La fuente principal de información de este blog es La Biblia. Todas las enseñanzas compartidas aquí, son y serán principalmente basadas en la Biblia Reyna Valera Versión de 1960

 Quiero comenzar esta enseñanza  estableciendo dos premisas. Uno: "Agápe", es el amor de Dios; y Dos: "Agápe" es el código de conducta del creyente cristiano. En la tercera parte de esta serie de enseñanzas de "Sed Pues Imitadores de Dios, como Hijos Amados", compartí que la palabra "amor" es una de esas palabras raras que se pueden usar como verbo y como sustantivo. Hoy les mostraré algunos versículos donde esta palabra se usa en ambos sentidos en las Escrituras, a veces en el mismo versículo. Así que comencemos con nuestro primer ejemplo sobre la premisa número uno: "Agápe" es el amor de Dios.


(1 Juan 4:7) Amados, amémonos unos a otros; porque el amor (agápe) es de Dios. Todo aquel que ama (agapáo), es nacido de Dios, y conoce a Dios. {8} El que no ama (agapáo), no ha conocido a Dios; porque Dios es amor (agápe).{9} En esto se mostró el amor (agápe) de Dios para con nosotros, en que Dios envió a su Hijo unigénito al mundo, para que vivamos por él. {10} En esto consiste el amor (agápe): no en que nosotros hayamos amado (agapáo) a Dios, sino en que él nos amó (agapáo) a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados. {11} Amados, si Dios nos ha amado (agapáo) así, debemos también nosotros amarnos (agapáo) unos a otros. {12} Nadie ha visto jamás a Dios. Si nos amamos (agapáo) unos a otros, Dios permanece en nosotros, y su amor (agápe) se ha perfeccionado (teleióo = consumado, o figurativamente, cumplido en carácter ) en nosotros. {13} En esto conocemos que permanecemos en él, y él en nosotros, en que nos ha dado de su Espíritu.


El versículo 13 termina diciendo: " En esto conocemos que permanecemos en él, y él en nosotros, en que nos ha dado de su Espíritu. ¡Sí! Dios nos da de lo que él es, ¡espíritu!


Juan 4:24 dice: " Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren ".  


Hay un axioma matemático en Álgebra que dice: si "a" = "b" y "b" = "c"; "a" = "c".  Aquí en la Palabra de Dios tenemos algo similar, algo así como un relación simbiótica. No puede haber (agápe) sin Dios, porque (agápe) es de Dios, y Dios es (agápe) amor. Entonces;  si "a" = "b" y "b" = "c"; "a" = "c"; por lo tanto debemos s entender que, agápe es espiritual, el amor de Dios no es el  "amor" natural de cinco sentidos. "Agápe"  es  el único "amor" donde la verdad está entretejida o incrustada.


(Romanos  5: 1) Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo;  {2} por quien también tenemos entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios.  {3} Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia;  {4} y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza;  {5} y la esperanza no avergüenza; porque el amor (agápe) de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado. 


La palabra Griega traducida como  "derramado", también puede traducirse como: "vertido, o depositado", porque eso es lo que Dios hizo al darnos de su espíritu, "depositó", o "vertió" de su amor (agápe)  en nuestros corazones. Pero la palabra "derramado" nos pone una imagen mental porque Dios no solo "vertió" o "depositó" un  poco de su "amor" en nuestros corazones, sino que lo "derramó" al grado que el amor de Dios, (agápe) "desborda, rebasa, colma, rebosa, y sobrepasa," nuestros corazones. Entonces, el amor de Dios (agápe), realmente nos es dado a través del espíritu santo cuando nacemos de nuevo, y solamente con el espíritu santo dentro de nosotros tenemos la capacidad de operar (agapé), porque (agapé) es espiritual  y proviene de Dios quien es "amor" (agápe).  Eso explica nuestra primer premisa. ¡"Agápe" es el amor de Dios!


Ahora, ¿Significa esto que no todos pueden caminar en amor, y amar a Dios, o al prójimo como a ellos mismos? Eso lo veremos más adelante.


En 1 Juan 4: 7-13 vimos que la palabra "amor" se usa en ambos sentidos; como "verbo" (agápe), y como "sustantivo" (agapáo). En el versículo 12, la palabra "perfeccionado", del griego significa: "consumado en carácter". La palabra, "consumado" significa: "completo, o realizado en cada detalle". Y "carácter", es uno de los atributos o características que componen y distinguen a un individuo. Entonces amigos míos, "agapé",  como el amor de Dios, es el principal atributo o rasgo, que debe distinguir a todo creyente nacido de nuevo. Esta es la base del código de conducta del creyente cristiano, de ahí nace la importancia de (agapé) como código de conducta o de comportamiento, que es nuestra segunda premisa, y una de las razones por las que Dios quiere que seamos imitadores de él y andemos "en amor",  como dicen Efesios 5: 1,2; y donde la palabra "amor "también se usa como verbo y como sustantivo en el versículo 2.


(Efesios 5: 1) Sed, pues, imitadores de Dios, como hijos amados; {2} Y andad (fig. Vivir) en amor (agápe), como también Cristo nos amó (agapáo), y se entregó a sí mismo por nosotros como ofrenda y sacrificio a Dios en olor fragante.


Volviendo a mi pregunta: ¿Puede todo mundo andar en amor (agápe), y amar (agapáo) a Dios, y al prójimo como a ellos mismos? ¡No! ¡Pues ni siquiera saben qué es "amor" (agápe), ni de dónde proviene! Hace muchos años me enseñaron que si, y como ejemplo me dijeron que los "fariseos" practicaban el "amor" (agápe). Veamos lo que la Palabra de Dios dice al respecto.


(Lucas 11:37) Luego que hubo hablado, le rogó un fariseo que comiese con él; y entrando Jesús en la casa, se sentó a la mesa.  {38} El fariseo, cuando lo vio, se extrañó de que no se hubiese lavado antes de comer.  {39} Pero el Señor le dijo: Ahora bien, vosotros los fariseos limpiáis lo de fuera del vaso y del plato, pero por dentro estáis llenos de rapacidad (extorsión, pillaje) y de maldad (depravación).  ({40} Necios, ¿el que hizo lo de fuera, no hizo también lo de adentro?  {41} Pero dad limosna (se compadecen de los pobres)  de lo que tenéis, y entonces todo os será limpio (creen que así están limpios). {42}  Mas ¡ay de vosotros, fariseos! que diezmáis la menta, y la ruda, y toda hortaliza, y pasáis por alto (transgreden o infringen) la justicia y el amor (agápe) de Dios. Esto os era necesario hacer, sin dejar aquello.  {43} ¡Ay de vosotros, fariseos! que amáis (agapáo) las primeras sillas (preeminencia) en las sinagogas, y las salutaciones en las plazas (ágora). 


Ya sabemos que (agápe) es de Dios, y Dios es espíritu, por lo tanto (agápe) es espiritual. ¿Crees tú que estos fariseos estaban practicando, enseñando,  o viviendo (agápe)? ¡No lo creo! No había nada espiritual en esta gente en absoluto, al menos, de una manera piadosa. El versículo 42 dice que transgredieron la justicia de Dios y el "amor" (agápe) que proviene de Dios, a través de su espíritu.


