entonces entendieron que no les había dicho que se guardasen de la levadura del pan, sino de la doctrina de los fariseos y de los saduceos. 


La frase; “Pensáis dentro de vosotros,” realmente significa: “Deliberar por medio del razonamiento, reflexión o discusión; considerar; cuestionar; pensar.” Los apóstoles cuestionaron, considerando en sus mentes, en lugar de creer y confiar en las palabras de Jesús, acerca de la doctrina de los Fariseos y los Saduceos. En este caso en particular el enemigo de la creencia fue el propio razonamiento de los discípulos, lo que ellos pensaron dentro de ellos mismos. Aunque el enemigo real en este caso es, el cuestionar la integridad de la Palabra de Dios y sus promesas, a través del razonamiento innecesario.


Un Ejemplo Viviente – El Centurión


Jesucristo es nuestro ejemplo a seguir, pues él creyó al punto de confiar a Dios su propia vida; pero hay un ejemplo de un hombre, un gentil, alguien que ni siquiera era parte del pueblo judío, alguien que creyó a tal grado, que Jesucristo mismo quedo maravillado por la creencia y la confianza de este hombre.


(Lucas 7:1) Después que hubo terminado todas sus palabras al pueblo que le oía, entró en Capernaum. {2} Y el siervo de un centurión, a quien éste quería mucho, estaba enfermo y a punto de morir. {3} Cuando el centurión oyó hablar de Jesús, le envió unos ancianos de los judíos, rogándole que viniese y sanase a su siervo. {4} Y ellos vinieron a Jesús y le rogaron con solicitud, diciéndole: Es digno de que le concedas esto; {5} porque ama a nuestra nación, y nos edificó una sinagoga. {6} Y Jesús fue con ellos. Pero cuando ya no estaban lejos de la casa, el centurión envió a él unos amigos, diciéndole: Señor, no te molestes, pues no soy digno de que entres bajo mi techo; {7} por lo que ni aun me tuve por digno de venir a ti; pero di la palabra, y mi siervo será sano. {8} Porque también yo soy hombre puesto bajo autoridad, y tengo soldados bajo mis órdenes; y digo a éste: Ve, y va; y al otro: Ven, y viene; y a mi siervo: Haz esto, y lo hace. {9} Al oír esto, Jesús se maravilló de él, y volviéndose, dijo a la gente que le seguía: Os digo que ni aun en Israel he hallado tanta fe.  Recuerden que “fe” es la palabra Griega “pistis” y también significa creencia. {10} Y al regresar a casa los que habían sido enviados, hallaron sano al siervo que había estado enfermo. 


Este centurión estaba preocupado porque su siervo a quien quería mucho estaba a punto de morir, pero cuando oyó hablar de Jesús, su preocupación se esfumo. Envió unos ancianos de los judíos a ver a Jesús, quienes dijeron a Jesús que el centurión era un hombre bueno, y digno de recibir la ayuda. El centurión no tuvo temor de pedir ayuda a Jesús, por medio de los ancianos, aun sabiendo que él era un gentil, y que no era digno de mostrarse personalmente ante Jesús. El no pensó dentro de sí que no podía recibir la ayuda que buscaba, y finalmente, el no dudo de que Jesús tenía la capacidad y la voluntad de ayudarle, sanando a su siervo. Este centurión dio a Jesús y a su palabra el valor real del poder y la autoridad que Jesús tenía sobre cualquier enfermedad.  ¿Lo hacemos nosotros?


A través de nuestras vidas lidiamos con cosas buenas y cosas malas, con alegrías y tristezas, con abundancia y con necesidades. Pero es nuestra decisión, si vamos a permitir que la vida y el mundo nos derroten, o si vamos a pararnos firmes en nuestra creencia y confiar en Dios y su Palabra, para poder así nosotros derrotar al mundo y sus tribulaciones. Esos enemigos de la creencia, las preocupaciones, el temor, la duda y nuestro razonamiento personal, esos enemigos de la creencia, vendrán y se irán a lo largo de nuestras vidas, pero mira lo que dice Hebreos.


(Hebreos 10:23) Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza, porque fiel es el que prometió. 


Y también:


(Hebreos 11:1) Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve. 


La palabra “certeza” es la palabra griega “upóstasis,” que significa: “esencia o naturaleza esencial, parte fundamental, seguridad.” 


El Interlineal Griego – Español se refiere a esta palabra como: “una base segura.”  


La frase “ …de lo que…” es la palabra griega “pragma,” que significa: “asunto, materia, cosa.”  