Ellos no tenían el espíritu de Dios dentro de ellos, bueno, todavía no estaba disponible, por lo tanto, no podía siquiera practicar (agápe ), y el mismo Jesús les dijo que lo estaban rechazando, de la misma manera que lo rechazaron a él, el hijo de Dios. Entonces, cuando el versículo 43 dice: "amáis" (agapáo) las primeras sillas, no es solo una manera en la que Jesús se burla de ellos, sino también de confrontarlos, y para mostrarte eso, tenemos que recordar que el significado de la palabra (agápe) del griego, es: "afecto o benevolencia". Es por eso que cuando en el versículo 41 dice: "Pero dad limosna ..."  también se puede traducir como: "sino que te ejercitas con los pobres como compasivo ..." Entonces, en lugar de reconocer la supereminencia de Dios, su autoridad como creador y sus mandamientos, prefirieron sus tradiciones y su religión, basada en mandatos de hombres.


(Números 15:37) Y Jehová habló a Moisés, diciendo:  {38} Habla a los hijos de Israel, y diles que se hagan franjas en los bordes de sus vestidos, por sus generaciones; y pongan en cada franja de los bordes un cordón de azul.  {3}9 Y os servirá de franja, para que cuando lo veáis os acordéis de todos los mandamientos de Jehová, para ponerlos por obra; y no miréis en pos de vuestro corazón y de vuestros ojos, en pos de los cuales os prostituyáis.  {40} Para que os acordéis, y hagáis todos mis mandamientos, y seáis santos a vuestro Dios. 


Dios no quería que Israel fuera en pos de objetos, o que confiaran en sus sentidos, o en sus sentimientos y emociones, sino que fuera en pos de él, y confiaran solamente en él, al cumplir sus mandamientos. Estos fariseos de la época de Jesús estaban haciendo exactamente lo contrario de lo que Dios le dijo a su pueblo elegido en el Antiguo Testamento,  y Jesús lo sabía, así que no los felicitó por un andar justo y practicar el amor (agápe)  de Dios, sino que se burló de ellos por su necedad e hipocresía.


¿Por qué digo eso? Porque si volvemos al versículo 43 de Lucas 11, y recordando también el significado de (agapáo), que es: "amar en un sentido social o moral", podemos ver que estos "fariseos" se olvidaron del lado moral, los principios y valores relacionados con el comportamiento bueno o malo, justo o injusto, correcto o incorrecto, y solo se preocuparon por el lado social. El versículo 43 dice de nuevo: "¡Ay de vosotros, fariseos! Porque aman (agapáo) (de manera social) "las primeras sillas" (protokathedría = preeminencia) en las sinagogas, y la salutaciones  (expresiones de respeto) en las plazas (ágora) .


Los fariseos únicamente se preocupaban por  proyectar el lado social de (agápe), las normas sociales de comportamiento falso que desarrollaron al pasar por alto los mandamientos de Dios. La palabra "plazas" es la palabra griega (ágora). En las ciudades griegas antiguas, un "ágora" era un espacio abierto que servía como área de reunión y lugar para actividades comerciales, cívicas, sociales y religiosas. El uso del "ágora" varió en diferentes períodos. Ubicado en el centro de la ciudad o cerca del puerto, a menudo estaba rodeado por edificios públicos, áreas cubiertas conteniendo tiendas y galerías para protegerse del sol y del mal tiempo. El mayor honor para un ciudadano era recibir una tumba en el "ágora". Aquí está mi pregunta nuevamente. ¿Practicaban los fariseos el amor (agápe) de Dios en su andar? ¡Absolutamente no!


(Lucas 11:44) ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas (hupokrites)! porque sois como sepulcros que no aparecen (sepulcros ocultos), y los hombres que caminan sobre ellos no los conocen (no pueden ver ni percibir).


Muchos años atrás, cuando tomé la clase de PPVA, me enseñaron que los fariseos practicaban agápe, pero con todo esto que acabamos de leer, estoy plenamente persuadido y convencido que ni siquiera sabían lo es el amor (agápe) de Dios, pues infringieron sus mandamientos y enseñaban doctrinas desarrolladas por ellos mismos.  Eran unos farsantes, "los que se esconden bajo una apariencia falsa", eso es lo que significa la palabra griega  (hupokrites).


Fingían practicar el amor, pero no era realmente  el amor de Dios. Aquí vemos a Jesús llamándolos hipócritas, una persona que se pone una falsa apariencia de virtud o religiosidad. Solo estaban explotando el aspecto social de (agapáo) y dejando el lado moral a un lado.


(Mateo 23: 1) Entonces habló Jesús a la gente y a sus discípulos, diciendo: {2} En la cátedra de Moisés se sientan los escribas y los fariseos.  {3} Así que, todo lo que os digan que guardéis, guardadlo y hacedlo; mas no hagáis conforme a sus obras, porque dicen, y no hacen.  {4} Porque atan cargas pesadas y difíciles de llevar, y las ponen sobre los hombros de los hombres; pero ellos ni con un dedo quieren moverlas.  {5} Antes, hacen todas sus obras para ser vistos por los hombres. Pues ensanchan sus filacterias, y extienden los flecos de sus mantos;  {6} y aman (filéo) los primeros (protoklisía) asientos en las cenas, y las primeras (protokathedría)  sillas en las sinagogas,  {7} y las salutaciones (reconocimientos) en las plazas (ágora), y que los hombres los llamen (proclamen) : Rabí, Rabí (un título oficial de honor).  


En el nuevo testamento se habla de "filacterias". Un término que proviene de la palabra Griega "fulactérion", que significa "caja de guardar". Una filacteria, era dos pequeños cubos de cuero o pergamino, con porciones de la Ley escritas en él; se sujetaba con una tira de cuero, una en la frente y una en el brazo izquierdo sobre el corazón, para recordarle al portador el deber de guardar los mandamientos de Dios en la cabeza y en el corazón. ¿Recuerdas lo que leímos en Números 15? ¿Puedes ver ahora por qué Jesús los llamaba hipócritas y les decía que eran solo unos necios, farsantes, e hipócritas? A todos ellos les encantaba ser vistos por los hombres. Habían ensanchado sus filacteria y los flecos de sus mantos para lucirse, como la gente de  hoy en las redes sociales, tratando de ver quién es más popular, y conseguir más "me gusta". La palabra "aman" usada en el versículo 6 es la palabra griega (filéo), que significa: "tener afecto por,". Esta definición es muy similar a la palabra hebrea "´ahab"  de la que hablamos en la tercera parte,  que también significa: "tener afecto por, incluyendo el contexto sexual".  Pero "filéo" no tiene la insinuación sexual. "Filéo" denota apego personal como cuestión de sentimiento ; representa afecto tierno, y también se conoce como amor fraternal, amor fraterno o amor amistoso, y nunca se usa en un mandamiento para que los hombres amen a Dios con ese tipo de "amor". Estos "fariseos" tenían afecto o preferencia por la "preeminencia" de los lugares de honor en sus cenas, y la "preeminencia" por los asientos más altos en sus congregaciones, y ser "proclamados" con un título oficial de honor en los lugares públicos.


(Mat 23:13)  Mas ¡ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque cerráis el reino de los cielos delante de los hombres; pues ni entráis vosotros, ni dejáis entrar a los que están entrando.  {14} ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque devoráis las casas de las viudas, y como pretexto hacéis largas oraciones; por esto recibiréis mayor condenación.  {15} ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque recorréis mar y tierra para hacer un prosélito, y una vez hecho, le hacéis dos veces más hijo del infierno que vosotros. {16} ¡Ay de vosotros, guías ciegos!...  {17} ¡Insensatos y ciegos!... {19} ¡Necios y ciegos!


La frase "hay de vosotros" es una figura literaria, en español es llamada "Estribillo"; y es la repetición sucesiva de una frase al final de un párrafo.  Traducida del griego "Ouai", es una expresión de dolor, de aflicción o angustia, lástima y pesar;  como si Jesús les dijera: "pobres de ustedes, no saben lo que les espera", y no se los dijo solo una vez, sino ocho veces. En los versículo 16, 17, y 19 los llama "guías ciegos, insensatos, y necios".


(Mateo 23:23) ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque pagáis el diezmo de la menta, el anís y el comino, y habéis omitido los asuntos más importantes de la ley, el juicio, la misericordia y la fe: esto debéis haber hecho, y no dejar lo otro sin hacer.  {24} ¡Guías ciegos, que coláis el mosquito, y tragáis el camello! {25} ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque limpiáis lo de fuera del vaso y del plato, pero por dentro están llenos de extorsión (voracidad) y de exceso (falta de auto control ). {26}  ¡Fariseo ciego! ...


(Mat 23:27) ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque sois semejantes a sepulcros blanqueados, que en verdad parecen hermosos por fuera, pero por dentro están llenos de huesos de muertos y de toda inmundicia. {28} Así también vosotros por fuera parecéis justos a los hombres, pero por dentro estáis llenos de hipocresía e iniquidad. {29} ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque edificáis los sepulcros de los profetas y adornáis los sepulcros de los justos


Jesús conocía el tipo de liderazgo que había en el Israel de sus tiempos, y no tuvo ningún reparo en confrontarlos y declararles la verdad, solo vean el siguiente versículo:


(Mateo 23:33) ¡Serpientes, generación de víboras! ¿Cómo escaparéis de la condenación del infierno?


Ahora dime, ¿cómo es posible que estas personas hayan  practicado el amor (agápe) de Dios en sus vidas? ¡De ninguna manera!  ¿Recuerdas cuando mencioné que la verdad está entrelazada o incrustada en el amor (agápe) de Dios? !Ninguno de estos hombres practicó la verdad, eran unos mentirosos farsantes!


(Romanos 12: 9) El amor sea sin fingimiento (anupókritos  = sincero, no fingido). Aborreced (detestar por completo)lo malo, seguid (kalláo  = apegar, o pegarte como un pegamento) lo bueno.  {10} Amaos los unos a los otros (afectivos con los hermanos en la fe) con amor fraternal (filadelfía); en cuanto a honra (estima al más alto grado), prefiriéndoos (mostrar deferencia  = estima y respeto).  {11} En lo que requiere diligencia (spoudázo = tomar acción inmediata), no perezosos; fervientes (como una llama ardiente) en espíritu, sirviendo (como un esclavo de libre voluntad por amor ) al Señor; 


Estos versículos se alinean perfectamente con el estándar del amor de Dios, el código de conducta del creyente cristiano.


(Romanos  15:30)  Pero os ruego, hermanos, por nuestro Señor Jesucristo y por el amor (agápe) del Espíritu, que me ayudéis orando por mí a Dios, 


La frase "por el amor del espíritu" puede también leerse como: "por el amor espiritual ". Porque el amor (agápe) es  espiritual, porque es de Dios, y Dios es espíritu. Por esa razón Dios nos pide que andemos por el espíritu y no por la carne. El "amor", como lo conoce el mundo se basa en los cinco sentidos, en nuestros sentimientos y nuestras emociones.  El amor de Dios, (agápe) no es el "amor" simple de la complacencia o el afecto, es un código de comportamiento que establece un estilo de vida. Veamos algunas cosas más sobre este tipo de amor espiritual.


(Romanos 13:10) El amor no hace mal al prójimo; así que el cumplimiento de la ley es el amor


(Gálatas 5:13) Porque vosotros, hermanos, a libertad fuisteis llamados; solamente que no uséis la libertad como ocasión para la carne, sino servíos por amor (agápe)los unos a los otros.  {14} Porque toda la ley en esta sola palabra se cumple: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.


¡Amar al prójimo significa que nos amamos a nosotros mismos, y a la vez, amamos a Dios, cumpliendo así la ley que se resume en esas palabras! ¡Los fariseos  hicieron todo lo contrario!


(1 Corintios 8:1) En cuanto a lo sacrificado a los ídolos, sabemos que todos tenemos conocimiento. El conocimiento envanece, pero el amor (agápe) edifica. {2} Y si alguno se imagina que sabe algo, aún no sabe nada como debe saberlo.  {3} Pero si alguno ama (agapáo) a Dios, es conocido por él. 


(Agapé) no solo nos edifica,  sino que nos permite que seamos conocidos por Dios cuando lo amamos.


(Gálatas 5: 6) porque en Cristo Jesús ni la circuncisión vale algo, ni la incircuncisión, sino la fe que obra (energéo) por el amor (agápe). 


(Agapé) energiza (energéo) nuestra fe (pistis =creencia). ¿Quieres creer más? ¡Ama más!


(Efesios 1: 4) según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él,  en amor (agápe).


El que seamos santos y sin mancha delante de él es la voluntad de Dios, ¡pero amarlo es nuestra elección!


(Efesios 4:15) sino que siguiendo la verdad en amor (agápe), crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo,  {16} de quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor (agápe).


Aquí vemos como la "verdad" y el "amor" (agápe) están entrelazados, y cuando los aplicamos en nuestro andar  nos edificamos y crecemos en el conocimiento de nuestro señor y salvados viviente Cristo Jesús.


Conclusión:


Premisa número Uno:


(Juan 4:24) Dios es Espíritu: y los que le adoran deben adorarle (postrarnos ante él para honrarlo con respeto y reverencia)  en espíritu y en verdad.


Lo que este versículo significa es que debemos adorar a Dios espiritualmente en verdad, o verdaderamente en espíritu, y solamente teniendo de su espíritu en nuestro interior podemos hacer eso. Con esto también establecemos que "agápe", es el amor de Dios, porque Dios es espíritu y da de lo que es, espíritu,  por lo tanto (agápe) es espiritual, porque proviene de Dios y además, Dios es amor (agápe). Así que, debemos adorar a Dios espiritualmente en verdad, o verdaderamente en espíritu, y amarlo con (agápe), que es el amor espiritual.


Premisa número Dos:

 

(1 Juan 4:11) Amados (agapétos), si Dios nos ha amado (agapáo)así, debemos también nosotros amarnos (agapáo) unos a otros. {12}  Nadie ha visto jamás a Dios. Si nos amamos (agapáo) unos a otros, Dios permanece en nosotros, y su amor (agápe) se ha perfeccionado en nosotros. 


Como vimos anteriormente, la palabra "perfeccionado" es la palabra Griega "teleióo",  que significa: "completar, o, figurativamente, consumado en carácter". Ese carácter es el que determina nuestro comportamiento, y el comportamiento de un hijo o hija de Dios, debe ser guiado por el código de conducta del creyente cristiano, "agápe" el amor de Dios en la mente renovada en práctica. ¡"Agápe" es el código de conducta del creyente cristiano!


En el libro de  1 Corintio 13, se encuentran las 16 características del amor (agápe), si no las conocen les recomiendo que lo lean.


(1 Corintios 14:1) Seguid el amor; y procurad los dones espirituales, pero sobre todo que profeticéis. 


La palabra "seguid" del versículo 1 es la misma palabra que Pablo usa cuando dice: "prosigo a la meta". Así debemos "seguir" el "amor" (agápe);  aprendiendo, aplicando, y viviendo la Palabra de Dios con la meta de amar a Dios, y al prójimo como a nosotros mismos. La palabra: "procurad" significa: "ansiar fervientemente". La frase "dones espirituales" fue traducida de la palabra Griega "Pneumátikos"  que realmente significa "asuntos espirituales". Eso es lo que debemos codiciar fervientemente, los "asuntos espirituales",  (agápe) es uno de ellos, que nos ayuda a mantener un comportamiento adecuado conforme a la voluntad de Dios, y es por eso que la voluntad de Dios es que seamos "mimetes".