La palabra “espera,” es la palabra griega “elpízo,” que significa: “confiar, esperar, anticipar con gran placer, o gran alegría.” 


La palabra “convicción” es la palabra griega “élegcos,” que significa: “certidumbre,  evidencia, convicción.” 


La palabra “ve” es la palabra griega “blépo,” que significa: “tener el poder o la capacidad de ver, y usar los ojos para ver, percibir.” También significa: “observar con exactitud y con deseo; y puede también referirse a una visión mental.”


Una traducción literal del Interlineal Griego – Español lee: 


"Es pues la fe (creencia) una base segura, la certidumbre de lo que anticipamos con gran alegría, una prueba convincente de realidades que aún no podemos ver".


La preocupación o los afanes de la vida, el temor, la duda y el razonamiento, pueden detener nuestro crecimiento y nuestra madurez espiritual, al grado que nos volvamos infructuosos, y fallemos en nuestra creencia en Dios y su Palabra. 


Estos cuatro enemigos de la creencia, evitan que recibamos las promesas de Dios. No debemos permitir que estos cuatro enemigos de la creencia entren a nuestras vidas. 


¿Has oído la frase: ver para creer? Bueno, eso no es verdad, como creyente cristiano renacido del espíritu de Dios, y con todo poder desde lo alto, tú no necesitas ¡ver para creer! ¡Necesitas creer para recibir las promesas y las bendiciones de Dios!


Te exhorto a que no olvides, que:


¡La creencia o fe, es una base segura, una parte fundamental, una prueba convincente de las realidades de Dios, que  aunque aún no podamos verlas, son reales, y  debemos anticiparlas con gran alegría!


¡Dios los bendiga!


E. S. N.


José Edixon Rosales Serna


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El término Pentecostés proviene del griego Penetekostés, que significa: "quincuagésimo", y se refiere a la fiesta que se celebra el quincuagésimo día después de la Pascua. Es también conocida como la "Fiesta de las Semanas" y la "Fiesta de los 50 días" en la tradición rabínica. 

El número 50 tiene un gran significado. 

(Levíticos 25:1) Jehová habló a Moisés en el monte de Sinaí, diciendo: {2} Habla a los hijos de Israel y diles: Cuando hayáis entrado en la tierra que yo os doy, la tierra guardará reposo para Jehová. {3} Seis años sembrarás tu tierra, y seis años podarás tu viña y recogerás sus frutos. {4} Pero el séptimo año la tierra tendrá descanso, reposo para Jehová; no sembrarás tu tierra, ni podarás tu viña. 

Dios le dio instrucciones a su pueblo acerca del uso de la tierra, y de algunas leyes sobre la siembra y la cosecha con respecto al "sábado de reposo", una celebración especial que no era necesariamente el sábado semanal. 

(Levíticos 25:8) Y contarás siete semanas de años, siete veces siete años, de modo que los días de las siete semanas de años vendrán a serte cuarenta y nueve años. {9} Entonces harás tocar fuertemente la trompeta en el mes séptimo a los diez días del mes; el día de la expiación haréis tocar la trompeta por toda vuestra tierra. 

El versículo 9 en el lenguaje Hebreo dice: " Entonces harás tocar fuertemente la trompeta del "jubileo" a los diez días del mes séptimo; en el día de la expiación haréis tocar la trompeta por toda vuestra tierra". 

El término "jubileo" proviene de la palabra hebrea "yobel", que alude al cuerno del macho cabrío que se usaba como instrumento de sonido, para anunciar al pueblo el año de "jubileo", que era el día de la expiación o restitución. 

El número 50 para el pueblo judío representaba el año de "Jubileo", una proclamación de libertad para la tierra, las propiedades, los sirvientes y los esclavos. El "jubileo", representaba el día de expiación, o sea, el día de borrar las culpas, de purificarse por medio de algún tipo de sacrificio. En este caso, la tierra misma debería descansar, no debía sembrarse absolutamente nada en ella. Todos aquellos que fueran esclavos o sirvientes, debían ser liberados de toda obligación o deuda, las propiedades también debían ser devueltas a los propietarios originales, y todo hombre o mujer debería ser devuelto a su familia, como leemos en el versículo siguiente. 

(Levíticos 25:10) Y santificaréis el año cincuenta, y pregonaréis libertad en la tierra a todos sus moradores; ese año os será de jubileo, y volveréis cada uno a vuestra posesión, y cada cual volverá a su familia. 
¿Puedes imaginar lo que eso significó para el pueblo judío? ¿Especialmente para todos aquellos que de alguna manera estaban bajo algún tipo de cautiverio? Esa proclamación de libertad fue profetizada después por el profeta Isaías. 