 

(Efesios 5:1) Sed, pues, imitadores (mimetes)de Dios como hijos amados (agapetós). {2} Y andad en amor (agápe), como también Cristo nos amó (agapáo), y se entregó a sí mismo por nosotros, ofrenda y sacrificio a Dios en olor fragante.


¡Dios te bendiga!


E. S. N.


J. E. R. S.

publicado | | Comenta

 

(Juan 14:1) No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí. {2} En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros. {3} Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis. 


Aquí Jesús les habla a sus discípulos sobre su partida al cielo y les promete dos cosas.


Uno: Que va a "preparar" un "lugar" en la casa (oikia) de su Padre donde hay muchas moradas, y que si nos las hubiese, él mismo se los hubiera comunicado.


Dos: Que si se fuera y preparase "lugar" regresaría después para que estuviesen con él dondequiera que él esté.


Hay más de 10 palabras griegas diferentes que se traducen como "preparar, preparación, preparado", todas ellas denotan "preparar, preparación o estar listo". La palabra griega que se usa aquí es " etoimázo ". Según el diccionario Bíblico "Vines", significa: "preparar,  preparación" y  aparece 50 veces en el nuevo testamento, de las cuales, se usa como tal, tan solo 5 veces en las epístolas a la iglesia.


Pero lo que quiero hacer notar aquí es la palabra "lugar", es la palabra griega "topos" que es usada con referencia a una región o a un lugar, generalmente se refiere a un espacio pero que está limitado por la ocupación, o sea, de cupo limitado. Esto no quiere decir que haya pocos "lugares" disponibles, no hay que lo olvidar que Jesús dijo: "En la casa de mi Padre muchas moradas hay", por lo tanto si hay "muchas moradas" no hay escases de "lugares", lo que significa, es que cada lugar esta ya "reservado" u "ocupado", lo cual me recuerda algo en el libro de Mateo.


(Mateo 22:2)  El reino de los cielos es semejante a un rey que hizo fiesta de bodas a su hijo; {3} y envió a sus siervos a llamar (kaléo) a los convidados (kaléo) a las bodas; mas éstos no quisieron venir. {4} Volvió a enviar otros siervos, diciendo: Decid a los convidados (kaléo): He aquí, he preparado mi comida; mis toros y animales engordados han sido muertos, y todo está dispuesto (étoimos); venid a las bodas. {5} Mas ellos, sin hacer caso, se fueron, uno a su labranza, y otro a sus negocios; {6} y otros, tomando a los siervos, los afrentaron y los mataron. {7} Al oírlo el rey, se enojó; y enviando sus ejércitos, destruyó a aquellos homicidas, y quemó su ciudad. {8} Entonces dijo a sus siervos: Las bodas a la verdad están preparadas (étoimos); mas los que fueron convidados (kaléo)no eran dignos. {9} Id, pues, a las salidas de los caminos, y llamad a las bodas a cuantos halléis. {10} Y saliendo los siervos por los caminos, juntaron a todos los que hallaron, juntamente malos y buenos; y las bodas fueron llenas de convidados. {11} Y entró el rey para ver a los convidados, y vio allí a un hombre que no estaba vestido de boda. {12} Y le dijo: Amigo, ¿cómo entraste aquí, sin estar vestido de boda? Mas él enmudeció. {13} Entonces el rey dijo a los que servían: Atadle de pies y manos, y echadle en las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes. {14} Porque muchos son llamados (kaléo), y pocos escogidos (eklektós).


La palabra "llamado" significa: "invitado", pero la palabra "escogido" significa: "selecto, escogido" o "favorito". Jesús  no se fue a "preparar" un "lugar" porque haya  escases  y necesitemos hacer una reservación especial antes de que se acabe el cupo, él fue a preparar este "lugar" porque están especialmente "reservados" para los "escogidos" de Dios, sus " favoritos".


Algo que también debemos notar es que Dios ya había "preparado" todo desde el principio.


(Mateo 20:17) Subiendo Jesús a Jerusalén, tomó a sus doce discípulos aparte en el camino, y les dijo: {18} He aquí subimos a Jerusalén, y el Hijo del Hombre será entregado a los principales sacerdotes y a los escribas, y le condenarán a muerte; {19} y le entregarán a los gentiles para que le escarnezcan, le azoten, y le crucifiquen; mas al tercer día resucitará. {20} Entonces se le acercó la madre de los hijos de Zebedeo con sus hijos, postrándose ante él y pidiéndole algo. {21} El le dijo: ¿Qué quieres? Ella le dijo: Ordena que en tu reino se sienten estos dos hijos míos, el uno a tu derecha, y el otro a tu izquierda. {22} Entonces Jesús respondiendo, dijo: No sabéis lo que pedís. ¿Podéis beber del vaso que yo he de beber, y ser bautizados con el bautismo con que yo soy bautizado? Y ellos le dijeron: Podemos. {23} El les dijo: A la verdad, de mi vaso beberéis, y con el bautismo con que yo soy bautizado, seréis bautizados; pero el sentaros a mi derecha y a mi izquierda, no es mío darlo, sino a aquellos para quienes está preparado por mi Padre.


Como podemos ver aquí , no solo en nuestros países tercermundistas existe el compadrazgo y el abuso de las influencias. La madre de Jacobo y Juan, los hijos de Zebedeo , pensó que porque conocía a Jesús podía quizás conseguirles un "escaño" en el reino de los cielos, o como decimos en México, "un hueso", y que uno fuera la mano derecha de Jesús y el otro la izquierda. Pero,  ¿cuál fue la respuesta de Jesús? No soy yo el que decide, no está en mi poder repartir lo que mi Padre ha preparado de antemano. 


Dios el creador, es la mente maestra detrás de este maravilloso plan de salvación, y se asemeja al rey de la parábola que preparó la boda de su hijo e invitó a muchos pero escogió a pocos. Jesús,  el hijo de Dios, reconoce y declara que la autoridad total le pertenece al Padre. ¡ Él nunca se hizo pasar por Dios porque no es Dios, es el hijo de Dios!


(Mateo 25:31) Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, y todos los santos ángeles con él, entonces se sentará en su trono de gloria, {32} y serán reunidas delante de él todas las naciones; y apartará los unos de los otros, como aparta el pastor las ovejas de los cabritos. {33} Y pondrá las ovejas a su derecha, y los cabritos a su izquierda. {34} Entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado (etoimázo) para vosotros desde la fundación (kósmos) del mundo. 


El reino de los cielos fue preparado por Dios desde la fundación del universo. La palabra "fundación" aquí también se puede traducir como "concepción", por lo que Dios el creador , antes de crear cualquier cosa, concibió en su mente algo que deseaba, un reino para su familia y desarrolló un plan.


Los judíos que leen la "Tora", que es la Biblia Hebrea, dicen que la palabra "génesis", que ha sido traducida como: "comienzo u orígenes", no significa realmente eso. El libro que nosotros conocemos como "génesis", en Hebreo se llama "voraz" que significa: "tener un gran apetito, o, estar excesivamente ansioso" y esta palabra "voraz", enfatiza que "génesis", no es necesariamente el comienzo o el origen de la creación, describe lo que sucedió muy temprano en la creación, pero antes de ese comienzo existía ya un creador, quien imaginó algo que deseaba con ansia excesiva, o vorazmente, y le dio al pueblo judío la responsabilidad de llevarlo a cabo, pero ellos no escucharon ni respondieron al llamado y rechazaron la invitación al reino, como en la parábola de los convidados a la boda. Así, que, la palabra "preparar" no es solo una cuestión de "comenzar a hacer  algo", también significa trabajar en los detalles preliminares, planificar con anticipación y eso es lo que Dios hizo incluso mucho antes del acto mismo de la creación, Dios visionó un plan perfecto.