(Isaías 61:1) El Espíritu de Jehová el Señor está sobre mí, porque me ungió Jehová; me ha enviado a predicar buenas nuevas a los abatidos, a vendar a los quebrantados de corazón, a publicar libertad a los cautivos, y a los presos apertura de la cárcel; {2} a proclamar el año de la buena voluntad de Jehová, y el día de venganza del Dios nuestro; a consolar a todos los enlutados; {3} a ordenar que a los afligidos de Sion se les dé gloria en lugar de ceniza, óleo de gozo en lugar de luto, manto de alegría en lugar del espíritu angustiado; y serán llamados árboles de justicia, plantío de Jehová, para gloria suya. 

En un sentido espiritual, esta profecía fue cumplida por nuestro Señor y Salvador Jesucristo, cuando se le dio a leer precisamente el libro del profeta Isaías: 

(Lucas 4:18) El Espíritu del Señor está sobre mí, Por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; Me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; A pregonar libertad a los cautivos, Y vista a los ciegos; A poner en libertad a los oprimidos; {19} A predicar el año agradable del Señor. {20} Y enrollando el libro, lo dio al ministro, y se sentó; y los ojos de todos en la sinagoga estaban fijos en él. {21} Y comenzó a decirles: Hoy se ha cumplido esta Escritura delante de vosotros. 

Permíteme compartir ese mismo pasaje del Interlineal Griego - Español: 

(Lucas 4:18) "El espíritu del Señor está sobre mí, por lo cual ungió me para evangelizar a los pobres, ha enviado me {19} a proclamar a los cautivos libertad y a los ciegos recuperación de la vista, para enviar a los oprimidos en libertad, a proclamar un año del Señor aceptable (como un gran jubileo). {20} Y tras enrollar el volumen, devolviéndolo al asistente, se sentó y de todos los ojos en la sinagoga estaban fijos en él. {21} Y comenzó a decir a ellos: Hoy se ha cumplido la escritura esta en los oídos de vosotros." 

Jesús proclamó esa libertad el mismo día que leyó el rollo, y mencionó que esa escritura se había cumplido "delante" de ellos. ¿Notas que solo leyó hasta donde dice: "a predicar el año agradable del Señor" y devolvió el rollo? ¿Por qué? ¡Porque él vino la primera vez a predicar el año aceptable del Señor, no para proclamar el día de venganza del Dios nuestro! ¡Y ese año aceptable del Señor está disponible aún! 

Una nota al costado del Interlineal, con respecto a " proclamar el año aceptable del Señor" dice: "Como un gran jubileo" ¡Jesús nuestro señor vino a predicar libertad, como un gran jubileo! ¡Esa libertad se hizo disponible ese mismo día! El texto Griego también dice que esa escritura, que solo era parte de la profecía de Isaías se había cumplido "en los oídos de vosotros". ¿Porqué? ¡Porque para creer en Dios y en su Palabra no necesitamos ver, necesitamos oír! 

(Romanos 10:17) Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios. 

El texto Griego, así como varias diferentes versiones leen: "Así que la fe viene del oír, y el oír, mediante las Palabras de Cristo". Porque las palabra de Cristo fue lo que Pablo junto a todos los apóstoles enseñaron y compartieron a la Iglesia de Dios, y lo que Cristo hablaba, era la Palabra de Dios.  
Pero Israel no escuchó que la libertad estaba disponible en ese momento, allí mismo, siendo Jesús el instrumento mismo de esa liberación, la única puerta de acceso a la libertad que Dios nos da. ¡Pero Israel no creyó en él! 

(Mateo 13:1) Aquel día salió Jesús de la casa y se sentó junto al mar. {2} Y se le juntó mucha gente; y entrando él en la barca, se sentó, y toda la gente estaba en la playa. {3} Y les habló muchas cosas por parábolas, diciendo: He aquí, el sembrador salió a sembrar. 

Jesús habló a Israel por parábolas, como aquí, la muy conocida parábola del sembrador, y en el versículo 9 Jesús resalta la importancia de oír. 

(Mateo 13:9) El que tiene oídos para oír, oiga. 

Oír, era tan importante en esos tiempos, como lo es hoy, ¿porqué? ¡Porque le fe, la creencia viene por el oír! 

(Mateo 13:10) Entonces, acercándose los discípulos, le dijeron: ¿Por qué les hablas por parábolas? 