Así, que,  ya vimos que Jesús fue a preparar un "lugar especial" para los "selectos", pero ¿qué pasa con aquellos que no fueron  "escogidos"?


(Mateo 25:35) Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recogisteis;  {36} estuve desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí. {37} Entonces los justos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te sustentamos, o sediento, y te dimos de beber?  {38} ¿Y cuándo te vimos forastero, y te recogimos, o desnudo, y te cubrimos?  {39} ¿O cuándo te vimos enfermo, o en la cárcel, y vinimos a ti? {40} Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis.  {41} Entonces dirá también a los de la izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles. 


Todo lo que hemos  leído de los evangelios se refiere al reino de los cielos que no está disponible hoy, y vimos que Dios mismo preparó todo tanto para los buenos como para los malos, y volviendo a la petición de la madre de los hijos de Zebedeo, es prerrogativa de Dios sentar a quien él quiera a la derecha o a la izquierda de Jesús. Ni Jesús mismo podía dar lo que no le correspondía. ¿Y quién puede cuestionar a Dios? Fue él quien concibió una familia en su mente. ¿Quién puede argumentarle nada al respecto?


(Romanos  9:20) Mas antes, oh hombre, ¿quién eres tú, para que alterques con Dios? ¿Dirá el vaso de barro al que lo formó: ¿Por qué me has hecho así? {21} ¿O no tiene potestad el alfarero sobre el barro, para hacer de la misma masa un vaso para honra y otro para deshonra?  {22} ¿Y qué, si Dios, queriendo mostrar su ira y hacer notorio su poder, soportó con mucha paciencia los vasos de ira preparados para destrucción,  {23} y para hacer notorias las riquezas de su gloria, las mostró para con los vasos de misericordia que él preparó de antemano para gloria,  {24} a los cuales también ha llamado (kaléo), esto es, a nosotros, no sólo de los judíos, sino también de los gentiles?  {25} Como también en Oseas dice: Llamaré pueblo mío al que no era mi pueblo, Y a la no amada, amada. {26} Y en el lugar donde se les dijo: Vosotros no sois pueblo mío, Allí serán llamados hijos del Dios viviente.


¿Qué podemos decir al respecto, sino ser agradecidos?


(Efesios 1:3) Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo,  {4} según nos escogió (eklégomai) en él antes de la fundación del mundo (kósmos), para que fuésemos santos y sin mancha delante de él, 


O sea, que, mucho antes de que Jesús ascendiera al cielo a "preparar" un "lugar" para nosotros, Dios mismo había "preparado" todo de antemano con un propósito específico, hacer notorias las riquezas de su gloria para con los vasos de misericordia que somos nosotros, los gentiles,  porque fuimos imaginados por él cuando concibió su plan de salvación en su propia mente, antes de que creara el universo.


Mencioné que hay más de 10 palabras griegas diferentes traducidas como "preparar", 5 de ellas provienen de la misma raíz. Veamos ahora qué otras cosas Dios ha "preparado" para nosotros.


(1 Corintios 2:9) Antes bien, como está escrito: Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, Ni han subido en corazón de hombre,  Son las que Dios ha preparado (etoimázo) para los que le aman. {10} Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu; porque el Espíritu todo lo escudriña, aun lo profundo de Dios.  {11} Porque ¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Así tampoco nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios. {12} Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido


La palabra "concedido" no comunica la grandeza de  las cosas con las que Dios nos ha favorecido.


El texto Griego dice en el versículo 12 "Nosotros empero no el espíritu del mundo recibimos, sino el espíritu de Dios gratuitamente fue dado a nosotros".


La frase "gratuitamente fue dado a nosotros"  quiere decir que Dios nos otorgó de su espíritu. Aunque "conceder" es sinónimo de "otorgar", también lo es de "conferir", "dar",  y "agraciar". La palabra "conferir" sería más apropiada en el sentido de que significa: "asignar a alguien una dignidad, facultad o derecho".  Y Bíblicamente hablando podemos decir que Dios nos "confirió" de su espíritu y nos "agració" al asignarnos la dignidad, facultad o derecho de recibir de su espíritu, que ahora mora en nuestro interior.


(Efesios 2:4) Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, {5} aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos),  {6} y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús, {7} para mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús. 


La frase "por gracia sois salvos" está en paréntesis, como si se tratara tan solo de un comentario pero es verdad, somos salvo  por gracia, lo cual ya es ganancia, aún así, Dios había preparado abundantes riquezas que ahora podemos recibir gratuitamente y disfrutar de ellas.


Veamos ahora cómo es que nosotros debemos estar preparados para cumplir la voluntad de Dios.


(2 Timoteo 2:19) Pero el fundamento de Dios está firme, teniendo este sello: Conoce el Señor a los que son suyos; y: Apártese de iniquidad todo aquel que invoca el nombre de Cristo. {20} Pero en una casa grande, no solamente hay utensilios de oro y de plata, sino también de madera y de barro; y unos son para usos honrosos, y otros para usos viles. {21} Así que, si alguno se limpia de estas cosas, será instrumento para honra, santificado, útil al Señor, y dispuesto (etoimázo)para toda buena obra


Aquí la palabra "fundamento " significa:"cimientos", como los que sostienen una casa o un edificio. La Palabra de Dios está cimentada en la verdad,  y siempre está firme. La voluntad de Dios es que sus hijos se aparten  completamente de toda injusticia y toda inmoralidad, eso es lo que la palabra "iniquidad" significa. La palabra "dispuesto" es la palabra Griega "etoimázo"  que significa: "preparados", por lo que ya que hemos sido limpiados debemos removernos por completo de la iniquidad y ser instrumentos para honrar, santificar, y ser útiles a Dios el creador de los cielos y la tierra y estar "dispuestos o preparados" para toda buena obra.


(Efesios 2:8)  Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios;  {9} no por obras, para que nadie se gloríe.  {10} Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.


Aquí la frase "por gracia sois salvos" no es solo una declaración sino una confirmación, y somos salvos mediante la fe de Jesucristo, en quien fuimos creados para buenas obras, las cuales Dios "preparó" de antemano. La palabra "antemano" no solo nos indica que Dios preparó todo esto desde antes de la fundación del universo, sino que las visionó cuando en su mente ansiaba tener una familia, mucho antes de llevar a cabo el acto de crear los cielos y la tierra. ¡Como cristianos renacidos del espíritu de Dios fuimos creados para estar siempre preparados para toda buena obra!


(2 Timoteo 3:16) Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, {17} a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra. 


Somos llamados a buenas obras entre otras cosas, porque somos la visión de Dios para llevar a cabo su plan de salvación a diferencia de los judíos que no escucharon y rechazaron la invitación a las bodas, una alegoría del reino de los cielos. ¿Pero cómo podemos llevar a las naciones el plan de Dios?


(Efesios 6:15) Y calzados los pies con el apresto (etoimázo) del evangelio de la paz;


La frase "calzados los pies" significa que debemos estar siempre  listos a movernos, en cualquier momento y ante cualquier circunstancia. La palabra "apresto" es la palabra Griega "etoimázo", lo que significa que debemos también  estar "dispuestos o preparados" a llevar el evangelio de la paz a las naciones . ¡Así es como debemos llevar a cabo el evangelio de la paz! Vean lo que dice 1 Pedro.


(1 Pedro 3:12) Porque los ojos del Señor están sobre los justos, Y sus oídos atentos a sus oraciones; Pero el rostro del Señor está contra aquellos que hacen el mal. {13} ¿Y quién es aquel que os podrá hacer daño, si vosotros seguís el bien?  {14} Mas también si alguna cosa padecéis por causa de la justicia, bienaventurados sois. Por tanto, no os amedrentéis por temor de ellos, ni os conturbéis,  {15} sino santificad a Dios el Señor en vuestros corazones, y estad siempre preparados (étoimos) para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros; 


¡Al estar siempre preparados santificamos a Dios el señor en nuestros corazones!


(1 Pedro  1:13) Por tanto, ceñid los lomos de vuestro entendimiento, sed sobrios, y esperad por completo en la gracia que se os traerá cuando Jesucristo sea manifestado;  {14} como hijos obedientes, no os conforméis a los deseos que antes teníais estando en vuestra ignorancia;  {15} sino, como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir;  {16} porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo.


Mientras pensamos en ese "lugar especial" que Jesucristo está "preparando" para nosotros en el cielo,  debemos nosotros estar también  siempre preparados para toda buena obra, calzados los pies con el evangelio de la paz y con la boca lista para presentar defensa  ante  todo el que nos demande razón de la esperanza que hay en nosotros con mansedumbre y total reverencia a nuestro Padre celestial,  quien  nos concibió en su visión de una familia incluso antes de que comenzara el acto mismo de la creación.  


¡Así es como debemos estar preparados!


¡Dios te bendiga!


E. S. N.


J. E. R. S.

publicado | | Comenta

 

Dios los bendiga en el maravilloso nombre de nuestro señor y salvador viviente, Cristo Jesús.


Titulé esta enseñanza "Dominio" aunque también podría llamarse "Señorío". Vamos al libro de Génesis.


(Gen 1:26) Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra. 


Aquí podemos aprender que Dios nos hizo muy parecidos a él.  El señor E. W. Bullinger explica que el uso de  las palabras "imagen" y  "semejanza" en la misma oración, representa una  figura literaria llamada "Endíadis", que es:  el uso de dos palabras coordinadas, para expresar un solo concepto o significado. De acuerdo a ello,  esa oración debería  leerse: "Hagamos al hombre a semejanza de nuestra imagen."  


Digamos que el señor  Bullinger  está en lo correcto al identificar una figura literaria en este versículo, pero aún así,  se me ocurrió echar un vistazo a estas dos palabras hebreas y tratar de entender el significado real de cada una de ellas:


La palabra Hebrea "Tselem" significa: imagen, ilusión, semblanza; de ahí una figura representativa.


El diccionario de la Real Academia Española de la Lengua, no está muy alejado de esa definición: "imagen" significa: figura, representación, semejanza y parecido de algo.


O sea que la palabra "imagen", está directamente relacionada con los ojos, es una representación visual de algo: ya sea un objeto producido en cualquier tipo de material, incluso un material fotográfico, o una "imagen" producida en una pantalla electrónica, algo que podemos ver con nuestros ojos.  Simplemente recordemos que Dios le dijo a Israel que no hiciera "imágenes" ni se inclinara ante ellas.


(Éxodos 20:1) Y habló Dios todas estas palabras, diciendo:  (2) Yo soy Jehová tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto, de casa de servidumbre.  (3) No tendrás dioses ajenos delante de mí.  (4)  No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra.  (5) No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen,  (6) y hago misericordia a millares, a los que me aman y guardan mis mandamientos.


Los idolatras se inclinan ante sus ídolos cuando  ven sus "imágenes".  Entonces, cuando en Génesis 1:26 dice: "...Hagamos al hombre a nuestra imagen..." se está refiriendo a la apariencia física de nuestro Padre celestial, algo que puede ser percibido visualmente, no se refiere a una ilusión óptica sino a una realidad objetiva, el hombre fue hecho físicamente conforme a la imagen de nuestro Padre Celestial.


También debemos notar que en el versículo 26 dice: "hagamos," por lo que se sobreentiende que Dios se está refiriendo a algo físico, algo tangible, algo que se puede hacer y se puede ver, por lo que físicamente debemos parecemos a él, puesto que somos una representación de la figura de Dios, de su "imagen."


Ahora, la palabra Hebrea "Demuwth"  significa: modelo, a su manera, similitud, semejanza


La Real Academia Española de la Lengua define "semejanza" como: "Cualidad de ser  semejante". Puede  también definirse como la cualidad o estado de ser semejante. Una "cualidad" es: "Un elemento o carácter distintivo de la naturaleza de alguien o algo." Lo que expresa que esta "semejanza", tiene que ver con los elementos o caracteres distintivos  de Dios, con su condición o su naturaleza como un modelo, con sus maneras, más que con su "imagen," figura, o apariencia física.


¿Cuál es la naturaleza de Dios? ¡Dios es espíritu!


Eso lo sabemos que Juan 4:24, dice: "Dios es espíritu...", aunque siempre hemos creído que esa era la "imagen" real de Dios, pero, eso es lo que Dios es en sí, esa es su naturaleza "espíritu," Nuestro Padre Celestial es un ser espiritual, pero no solamente un ser espiritual como lo son sus mensajeros, él es el creador de los cielos y la tierra, él es el ser espiritual supremo, y cuando Génesis 1: 27 dice que "creó Dio al hombre a su imagen...", debemos entender que nuestro Padre Celestial "creó" de su espíritu en el primer hombre y la primer mujer, mucho antes que estos existieran físicamente, mucho antes que el hombre fuese formado del polvo de la tierra, y soplara Dios en su nariz aliento de vida.


Quizás debamos leer este versículo como el señor Bullinger sugiere: "Hagamos al hombre a semejanza de nuestra imagen," pero no podemos ignorar el hecho, de que estas dos palabras se refieren tanto a nuestro parecido físico a la figura o imagen de Dios, como a sus cualidades, condición o naturaleza espiritual. Volvamos a Génesis.


(Génesis 1:27)  Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. {28}  Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra. 


El versículo 27 dice: "Y creo Dios al hombre a su imagen..."


Cuando en el versículo 26 dice: "Hagamos al hombre...) se está refiriendo a "hacer"; en el versículo 27 dice: "Y creo Dios al hombre...) Algo que también debemos entender, es que "crear" y "hacer" son dos palabras diferentes. Dios creó en el principio los cielos y la tierra, y la Biblia nos enseña que después que usó su poder creativo, todo lo demás lo hizo, en base a lo que ya había creado, Veamos un ejemplo.


(Génesis 1:11) Después dijo Dios: Produzca la tierra hierba verde, hierba que dé semilla; árbol de fruto que dé fruto según su género, que su semilla esté en él, sobre la tierra. Y fue así. {12} Produjo, pues, la tierra hierba verde, hierba que da semilla según su naturaleza, y árbol que da fruto, cuya semilla está en él, según su género. Y vio Dios que era bueno.


La palabra "producir" es sinónima de la palabra "hacer." Aquí Dios simplemente ordenó y dijo: "produzca la tierra...) Ya no tuvo que crear porque ya había creado lo necesario para que la tierra produjera lo que Dios le mandara que produjera, y la tierra produjo.


Habiendo aclarado que "crear" y "hacer" son dos cosas diferentes, creo que podemos decir que "imagen" y "semejanza" también se refieren a dos cosas diferentes. "Imagen" se refiere a la similitud de nuestra apariencia física con la de nuestro Padre Celestial, y "semejanza" se refiere a las características, cualidades o carácter distintivo de la naturaleza de Dios que es un ser espiritual.