En el versículo 13, Jesús les responde a sus apóstoles por qué le habló en parábolas a Israel, y en el versículo 15 menciona la verdadera razón de la ceguera, la sordera, y la falta de entendimiento del pueblo judío. 

(Mateo 13:13) Por eso les hablo por parábolas: porque viendo no ven, y oyendo no oyen, ni entienden. {14} De manera que se cumple en ellos la profecía de Isaías, que dijo: De oído oiréis, y no entenderéis; Y viendo veréis, y no percibiréis. {1}5 Porque el corazón de este pueblo se ha engrosado, Y con los oídos oyen pesadamente, Y han cerrado sus ojos; Para que no vean con los ojos, Y oigan con los oídos, Y con el corazón entiendan, Y se conviertan, Y yo los sane. {16} Pero bienaventurados vuestros ojos, porque ven; y vuestros oídos, porque oyen. {17} Porque de cierto os digo, que muchos profetas y justos desearon ver lo que veis, y no lo vieron; y oír lo que oís, y no lo oyeron. 

La dureza del corazón de Israel no fue causada por Dios, fue obra de ellos mismos, ellos mismos cerraron sus ojos a la verdad, ellos mismos permitieron que sus oídos se embotaran y permitieron también que sus corazones se engrosaran, alejándose, en lugar de regresar a la Palabra de Dios, guiados por un liderazgo ciego y corrupto. Si tan solo hubiesen creído, y extendido sus manos, habrían recibido esa libertad en el momento mismo en que Jesús dijo: "Este día se ha cumplido esta escritura en vuestros oídos", pero no le oyeron ni creyeron en él. 

"Libertad" es la palabra Hebrea "derowr" y significa: "rapidez de movimiento, o salida espontánea, libertad, pureza". Aparece por primera vez en la Biblia en Levíticos 25:10, precisamente en referencia al año de Jubileo. La segunda vez que esta misma palabra hebrea es usada, es precisamente en Isaías 61:1,2; la profecía que se cumplió cuando Jesús leyó el rollo. 

En el antiguo testamento, el décimo día del séptimo mes, del año cincuenta, se celebraba el día de la expiación o restitución, Israel tenían que hacer sonar la trompeta en toda la tierra, consagrar el año cincuenta y proclamar la libertad a todos los habitantes para la devolución de las posesiones de cada hombre y su regreso a sus familias. Cada 50 años Israel debía celebra el Jubileo. 

Pentecostés, también significa 50, refiriéndose a cincuenta días después de la crucifixión de nuestro señor Jesucristo. Y espiritualmente hablando, no solo significó una proclamación de libertad espiritual dada a la iglesia, sino la realización de una profecía, venida de una promesa espiritual de parte de Dios. 

¡Pentecostés no solo fue una alegórica celebración de un Jubileo espiritual para proclamar la libertad espiritual, sino una promesa hecha realidad, y puesta al alcance para todo aquél que cree! 

(Mateo 11:27) Todas las cosas me fueron entregadas por mi Padre; y nadie conoce al Hijo, sino el Padre, ni al Padre conoce alguno, sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo lo quiera revelar. {28} Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. {29} Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; {30} porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga. 

¡Esa mansedumbre y esa humildad de corazón de nuestro señor Jesucristo, contrasta totalmente con el corazón duro y engrosado del pueblo de Israel! 

(Lucas 24:45) Entonces les abrió el entendimiento, para que comprendiesen las Escrituras; {46} y les dijo: Así está escrito, y así fue necesario que el Cristo padeciese, y resucitase de los muertos al tercer día; {47} y que se predicase en su nombre el arrepentimiento y el perdón de pecados en todas las naciones, comenzando desde Jerusalén. {48} Y vosotros sois testigos de estas cosas. {49} He aquí, yo enviaré la promesa de mi Padre sobre vosotros; pero quedaos vosotros en la ciudad de Jerusalén, hasta que seáis investidos de poder desde lo alto. 

La promesa del padre, era ser investidos de poder desde lo alto, y justo antes de ascender, nuestro señor Jesucristo confirmó esa promesa, ¡para certificar que estaba establecida! Y en el versículo ocho del capítulo 1 de hechos, repitió lo que dijo en Lucas 24:49. 

(Hechos 1:4) Y estando juntos, les mandó que no se fueran de Jerusalén, sino que esperasen la promesa del Padre, la cual, les dijo, oísteis de mí. {5} Porque Juan ciertamente bautizó con agua, mas vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo dentro de no muchos días. 

(Hechos 1: 8) Pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria y hasta lo último de la tierra. 