Entonces, ya que entendemos que físicamente  somos  parecidos a Dios, porque fuimos "hechos" conforme a su "imagen", quisiera mostrarles ahora una de las cualidades de Dios, en la que nos hizo también "semejantes" a él, que tiene que ver más con el lado espiritual que con el físico.


(Gen 1:26) Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra. 


Una de esas cualidades en la que Dios hizo al hombre "semejante" a él, fue en tener "señorío". "Señorío" significa: "Dominio o mando sobre algo, significa gobernar, tener autoridad o soberanía suprema." En otras palabras, Dios le dio a Adán la autoridad suprema para someter y tener dominio sobre toda su creación. Cuando Dios hizo al hombre, no solo lo hizo conforme a su "imagen" o apariencia física, sino que también lo hizo "semejante" a él en cuanto a su naturaleza espiritual, al darle de su autoridad, de su señorío, de su "dominio." Pero Adán transfirió todo eso al Archi-enemigo de Dios cuando él y Eva desobedecieron, y comieron del árbol de la ciencia del bien y del mal.


(Sal 8:1)  ¡Oh Jehová, Señor nuestro, Cuán glorioso es tu nombre en toda la tierra! Has puesto tu gloria sobre los cielos; {2} De la boca de los niños y de los que maman, fundaste la fortaleza, A causa de tus enemigos, Para hacer callar al enemigo y al vengativo. {3} Cuando veo tus cielos, obra de tus dedos, La luna y las estrellas que tú formaste, {4} Digo: ¿Qué es el hombre, para que tengas de él memoria, Y el hijo del hombre, para que lo visites? {5} Le has hecho poco menor que los ángeles, Y lo coronaste de gloria y de honra. {6} Le hiciste señorear sobre las obras de tus manos; Todo lo pusiste debajo de sus pies: {7} Ovejas y bueyes, todo ello, Y asimismo las bestias del campo, {8} Las aves de los cielos y los peces del mar; Todo cuanto pasa por los senderos del mar. {9} ¡Oh Jehová, Señor nuestro, Cuán grande es tu nombre en toda la tierra!


El señor  Bullinger, explica este salmo de la siguiente manera, el dice: que la palabra "hombre" en el versículo 4 se refiere a Adán, pero que la frase “hijo de hombre” se refiere a Jesucristo. La frase "Le has hecho poco menor que los ángeles..." del versículo 5 también se refiere a Adán, y la frase "lo coronaste de gloria..." se refiere al segundo hombre, que es Jesucristo. La frase "Le hiciste señorear..." en el versículo 6 se refiere a Adán y el dominio que perdió con la caída; y la frase "Todo lo pusiste debajo de sus pies" se refiere nuevamente a Jesucristo.


Este salmo es como un resumen de lo que sucedió, Dios le dio a Adán el dominio sobre toda su creación, pero lo perdió cuando cayó al desobedecer a Dios.


Jesucristo vino para redimirnos y para que pudiésemos nuevamente tener ese dominio o señorío  cuando nacemos de nuevo y recibimos el don del espíritu santo, al confesarlo a él como nuestro señor personal y salvador de nuestras vidas, y creer en nuestro corazón que Dios le levantó de entre los muertos. Sin embargo, rara vez consideramos que este tipo de dominio esté disponible en la actualidad porque rara vez es enseñado en las iglesias de hoy.


En el Antiguo Testamento, Dios permitió que algunas personas tuvieran dominio incluso sobre su propio pueblo, cuando su propio pueblo se apartó de él y desobedeció. En los evangelios, Jesús enseña que no debemos ejercer dominio sobre los hombres (en el mal sentido de la palabra, y oprimirlos).


(Mateo 20:25)  Entonces Jesús, llamándolos, dijo: Sabéis que los gobernantes de las naciones se enseñorean de ellas, y los que son grandes ejercen sobre ellas potestad. {26}  Mas entre vosotros no será así, sino que el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor,(diákonos)


La palabra "servidor" es la palabra Griega "diákonos," que significa "ministro," pero aquí no se usa en relación con su grandeza o la importancia de su posición; “Oh, yo soy el ministro y tú tienes que hacer lo que yo diga y someterte a mí.” ¡No! Se usa en relación a su actividad. Un ministro es literalmente alguien que sirve, que está activo en todo momento, trabajando, estudiando, enseñando, ministrando la palabra, un buen ministro es un buen  siervo o "servidor."


(Mateo. 20:27) y el que quiera ser el primero entre vosotros será vuestro siervo; (doulos)

Esta palabra "siervo" aquí en Mateo 20:27 proviene del Griego "doulos," y significa "siervo" o "esclavo." Todos estamos capacitados para "servir" en determinados momentos en que se nos requiere, y por decirlo de alguna manera, desarrollar la función de un "siervo," alguien que sirve; pero muchas de la veces no estamos de acuerdo con las actividades que se nos asignan y reclamamos o recomendamos a alguien que, "según nosotros," está más capacitado o preparado para tal asignación, en ese caso, no estamos actuando como "doulos".


La palabra "doulos" es frecuentemente usada en un sentido en el que la persona tiene la cualidad especifica de ser sumisa, un "doulos" no es un "siervo casual," de hecho, es alguien que por amor se vuelve un esclavo al servicio de Dios, a través de nuestro señor y salvador Jesucristo, y sirve a la vez al movimiento de la Palabra de Dios. Entonces, un "diácono" es un ministro llamado a "servir" con la actitud  de un "doulos." pero a muchos ministros en la actualidad les encanta mas que les "sirvan," que los atiendan como gente importante debido a su posición en sus iglesias, cuando son ellos, los que si de verdad quisieran ser mayores, tendrían que "servir" a los demás.


Así, que, tener dominio es una gran responsabilidad, pero como leímos en los versículos anteriores, una mayor y más noble responsabilidad  es servir que ser servido, tal como lo hizo Jesús nuestro señor, quien es el ejemplo perfecto de un "doulos".


(Mateo. 20:28) como el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos.


Déjenme mostrarles un par de cosas relacionadas a este dominio, que nuestro Padre Celestial consideró que era importante que supiéramos y entendiéramos.


(Salmo 119:133-134)  Ordena mis pasos con tu palabra, Y ninguna iniquidad se enseñoree de mí.


¿Puede la iniquidad tener dominio sobre nosotros? El salmista sugiere en su oración al Padre que eso es posible. La palabra "iniquidad" significa: una gran inmoralidad o injusticia, maldad, angustia, aflicción. Pero hay algo más de lo que Dios también nos advierte.


(Romanos 6:12) No reine, pues, el pecado en vuestro cuerpo mortal, de modo que lo obedezcáis en sus concupiscencias;  {13} ni tampoco presentéis vuestros miembros al pecado como instrumentos de iniquidad, sino presentaos vosotros mismos a Dios como vivos de entre los muertos, y vuestros miembros a Dios como instrumentos de justicia.  {14} Porque el pecado no se enseñoreará de vosotros; pues no estáis bajo la ley, sino bajo la gracia.


El pecado es otra cosa sobre lo que Dios nos advierte. "Pecado" es todo lo que es contrario a la Palabra de Dios, así que cuando caminamos fuera de esa gracia por la que somos salvos, permitimos que el pecado tenga dominio sobre nosotros. ¿Tiene dominio sobre nosotros la iniquidad o el pecado  porque Dios lo permite? ¡No! En el Antiguo Testamento la gente solía culpar a Dios por todo, lo bueno y malo, pero no es culpa de Dios cuando las cosas o las personas comienzan a ejercer dominio sobre nosotros. Somos nosotros quienes lo permitimos al no ejercer dominio sobre esas cosas como deberíamos. Dios nos dio libre albedrío y nosotros  debemos decidir qué hacer con la Palabra de Dios en nuestras vidas.