Cuando Jesús leyó el rollo, la Escritura solo se cumplió en los oídos de Israel, aunque ellos no podían oír con sus oídos, ni ver con sus ojos, ni entender, porque permitieron que sus corazones se engrosaran, alejándose de Dios y su Palabra. 

¡Pero el día de Pentecostés ese descanso, ese refrigerio del alma, la promesa del Padre, el poder desde lo alto se hizo presente y la libertad se hizo realidad! 

(Hechos 10:34) Entonces Pedro, abriendo la boca, dijo: En verdad comprendo que Dios no hace acepción de personas, {35} sino que en toda nación se agrada del que le teme y hace justicia. {36} Dios envió mensaje a los hijos de Israel, anunciando el evangelio de la paz por medio de Jesucristo; éste es Señor de todos. {37} Vosotros sabéis lo que se divulgó por toda Judea, comenzando desde Galilea, después del bautismo que predicó Juan: {38} cómo Dios ungió con el Espíritu Santo y con poder a Jesús de Nazaret, y cómo éste anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él. {39} Y nosotros somos testigos de todas las cosas que Jesús hizo en la tierra de Judea y en Jerusalén; a quien mataron colgándole en un madero. {40} A éste levantó Dios al tercer día, e hizo que se manifestase; {41} no a todo el pueblo, sino a los testigos que Dios había ordenado de antemano, a nosotros que comimos y bebimos con él después que resucitó de los muertos. {42} Y nos mandó que predicásemos al pueblo, y testificásemos que él es el que Dios ha puesto por Juez de vivos y muertos. {43} De éste dan testimonio todos los profetas, que todos los que en él creyeren, recibirán perdón de pecados por su nombre. {44} Mientras aún hablaba Pedro estas palabras, el Espíritu Santo cayó sobre todos los que oían el discurso. 

Pentecostés no solo trajo descanso o refrigerio a nuestras almas, sino libertad y paz, no puede haber paz cuando no hay libertad, y también nos trajo de regreso a nuestra familia celestial. 

(Colosenses 1:12) con gozo dando gracias al Padre que nos hizo aptos para participar de la herencia de los santos en luz; {13} el cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo, {14} en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados. 

(1 Pedro 2:9) Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable; {10} vosotros que en otro tiempo no erais pueblo, pero que ahora sois pueblo de Dios; que en otro tiempo no habíais alcanzado misericordia, pero ahora habéis alcanzado misericordia. 

El jubileo era para Israel el año 50 de la tierra, un sábado de reposo, un año consagrado. El décimo día del séptimo mes, el día de la expiación o día de la restitución, tocaron la trompeta por toda la tierra y proclamaron la libertad a todos los habitantes para la devolución de las posesiones de cada hombre y el regreso de cada hombre a sus familias. 

(2 Corintios 3:17) Porque el Señor es el Espíritu; y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad. 

El día de Pentecostés, la fiesta de los 50 días, la libertad que Jesús proclamó a Israel también se hizo disponible a todo aquél que cree y confiesa al salvador del pecado. Como dijo Pedro en el libro de los Hechos. 

(Hechos 2:39) Porque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro Dios llamare. ¡Y ustedes, hermanos y hermanas, también han sido llamados! 

La Biblia no menciona que entre la resurrección de nuestro Señor Jesucristo y el día de Pentecostés se tocara una trompeta, para proclamar la libertad sobre la tierra, como en el día del Jubileo, pero habrá una trompeta, y no solo para proclamar la libertad, sino para llamar a todos los creyentes cristianos renacidos del espíritu de Dios a nuestro hogar celestial, esa será la última trompeta, justo antes del retorno de nuestro señor y salvador Jesucristo:

(1 Corintios 15:52) en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados. {53} Porque es necesario que esto corruptible se vista de incorrupción, y esto mortal se vista de inmortalidad 

Y vean lo que dice también: 

(1 Tesalonicenses 4:16) Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. {17} Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor. {18} Por tanto, alentaos los unos a los otros con estas palabras. 

¡Pentecostés no fue únicamente el nacimiento de la Igesia cristiana, o el advenimiento de la era de gracia, fue la celebración de una libertad espiritual que trajo descanso y paz a nuestras almas, y que  también nos trajo de vuelta a nuestra familia celestial, la familia de Dios a la que tú y yo pertenecemos. 

¡Sí, porque nosotros  no pertenecemos a este mundo! 

 (Filipenses 3:20) Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo; Amen 

¡Dios te bendiga!

E. S. N. 

 J. E. R. S.
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