(1 Corintios 10:23) Todo me es lícito, pero no todo conviene; todo me es lícito, pero no todo edifica. 


¡Dios en su Palabra nos dice que TODO es lícito, pero no TODO conviene ni TODO edifica!


(1 Corintios 6:12) Todas las cosas me son lícitas, mas no todas convienen; todas las cosas me son lícitas, mas yo no me dejaré dominar de ninguna


Nuevamente leemos que TODAS las cosas me son lícitas, o sea, que tengo la libertad de hacer lo que yo quiera, pero nuevamente se me advierte que no todas las cosas me convienen, y aunque todo se vale, por decirlo de alguna manera, no debemos dejarnos DOMINAR de NINGUNA. ¿Y cómo podemos lograr eso? ¡Con la ayuda misma de nuestro Padre Celestial!


(2 Timoteo 1:7) Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio. 


El espíritu santo que Dios nos da y que mora en nuestro interior, nos habilita a desarrollar ese "dominio propio" y cuando no aplicamos ese "dominio propio" en nuestro andar es muy difícil tener "dominio" sobre cualquier cosa. Algo muy interesante de este dominio o señorío que Dios nos ha dado, es, que si nosotros, como creyentes renacidos del espíritu de Dios, no lo ejercemos, alguien o algo más, ejercerá ese dominio sobre nosotros; será como cuando Adán transfirió a Satanás, la autoridad y el poder que Dios le dio sobre su creación, cuando lo creó conforme a su "semejanza". Pero ahora, en el nombre de Jesucristo, nosotros podemos nuevamente, someterlo todo, ni siquiera la muerte tienen dominio sobre nosotros hoy.


(Romanos 6:8) Y si morimos con Cristo, creemos que también viviremos con él;  {9} sabiendo que Cristo, habiendo resucitado de los muertos, ya no muere; la muerte no se enseñorea más de él. {10} Porque en cuanto murió, al pecado murió una vez por todas; mas en cuanto vive, para Dios vive. 


¡Vivimos para Dios porque es Dios en Cristo en nosotros la esperanza de gloria! No debemos permitir que nada se apodere de nuestras vidas. Aunque hay un pequeño miembro en nuestro cuerpo que puede hacer que todo eso suceda.


(Santiago 3:4) Mirad también las naves; aunque tan grandes, y llevadas de impetuosos vientos, son gobernadas con un muy pequeño timón por donde el que las gobierna quiere. {5} Así también la lengua es un miembro pequeño, pero se jacta de grandes cosas. He aquí, ¡cuán grande bosque enciende un pequeño fuego! {6} Y la lengua es un fuego, un mundo de maldad. La lengua está puesta entre nuestros miembros, y contamina todo el cuerpo, e inflama la rueda de la creación, y ella misma es inflamada por el infierno. {7} Porque toda naturaleza de bestias, y de aves, y de serpientes, y de seres del mar, se doma y ha sido domada por la naturaleza humana;  {8} pero ningún hombre puede domar la lengua, que es un mal que no puede ser refrenado, llena de veneno mortal. {9} Con ella bendecimos al Dios y Padre, y con ella maldecimos a los hombres, que están hechos a la semejanza de Dios. {10} De una misma boca proceden bendición y maldición. Hermanos míos, esto no debe ser así. 


Este pequeño miembro de nuestro cuerpo puede ayudarnos a tener dominio sobre las cosas o, a ser dominados por ellas. El mismo libro de Santiago nos da un consejo muy sabio


(Santiago 1:19} Por esto, mis amados hermanos, todo hombre sea pronto para oír, tardo para hablar, tardo para airarse; 


Tenemos que pensar antes de hablar, cuando pensamos y actuamos conforme a la Palabra de Dios, nada ni nadie podrá tener dominio sobre nuestras vidas. ¿Conoces la frase “Confesión de creencia es recibo de confesión? Significa que lo que tu confiesas, es lo que vas a recibir, así que, pon cuidado a lo que dices y como lo dices, controla tu mente con la Palabra de Dios y podrás controlar tu lengua. Un hombre natural no tiene acceso a este tipo de dominio porque no tiene el espíritu de Dios morando en el, solo un creyente cristiano renacido del espíritu de Dios puede tener domino en todo.


En conclusión, Mr. Bullinger tiene razón al enseñarnos una figura literaria y explicarnos que Génesis 1:26 dice: ""Hagamos al hombre a semejanza de nuestra imagen."  Pero ya establecimos que la palabra "imagen" se enfoca mas a la apariencia física de nuestro Padre Celestial, y la palabra "semejanza" describe una de las cualidades de la naturaleza espiritual de Dios que es tener "dominio" o "señorío," y eso es lo que después del día de Pentecostés, gracias a la obra completa de nuestro señor y salvador Jesucristo; su muerte, su resurrección y su ascensión, está disponible para todo aquel que cree.


Entonces, si sucede que aún no eres un creyente nacido de nuevo y escuchas o lees esta enseñanza, el punto número uno de los que a continuación enlisto, es para ti. Pero si eres ya un creyente renacido del espíritu de Dios, aplica el resto de los puntos enumerados, toma control de tu vida al ejercer ese dominio en el que somos "semejantes" a nuestro Padre celestial, y reclama hoy para tu vida lo que Dios ya hizo disponible para ti.


1. Nacer de nuevo (Romanos 10:9) que si confesaras con tu boca a Jesús como señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levanto de los muertos serás salvo. No que confieses con tu boca que "Jesucristo es el señor..." ¡No! Eso no es lo que dice las escritura. Dice:  "Que si confesaras con tu boca a Jesús como señor..." Porque tienes que confesarlo a él como "señor de tu vida" y creer en tu corazón que Dios, su Padre, le levantó de entre los muertos. Esta es la única manera de ser salvo y miembro de la familia de la fe.


2. Ora (Mateo 21:22) Y todo lo que pidiereis en oración, creyendo, lo recibiréis.


3. Cree (Mateo 21:21) Respondiendo Jesús, les dijo: De cierto os digo, que si tuviereis fe, y no dudareis, no sólo haréis esto de la higuera, sino que si a este monte dijereis: Quítate y échate en el mar, será hecho.


4. Usa el nombre de Jesucristo (Juan 14: 12) De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores hará, porque yo voy al Padre. {13} Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. {14} Si algo pidiereis en mi nombre, yo lo haré.


5. Renueva tu mente (Romanos 12:2) No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.   (1Pedro 3: 8-12)


6. Controla tu lengua (1 Pedro 3:10) Porque: El que quiere amar la vida  Y ver días buenos,  Refrene su lengua de mal,  Y sus labios no hablen engaño;  {11} Apártese del mal, y haga el bien;  Busque la paz, y sígala.  {12} Porque los ojos del Señor están sobre los justos,  Y sus oídos atentos a sus oraciones; Pero el rostro del Señor está contra aquellos que hacen el mal.


(Santiago 1: 26) Si alguno se cree religioso entre vosotros, y no refrena su lengua, sino que engaña su corazón, la religión del tal es vana.


7. Haz todo como para el Señor (Colosenses 3: 23) Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres; {24} sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia, porque a Cristo el Señor servís. .


8. Siempre da gracias (Colosenses 3:14) Y sobre todas estas cosas vestíos de amor, que es el vínculo perfecto. {15} Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones, a la que asimismo fuisteis llamados en un solo cuerpo; y sed agradecidos.  {16} La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales. {17} Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él.


¡Dios te bendiga!


I.H.N.


J.E.R.S.


publicado | | Comenta
Entrada más recienteEntradas más recientes Entrada siguienteEntradas antiguas Página Principal